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viernes, 10 de abril de 2026

Crónica: Toma de Moclín, Granada


Toma de Moclín, Granada.

Crónica de Andrés Bernáldez (1450-152): «Historia de los reyes católicos D. Fernando y Doña Isabel» (1870)

... en que la Reyna se destocó, é quedó en una cofia el rostro descubierto, é llegó el rey é abrazóla é besóla en el rostro: é luego el Rey se fué a la Infanta su fija, é abrazóla é besóla en la boca, é santiguóla: venía la Reyna en una mula castaña en una silla andas, guarnecida de plata dorada, traía un paño de carmesí de pelo, é las falsas riendas é cabezada de la mula eran rasas, labradas de seda de letras de oro entretallada y las orladuras bordadas de oro; é traía un brial de terciopelo é debajo unas faldetas de brocado, é un capuz de grana; vestido guarnecido morisco, é un sombrero negro guarnecido de brocado alrededor de la copa é ruedo; é la Infanta venia en otra mula castaña guarnecida de plata blanca, é por orladura bordada de oro, é ella vestida de un brial de brocado negro, é un capuz negro guarnecido de la guarnición del de la Reyna.


1489-1495. Guerra de Granada, Rodrigo Alemán, sillería del coro bajo de la Catedral de Toledo (detalle)


 

martes, 31 de marzo de 2026

«MERCED HECHA POR LA REINA CATÓLICA A LA PRIMERA CONDESA DE CABRA»

 

«MERCED HECHA POR LA REINA CATÓLICA A LA PRIMERA CONDESA DE CABRA»

Desde 1476 la Condesa de Cabra recibió puntualmente el brial y ropa de encima usados por la Reina Católica el día primero de Pascua de Resurrección por el favor del capitán don Diego Fernández de Córdoba, que evito la perdida de la fortaleza de Sabiote (Jaén) durante la guerra de sucesión:


este fue un famoso hecho, e mucho myrado por todos los que lo vieron e oyeron, y es razón que del... de memoria en loor e honrra vuestra, en ansy como Reyna y señora conviene no solo hazer mercedes a los leales servidores, mas honrar a sus mugeres por los merecimientos de sus maridos, pues las honras que de ellas resçiben redundan en galardón dellos, por ende, por hazer bien y merçed a vos el dicho Conde de Cabra, y a la Condesa vuestra muger, y por que quede de vos loable memoria de tan fazañoso hecho de cavallería, para adelante por esta my carta fago merced a la dicha Condesa vuestra muger, y a todas las Condesas de Cabra que subçesivamente subçediesen en vuestra Casa y Condado, para siempre jamás, que ayan e tengan de my e de las otras Reynas de Castilla que después de my subçedieren en estos Reynos, el brial y la ropa de ençima que yo vistiere y cada una de ellas vistieren el día primero de Pascua de Resurreçión que en cada un año biviere, para siempre jamás...

 

Bibliografía:

Alfonso de Ceballos-Escalera y Gila; Algo más sobre el sistema premial del Antiguo Régimen: siete privilegios indumentarios por juro de heredad, Emblemata, 17 (2011), pp. 317-364.


martes, 3 de febrero de 2026

Personajes secundarios en el arte (9)

  

Mujeres con saya o brial con verdugos.

La mujer de la izquierda lleva cofia de tranzado, luce un escote generoso y van sin manto sobre los hombros.


1475-1485. Predela con la Resurrección de Cristo, Miguel Ximénez, Museo de Prado (detalle)

jueves, 4 de enero de 2024

La SAYA (falda-cuerpo)

La saya fue una falda con cuerpo propia de aldeanas desde el último cuarto del siglo XVI que también recibía el nombre de vasquiña.

Podía hacer conjunto con el sayuelo y podía ir bajo otra falda llamada manteo (en el siglo XX manteo y saya harán referencia a una falda genérica). 

Entre pastoras y villanas muy humildes la saya se llevaba corta, dejando ver los tobillos y las pantorrillas. Algo impensable entre mujeres comunes y damas. 

Cristo y la samaritana, Pedro Orrente, mercado del arte.

En 1739 el Diccionario de Autoridades define así la saya: 

Ropa exterior con pliegues por la parte de arriba, que visten las mugeres, y baxa desde la cintúra à los pies.

En el siglo XVIII pasará a ser falda independiente. 

