martes, 27 de mayo de 2014

Los GREGÜESCOS o greguescos:

El término gregüescos aparece en documentos de 1572. En el siglo XVII sustituye definitivamente a las calzas de muslos tendidos o calzas largas (prenda esta última que aparece hacia 1590). 
Y el calzón, prenda ceñida al muslo, sustituirá hacia 1640 al greguesco.
Se cree que pudieron venir de los mercenarios griegos, aunque parecer ser que la palabra proviene del italiano grechesco, que quiere decir a la griega (¿prenda a la manera griega?).

Fueron más o menos amplios, llegaban hasta las rodillas y se sujetaban con cinta a ellas. Se podían acuchillar. El resto de las piernas se cubría con medias.
Se hacían con chamelote, terciopelo, raso, damasco, batista, gamuza, burel... Durante el XVII se hace notar la influencia francesa, por ejemplo se ataban a las rodillas con cinta adornada con una roseta

Hoy en día se usa el término greguescos para nombrar la prenda llamada calzas: las que aparecen en los retratos reales. Pero con toda seguridad, y como bien dice la investigadora Carmen Bernis, son prendas distintas. A continuación pongo unos enlaces que nos pueden dar unas pistas:

En Poder de Ercilla a Pedro López, residente en Valencia, para que hiciese dar cumplimiento a una ejecutoria por la que se mandaba prender a Miguel de Nogueral, su paje, que se ausentó de su servicio llevándole, entre otras cosas, cuarenta y tres ejemplares de La Araucana. 14 de noviembre de 1579 hay referencia a unas calzas de terciopelo y unos gregüescos de damasco pardo. 


En Oficio: Relojero (1591) se habla de unos «greguescos de cuero de benado sin aforro».

En la obra de Don Quijote, Cervantes llama a la misma prenda que lleva el caballero como calzón, greguescos y valones.

Los gregüescos, así como la valona francesa (que aparece a inicios del XVII), fueron prendas diferentes. Pero luego ambas se refirieron a cualquier tipo de calzón, llegando incluso a llamarse así a las calzas/muslos ya pasadas de moda

Como vemos, Covarrubias, 1611, define a la valona como: "Un cierto género de zaragüelles o gregüescos, al uso de los valones, gente alemana del Ducado de Borgoña, balonotes. Y porque estos mesmos traen unos cuellos de camisas, extendidos y caídos sobre los hombros: llamaron en España balonas las que han empezado a usar de este modo." 

1581. Omnium pene Europeae, Asiae, Africae, Americae Pentium habitus, Abraham de Bruyn,  Amberes (detalle)

1635. Alonso Verdugado, Francisco Zurbarán, Dahlem Museum, Berlín (detalle)

Aquí vemos, de izquierda a derecha, primero un calzón corto o zaragüelles (propio de villanos), luego unas calzas y por último los gregüescos (el futuro calzón de mediados del siglo XVII). Finales del XVI. Tapices de las “Guerras del archiduque Alberto de Austria”, Palacio Real de Madrid (detalle) (imagen obtenida en ArteHistoria)

1631. Felipe IV, Diego Rodríguez de Silva y Velázquez, National Gallery, Londres (detalle)

La voz greguesco a finales del siglo XVII termina haciendo referencia a los calzones de los villanos (también fueron llamados bribiescos o breviescos). Por supuesto, apenas tiene que ver con los gregüescos de los cortesanos. Eran calzones que en muchos casos iban abiertos por abajo; algunos no pasaban de la rodilla y otros llegaban hasta los tobillos. A los más largos se les hacían cortes verticales en los bordes inferiores para poder ponérselos con más facilidad.