En la primera mitad del siglo XVIII se cita la saya entre mujeres acomodadas. 

Será sinónimo de guardapiés/brial (falda interior y exterior). La llevarán haciendo conjunto con jubón y almilla, cuerpo o, incluso, con ungarina o casaca

Mendiga. Primer cuarto del siglo XVIII. Cristóbal López (detalle) (imagen obtenida aquí)

Segunda mitad del siglo XVIII. Adoración de los pastores, mercado del arte.

1777. Castellana vieja (Ávila), Colección de Trajes de España tanto antiguos como modernos que comprehende todos los de sus dominios, Juan de la Cruz Cano y Olmedilla (imagen obtenida aquí)

Sobre faldilla. 1793. Ramón Bayeu y Subías, colección particular, En depósito en el Museo de Bellas Artes de Oviedo, España (detalle) (imagen obtenida aquí).

H. 1784-95. El rezo del rosario, Luis Paret y Alcázar, Palacio Real, Madrid, España (detalle) (imagen obtenida aquí).

 

*Antes de esa fecha la saya era un traje entero con mangas.

Bibliografía:

  • Bernis Madrazo, Carmen: El traje y los tipos sociales en el Quijote.
  • Bárbara  Rosillo Fairén: La moda en la sociedad sevillana del siglo XVIII.
  • Israel Lasmaría Ponz: El traje popular en el siglo XVII.
  • José Manuel Fraile Gil: Fuentes literarias para el estudio del indumento tradicional madrileño. La Calle de Toledo. (Siglos XVII-XX).
  • Amelia Leira: La moda en España durante el siglo XVIII.
  • Ismael Amoros: La revolución de la moda y su trascendencia en España. El caso de la alta sociedad madrileña del siglo XVIII. 
  • Amalia Descalzo: Nuevos tiempos, nueva moda. El vestido en la España de Felipe V.








jueves, 29 de agosto de 2013

La túnica en el ROMÁNICO (3)

La túnica (3)


En el románico (segunda mitad del XI-principios del XIII) se sigue llevando túnicas, tanto cortas como largasLos puños y el borde inferior de la prenda se siguen adornando con cenefas o ribetes

Los nombres más usados son: saya, brial, almejía, aljuba, piel/ pellizón, sin embargo el vocablo túnica sigue en boga.

  Nacimiento del Niño. 
La Virgen. Antifonario de la Catedral de León, 1069 (detalle)

Túnica talar. Encima manto
1086. Beato de Burgo de Osma, clérigo Pedro y miniado por Martino, Catedral de Burgo de Osma, Soria (detalle)

Túnica talar con las mangas anchas y adornos y pliegues sobre el brial. Encima lleva manto
XII. Monasterio de S. Serni de Tavernoles, la Seu d’Urgell, Lérida. Museo Nacional de Arte de Cataluña, Barcelona (detalle)

Túnicas talares, con cuello recto y otro ondulado, con ribetes. Encima palium. Primera mitad del XII. Apostolado, anónimo, Museo Nacional del Arte de Cataluña, Barcelona (detalle)

Túnica talar que cubre una saya; de la saya  sólo se ve los puños de la mano derecha. Encima lleva manto
1175-1185. Epifanía, Beato del Monasterio de San Pedro de Cardeña, Museo Metropolitano de Arte, Nueva York (detalle)

Túnica a dos colores y con cenefas. 1123. Lucha de David y Goliat, iglesia de Santa María de Taüll, Lérida (detalle)

Túnica talar con cenefas en los bordes inferiores. Encima lleva palium. Pp del siglo XII, Ábside de S. Clemente de Taüll, Lérida (detalle)

Túnicas bajo manto. Santa Julita y San Quirico, finales XII, Ermita de San Quirze, Barcelona (detalle)




Enlace relacionado en este blog:
Las túnicas en la época Visigoda (túnica 1) 


Bibliografía:
  • Bernis Madrazo, Carmen: Indumentaria medieval española. Instituto Diego Velázquez, Consejo Superior de Investigaciones Científicas, CSIC, 1956.
  • Sousa Congosto, Francisco de: Introducción a la historia de la indumentaria en España. Ed. Istmo, 2007.
  •  
 












    viernes, 10 de mayo de 2013

    LA ROPA de Mujer (y 3)