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Enlaces relacionados en este blog:

Bibliografía:
  • Bernis Madrazo, Carmen: La moda en la España de Felipe II a través del retrato de corte. En el catálogo de la exposición Alonso Sánchez Coello y el retrato en la corte de Felipe II. Madrid: Museo del Prado. 1990.
  • Bernis Madrazo, Carmen: El traje y los tipos sociales en el Quijote. Madrid: Visor, 2001.
  • Soláns Soteras, María Concepción: La moda en la sociedad aragonesa del siglo XVI. Institución “Fernando el Católico” (C.S.I.C.). Colección Estudios. Zaragoza. 2009.



martes, 20 de mayo de 2014

El TOCADO DE CUERNOS

Fue uno de los tocados más extravagante del siglo XV. De origen francés, “cornes”.
Tuvo aceptación en Castilla. Apenas en el Reino de Aragón. En el Reino de Valencia fue nula.

Se confeccionaba con unos elementos armados con dos protuberancias a cada lado llamadas trufas, las cuales, al variar su tamaño, hacían que el tocado fuera más o menos alto, más o menos redondeado o más o menos puntiagudo. Generalmente la trufa se cubría con una crespina. Y en España todo el tocado se recubría con velotoca.

Entre 1415 y 1420 las trufas eran bajas, pudiendo ser redondeadas o puntiagudas. Algunas tendieron a ensancharse.

Cuernos puntiagudos, envueltos en una crespina con perlas; encima lleva una toca. 1414-15. Presentación del paño de la Verónica a Abgar, Retablo de la advocación franciscana del convento de Santa Clara de Vic (Osona), Luis Borrassá, Museo Episcopalde Vic, Barcelona (detalle)

Tocado de cuerno aún redondeado bajo toca larga y listada. 1420-1435. S. Félix predicando, Retablo de San Félix de Gerona,  Maestro de Torralba, Iglesia de S. Félix de Gerona, Torralba de Ribota, Zaragoza (detalle) (imagen obtenida aquí)

En los años 30 las trufas se afilan.

Toca o alfarda listada recubriendo los cuernos puntiagudos. 1450-60. Virgen de la Misericordia, Museo Episcopal de Vic, Barcelona (detalle; imagen obtenida de la obra de Bernis)

A mediados de siglo son más redondeadas, y hacia los años 60 se elevan (en algunos casos de manera exagerada) para luego volver a bajar.


Cuernos a la moda de los años 50, menos pronunciada y más redondeada. Obsérvese el armazón y los cabellos trenzados. H. 1450. Doña Constanza y sus hijas, anónimo, Museo Diocesano de Burgos (procedente Iglesia de San Gil, Burgos) (detalle)

Trufas levantadas. Lleva un rollo encima y una toca. Mediados del XV. El festín de Herodes, anónimo, ©Museo Metropolitano de Nueva York (detalle)

Tocado de cuernos muy exagerado. No tuvo mucha aceptación en España. Las trufas van rodeadas de una crespina. 1460. Genealogía de los reyes de España, Alonso de Cartagena,  ©Biblioteca Palacio Real de Madrid (detalle)

Cuernos puntiagudos, con trufas rodeadas con una crespina. Encima lleva toca de rebozo. 1491-1500. Retablo de San Esteban, Exorcismo de la princesa Eudoxia, taller Vergós, iglesia de  San Esteve de Granollers,  ©Museo Nacional de Arte de Cataluña, Barcelona (detalle)

Finalmente vuelven a reducirse y redondearse las trufas.

H. 1470-71. Vida de Santa Elena, verificación de la Santa Cruz, Pedro Berruguete, Retablo de la Vera Cruz, Museo de Santa Eulalia, Paredes de Nava, Palencia (detalle)

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Bibliografía:

  • Bernis Madrazo, Carmen: Indumentaria medieval española. Instituto Diego Velázquez, Consejo Superior de Investigaciones Científicas, CSIC, 1956.
  • Bernis Madrazo, Carmen: Trajes y modas en la España de los Reyes Católicos: Los Hombres. Consejo Superior de Investigaciones Científicas, CSIC, 1975.
  • Sigüenza Pelarda, Cristina: La moda en el vestir en la pintura gótica aragonesa. Institución “Fernando El Católico”, Excma. Diputación de Zaragoza.


martes, 6 de mayo de 2014

El TABARDO

Sobretodo presente desde principios del siglo XIII hasta el XV.
Parece ser que fue una variedad de la garnacha.
Era un traje holgado, largo y cerrado, con mangas que colgaban (mangas bobas; de influencia bizantina) y con abertura para sacar el brazo en la unión del cuerpo con la manga. Se usaba en los viajes y lo usaba la gente de campo. Podía ir adornado con cenefas, llevar cuellos con botones o llevar trascol (redondel de piel que decoraba los hombros). Se hacían de buriel o paño tosco.
En la mujer el tabardo sería similar al masculino pero llegaba hasta el suelo.
El tabardo en algunos textos llegó a confundirse con el capuz (error lógico por ser prendar muy parecidas) y en la iconografía con la ropa de mangas sueltas.

Tipos de tabardos:

1. con mangas bobas o colgantes: más larga que los brazos; moda francesa.


H. 1220, Beato de San Andrés de Arroyo, Biblioteca Nacional de París, Francia (detalles) (imagen obtenida aquí)

El tabardo rojo lleva capucha y ribetes en la bocamanga. 
H. 1280-1285. Cantigas de Santa María de Alfonso X el Sabio, Biblioteca de San Lorenzo de El Escorial, Madrid (detalle)

Peregrino con tabardo aguadero o de pelo afuera, es decir, con la piel no como forro sino puesta en el exterior, propio de personas de condición no elevada. Protegía de la lluvia. 
H. 1280-1285. Cantigas de Santa María de Alfonso X el Sabio, Biblioteca del Monasterio de San Lorenzo de El Escorial, Madrid, España (detalle)

También aparece en las ilustraciones una prenda similar al tabardo que Bernis equipara a otro sobretodo de Corte y de ciudad de origen francés (“gardecorps”): era amplio, suelto, con aberturas en la falda, con mangas cortas, descosidas y sujetas al hombro de modo que los brazos se sacaban por las sisas. Por lo tanto Bernis considera que los españoles bien pudieron copiar ese corte para sus tabardos.

Tabardo estilo francés con mangas más cortas que los brazos. 
H. 128-85. Cantigas de Santa María de Alfonso X el Sabio, Biblioteca del Monasterio de San Lorenzo de El Escorial, Madrid, España (detalle)

2. mangas abierta de arriba abajo y la abertura para sacar el brazo era bastante grande. En fechas tardías estas dos aberturas se reducirían a dos cortes llamados maneras, siendo nota original de la moda española. 

3. El más raro y el de más corta duración, tenía las mismas tiras pendientes de los hombros pero mucho más estrechas.

Posible tabardo con las mangas a modo de tiras que el personaje remete por el cinturón. 
H. 1280-85. Cantigas de Santa María de Alfonso X el Sabio, Biblioteca del Monasterio de San Lorenzo de El Escorial, Madrid (detalle)

Hubo tabardos catalanes y castellanos (no sabemos en qué se diferenciaban).

Siglo XIV (he encontrado pocas imágenes o estas eran de mala calidad):

Peregrinos.  Segunda mitad del siglo XIV, anónimo, tabla procedente de Pía Almoina de la Seu Vella, Lérida, Museo Diocesano de Lérida, España (detalle) (imagen obtenida aquí)

Tabardo de mujer entretallado y con flecos en los bordes (estos adornos estuvieron de moda a finales del siglo XIV). 
1390. La visitación, anónimo, Academia de la Historia de Madrid (detalle: imagen obtenida de la obra de Bernis)

En el siglo XV el tabardo tenía aspecto muy variado que en los precedentes, pero conservó su rasgo distintivo de las mangas colgantes tubulares. 
Usado por gente principal. 
Unos eran cerrados completamente y en otros la falda va abierta delante o en los costados. La forma del escote será en pico por los años setenta y los más modernos será apaisado, con el borde horizontal más largo que los bordes verticales. 
El tabardo de los cazadores tenía una sola manga para facilitar el manejo de las armas arrojadizas.

Dos tipos:
Tabardo de camino: con capilla para cubrir la cabeza. Se usaba para los viajes. 

H. 1470-1480. Inscripción de San Juan Bautista, Pedro García de Benabarre, retablo de San Juan Bautista, Museo Nacional de Arte de Cataluña, Barcelona, España (detalle)

H. 1490. Auto de fe, Pedro Berruguete, Museo del Prado, Madrid (detalle)

Tabardo de lujo: sin capilla y usado por las damas de elevada condición. Confeccionados en seda y con ricas guarniciones; forrados con seda o con piel. 
Podían arrastrar varios palmos por el suelo, con mangas perdidas.
Colores carmesí, morados y negros.

Tabardo de brocado; escote es en pico, la zona abierta queda oculta por una tela o “puerta”. 
H. 1470-71. Verificación de la cruz de Cristo, Pedro Berruguete, Museo de Santa Eulalia, Paredes de Nava (detalle)


La Reina Isabel lleva tabardo cuyo escote forma un trapecio; las mangas están abiertas de arriba abajo; la falda es abierta. La infanta Juana lleva un tabardo con aberturas laterales y otra posterior en la falda; mangas abiertas; va forrado con seda blanca adamascada;  escote trapezoidal; se ajusta mediante un cinturón.  H. 1490. Maestro de los Reyes Católicos, Virgen de los Reyes Católicos, Museo del  Prado, Madrid (detalle) (imagen obtenida aquí)

A medida que avanza el siglo XVI el tabardo pasará a ser una prenda pasada de moda, pero los que perduran son cerrados, tienen capilla, llevan maneras y las mangas son angostas y tan largas como la misma prenda. Estas mangas llegaron a quitarse. En algunos textos se las llama alas o aletas.
Será de uso popular.

H. 1540. “Burgueses”, Códice Madrazo-Daza, Madrid,  ©Biblioteca Nacional, Madrid (detalle)

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Bibliografía:

  • Astor Landete, Marisa: Indumentaria e Imagen - Valencia en los siglos XIV y XV, Valencia.1999.
  • Benito Vidal, María Purificación: La moda en la Valencia del siglo XV. Real Academia valenciana de cultura. 2003.
  • Bernis Madrazo, Carmen: Indumentaria medieval española. Instituto Diego Velázquez, Consejo Superior de Investigaciones Científicas, CSIC, 1956.
  • Bernis Madrazo, Carmen: Trajes y modas en la España de los Reyes Católicos: Los Hombres. Consejo Superior de Investigaciones Científicas, CSIC, 1975.
  • Bernis Madrazo, Carmen: Indumentaria española en tiempos de Carlos V. Madrid: Instituto Diego Velázquez (Consejo Superior de Investigaciones Científicas, CSIC), 1962.
  • Fresneda González, Mª de las Nieves: Atuendo, aderezo, pócimas y ungüentos femeninos en la Corona de Castilla (Siglos XIII Y XIV). Tesis doctoral. Universidad Complutense de Madrid, Facultad de Geografía e Historia, Departamento de Historia del Arte I. 2013.
  • Menéndez Pidal, Gonzalo: La España del siglo XIII: leída en imágenes. Real Academia de la Historia, 1987.
  • Rodríguez Peinado, Laura: El arte textil en el siglo XIII: cubrir, adornar y representar: una expresion de lujo y color. Universidad Complutense de Madrid
  • Sigüenza Pelarda, Cristina: La moda en el vestir en la pintura gótica aragonesa. Institución “Fernando El Católico”, Excma. Diputación de Zaragoza.
  • Soláns Soteras, María Concepción: La moda en la sociedad aragonesa del siglo XVI. Institución “Fernando el Católico” (C.S.I.C.). Colección Estudios. Zaragoza. 2009.
  • Vestiduras ricas: el Monasterio de Las Huelgas y su época, 1170-1340. Revista de la Subdirección General de Museos Estatales. Patrimonio Nacional. Servicio de Publicaciones 1ª ed., 1ª imp. (03/2005).



martes, 22 de abril de 2014

El PALETOQUE

Prenda usada en el siglo XV. Similar a la huca y a la jornea.
Fue una especie de capote (prenda medieval) de dos paños unidos en los hombros que podía llevar mangas flotantes, las cuales se iban ensanchando progresivamente a partir de los hombros.
La gente joven usaba paletoque muy corto. Las personas respetables o de edad avanzada usaban paletoque largo hasta los pies.
Las mangas flotantes podían ser cortas (no llegan a los codos) o muy largas.
Se hacían con telas ricas y algunas se forraban con terciopelo. 
En el siglo XVI la gente noble deja de lado esta prenda y solo será usada por artesanos y campesinos, llevando además capucha. En el siglo XVIII la prenda es definida como capotillo de dos haldas, a modo de escapulario.

1530. La epifanía, García del Barco o Maestro de Ávila, Tríptico de la Natividad, Museo Lázaro Galdeano, Madrid, España(detalle)

H. 1493-98. Toma de hábito de Santo Tomás, Pedro Berruguete, Santo Tomé, Ávila, España (detalle)

Paletoque corto con mangas. Obsérvese como la manga es abierta y aumenta de anchura de arriba abajo. H. 1480. Sepulcro Íñigo López de Mendoza y Figueroa,  Conde de Tendilla, Iglesia de San Ginés (trasladados aquí en el siglo XIX, desde el desaparecido monasterio jerónimo de Santa Ana, en Tendilla) (detalle) (Imagen obtenida de Bernis)

Hubo mujeres que llevaron una prenda similar al paletoque, en el segundo cuarto de siglo, cuyo nombre se desconoce.

H. 1470. Virgen con el Niño y con Santas, Nicolás y Martín Zahortiga, Retablo de la Virgen y el Niño de la iglesia de Santa María, Colegiata de Santa María, Museo Diocesano de Borja, Zaragoza (detalle)

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Bibliografía:
  • Bernis Madrazo, Carmen: Indumentaria medieval española. Instituto Diego Velázquez, Consejo Superior de Investigaciones Científicas, CSIC, 1956.
  • Bernis Madrazo, Carmen: Trajes y modas en la España de los Reyes Católicos: Las Mujeres; Los Hombres. Consejo Superior de Investigaciones Científicas, CSIC 1975.
  • Bernis Madrazo, Carmen: Indumentaria española en tiempos de Carlos V. Madrid: Instituto Diego Velázquez (Consejo Superior de Investigaciones Científicas, CSIC), 1962.
  • Strbáková, Radana: Procesos de cambio léxico en el español del siglo XIX: el vocabulario de la indumentaria. Tesis doctoral. Universidad de Granada 2007.

miércoles, 16 de abril de 2014

Las mangas de la CAMISA de MUJER

En esta entrada vamos los tipos de mangas de la camisa, las cuales  se fueron adaptando a la moda. Estas mangas que eran tan visibles se confeccionaban con tela más fina que la del cuerpo.

1.  Mangas ahuecadas, primera mitad del siglo XV, y que se recogía en el puño.

Entre 1438 y 1476. Bodas de Canaán, taller de Blasco de Grañén (1438) y Martín de Soria (1476), Iglesia parroquial del Salvador, Ejea de los Caballeros, Zaragoza (detalle)

2. Mangas con mucho vuelo (mangas abiertas).

Mangas abiertas. 1483-86. Gil de Siloé, Catedral de Burgos (detalle)

3. Mangas largas y más o menos angostas. 

Hacia 1485-90. Nacimiento Virgen, Pedro Berruguete, Museo Diocesano de Palencia (detalle)

4. Largas y anchas que iban plegadas dentro de la prenda de encima. 


La samaritana. 1490? Taller de Fernando Gallego,  The Tucson Museum of Art, Arizona, EEUU (detalle) (imagen obtenida aquí)

La manga fue tan larga que asomaba por la boca de la manga del vestido de encima. Fue moda exclusiva española.

    5. Alrededor de los años cincuenta, las mangas de la prenda de encima se abre transversalmente uniéndose sus bordes con cintillas o cordones, dejando asomar la camisa. Por la abertura más cercana a la mano se sacó el pico de la boca de la manga de la camisa. Su longitud fue en aumento al ir pasando los años y según se iba abriendo la abertura que se puso de moda en las mangas de la prenda de encima hacia el codo. Llegaron a tener forma de abanico y acabaron cayendo hasta casi alcanzar el suelo (fue moda exclusiva nacional):


Obsérvese la manga de la camisa que sobresale de la saya, es transparente. Hacia 1455, Profesión de fe de Santa Catalina, Retablo de Santa Clara y Santa Catalina, Capilla Santa Clara y Santa Catalina, Catedral de Barcelona (detalle) (no sé dónde encontré la imagen)

Hacia 1470-71. Verificación de la cruz de Cristo, Pedro Berruguete, Museo de Santa Eulalia, Paredes de Nava, Palencia (detalle)


Boca de la manga con forma de abanico, con "listas". Hacia 1470-1480. El festín de Herodes, Pedro García de Benabarre, ©Museo Nacional de Arte de Cataluña, Barcelona (detalle)


Manga amplia cayendo libremente pero de forma regular desde el antebrazo. 1488. Rimado de la conquista de Granada, Pedro Marcuello, Museo Conde, Chantilly, Francia (detalle)


Boca de la manga cayendo de forma irregular. Hacia 1500. Santa Úrsula y las once mil vírgenes, anónimo, Museo de Prado, Madrid (detalle)

Como hemos indicado antes, es aproximadamente en el quinto decenio del siglo XV cuando las mangas del traje de a cuerpo o el traje de encima presentan una abertura transversal más o menos larga. Fue moda importada de Italia. Como iremos viendo, el número de bullones va de más a menos, al igual que poco a poco los bordes de la abertura se van distanciando.


Hacia1455-1460. Virgen y el Niño con santas, Jaime Huguet, Retablo de la cofradía de revendedores, ©Museo Nacional de Arte de Cataluña, Barcelona (detalle)

Con los años se empezará a formar bullones de cintilla en cintilla. El tamaño de los bullones irá en aumento a medida que la anchura de las mangas aumenta y disminuye el número de cintillas.

Primero fueron cinco bullones (que duraron hasta algo después de 1480) después cuatro, luego tres y, por último, dos. 

Manga con cinco bullones salientes. Hacia 1485-90. Maestro Budapest, Museo Szépmúvészeti, Budapest (detalle)


Hacia 1490. Mencía de Mendoza con Santo Domingo de Guzmán, Anónimo burgalés, Museo Civici, Reggio Emilia, Italia (detalle) (imagen obtenida aquí)



Dos bullones más exagerados. Finales del XV. Cristo y la samaritana, Juan de Flandes, Museo de Louvre, Paris (detalle)


Algunas mangas llevaban un ala.

Manga con ala. Hacia 1480, Nacimiento de la Virgen, taller de Pedro García de Benabarre,  ©Museo Nacional de Arte de Cataluña, Barcelona (detalle)


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Otras entradas relacionadas en este blog:

Bibliografía:
  • Astor Landete, Marisa: Indumentaria e Imagen - Valencia en los siglos XIV y XV, Valencia.1999.
  • Bernis, Carmen: Indumentaria femenina española del siglo XV: la camisa de mujer, Archivo Español de Arte, 30, 1957.
  • Bernis Madrazo, Carmen: Indumentaria medieval española. Instituto Diego Velázquez, Consejo Superior de Investigaciones Científicas, CSIC, 1956.
  • Bernis Madrazo, Carmen: Trajes y modas en la España de los Reyes Católicos: Los Hombres. Consejo Superior de Investigaciones Científicas, CSIC 1975.
  • Bernis Madrazo, Carmen: Indumentaria española en tiempos de Carlos V. Madrid: Instituto Diego Velázquez (Consejo Superior de Investigaciones Científicas, CSIC), 1962.
  • Bernis Madrazo, Carmen: El traje y los tipos sociales en el Quijote. Madrid: Visor, 2001.
  • Descalzo, Amalia: Ajuar de la Infanta María. Departamento de difusión, Museo del Traje, Madrid, 2004.
  • Descalzo, Amalia: Ajuar de doña Teresa Gil. Siglo XIV. Pdf. Museo del Traje, Madrid.  
  • Menéndez Pidal, Gonzalo: La España del siglo XIII: leída en imágenes. Real Academia de la Historia, 1987.
  • Vestiduras ricas: el Monasterio de Las Huelgas y su época, 1170-1340. Revista de la Subdirección General de Museos Estatales. Patrimonio Nacional. Servicio de Publicaciones 1ª ed., 1ª imp. (03/2005).

jueves, 10 de abril de 2014

Visitando a La dama del armiño en Toledo

Ya la conocía. Un viaje a Edimburgo; una mañana en la Galería Nacional; una exposición sobre pintura española. Y la dama estaba allí. Por aquel entonces, agosto de 2009, solo me interesaba su belleza.


El lunes pasado (aniversario del fallecimiento de El Greco), cuando entré en Santa Cruz, Toledo, iba más segura. Dispuesta a saludarla como se saluda a una vieja amiga. Dispuesta a entenderla mejor, pero sabiendo que ella estaba allí por error. 


Una vez frente a ella no pude evitar una mueca de disgusto. Ese no era su lugar, entre dos caballeros, mejor habrías estado sola en una pared. Y mucho menos tras un cristal que transformaba el lienzo en un cartel. 

Luego le dije: "tú fuiste hija de reyes y mujer de duque, pero sobre todo fuiste mujer hogareña; años tras año preñada. En el día a día, vestías con corpiño y vasquiña. Con toca de mujer casada cuando bien te deba la gana; en los días fríos, seguro.
Y eras amiga de tus amigas, como tu entrañable Sofonisba. Creciste a los ojos de ella. Y ella quiso plasmar tu belleza, tu piel picada por la viruela, con la belleza que posee toda mujer que sabe amar."

Así que me reafirmé en que ella no pertenecía a El Greco.
Así que decidí hacer esta entrada, pero esta vez destacando la evolución del peinado. 
Y mientras, podemos ir fijándonos en los labios:


El cabello se lleva ensortijado con los dos arcos que convergen en ángulo sobre la frente, de moda en los años 70.
Hacia los años 70.  Catalina Micaela, atribuido a Alonso Sánchez Coello, subasta (detalle)

El cabello se lleva ensortijado con los dos arcos menos marcados.
Hacia 1575.  Catalina Micaela, Alonso Sánchez Coello, Museo del Prado (detalle)

Cabello ensortijado, muy voluminoso en los laterales.
H. 1585, Roland de Moys, subasta (detalle)


El cabello está ya completamente ensortijado. Ya no se estilan los dos arcos
H. 1585  Catalina Micaela, Sofonisba Anguissola, Museo del Prado (detalle)


A mediados de los años 80 el cabello empieza a levantarse para formar los copetes, tanto el de la frente como el copete posterior. Aquí todavía está el cabello ahuecado. 
1585. Catalina Micaela,  Alonso Sánchez Coello, The Hermitage, San Petersburgo (detalle) (imagen obtenida aquí)


Se eleva el copete desde la frente, esto comienza a inicios de los años 90 y alcanza su máxima altura a principios del siglo XVII; el cabello deja de estar ahuecado a los lados (el rostro quedaba así más estilizado). 
H. 1591 Sofonisba Anguissola, Dama con toca (o ¿Catalina Micaela?), colección particular

Copete de pelo elevado desde la frente.
H. 1590. La dama del armiño, Sofonisba Anguissola, Sir Willian Stirling-Maxell Collection, Glasgow Museum, Escocia (detalle)

Copete muy alto.
H. 1597. Catalina Micaela (detalle)


Enlaces relacionados en este blog:
El Greco y La dama del armiño: cien años de polémica
El peinado en el siglo XVI y XVII

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