    En la mujer, la ropa hacer referencia a una prenda de encima que iba siempre sobre el brial, la saya o sobre el sayo.
    Era similar a la ropa de encima de los hombres: c
    arecía de costuras en la cintura, ajustándose al cuerpo con cinturón o con un tejillo. La longitud alcanzaba los pies; algunas se alargaba por detrás arrastrando por el suelo. Las mangas eran holgadas (algunas a "fondo de cuba") y algunas tenían una abertura para sacar los brazos. También se llevaron con manga corta.
    Debía ser prenda para abrigar al ir forrada con pieles (martas, armiño) o con telas de distinto material y/o color. Algunas llevaban joyas que elevaban su valor y guarniciones como cortapisas

    Tres tipos:
    1. Abierta por delante de arriba abajo:

    Ropa abierta de arriba abajo, con pliegues regulares y mangas ahuecadas, con la línea de hombros caída y con talle muy alto. 
    Segundo tercio XV. Doña Aldonza de Mendoza, Museo de Guadalajara (detalle) (imagen obtenida wikimedia)


    Creo que es una ropa abierta de arriba abajo, con mangas amplias fruncidas en el hombro y boca ancha (siguiendo la moda de los años anteriores a los cincuenta), ceñida a la cintura con cinturón, pliegues regulares; lleva cortapisas en cuello y puños. Debajo seguramente lleve saya cuyo borde inferior lleva las mismas cortapisas que la ropa. 
    1440-50. Vida de San Juan Bautista, anónimo, Museo Nacional de Arte de Cataluña, Barcelona, España (detalle)

    2. Bien cerrada por delante pero abierta en los costados.

    3. Bien en ambas partes a la vez.

    Ropa suelta abierta por delante y en los costados; mangas con abertura: 
    obsérvese el brazo derecho que sale por dicha abertura.
    1455. Profesión de fe de Santa Catalina, Pedro García de Benabarre, retablo de Santa Clara y Santa Catalina, Capilla Santa Clara y Santa Catalina, catedral de la Santa Cruz y Santa Eulalia, Barcelona España (detalle) (imagen obtenida aquí)



    En el siglo XVI y XVII era una prenda holgada, abierta por delante y con mangas. La longitud se acortó

    Se iba con ella por la calle pero también se usaba dentro de la vivienda. Se puede considerar un sobretodo.

    Dos modelos: con cuello o sin cuello.


    1. La delantera y la espalda se va ensanchando desde los hombros hasta el ruedo, sin costura en la cintura, dando una forma acampanada. Se llevaba abierto. 

    Ropa sobre saya. 
    H. 1530-40. Christoph Weiditz, Original Das Trachtenbuch Das des Christoph Weiditz von seinen nach Spanien und den Niederlanden, Museo Nacional de Nuremberg, Alemania (detalle)


     
    Con mangas redondas con una abertura a la altura de los codos por dónde saca los brazos. Debajo lleva jubón, vasquiña. 1615. José Sánchez, pintura mural, Catedral Vieja, Salamanca (detalle; ojala pudiera tener la imagen en color)

    2. Sólo el delantero se empieza a ensanchar a la altura del pecho o desde la cintura moldeando ligeramente el torso, y marcaba la cintura. 

    Algunas ropas tienen grandes aberturas verticales en la parte superior de los delanteros con guarnición de tela o pasamanería que las bordea. A veces estas aberturas se abrochaban con botones. Según Bernis puede sean los adornos llamados bebederos. Isabel Clara Eugenia, Franz Pourbus el joven, h. 1599 (detalle) (imagen obtenida aquí)
     

    Enlaces relacionados en este blog:

    La ROPA de hombre (1)
    La ROPA, ROPÓN de hombre (2)


    Bibliografía:

    • Astor Landete, Marisa: Indumentaria e Imagen - Valencia en los siglos XIV y XV, Valencia.1999Bernis Madrazo, Carmen: Indumentaria Medieval Española, Instituto Diego Velázquez, Consejo Superior de Investigaciones Científicas, CSIC, 1956
    • Bernis Madrazo, Carmen: Trajes y modas en la España de los Reyes Católicos: II, Los hombres.
    • Bernis Madrazo, Carmen: Indumentaria española en tiempos de Carlos V. Madrid: Instituto Diego Velázquez (Consejo Superior de Investigaciones Científicas, CSIC), 1962.
    • Bernis Madrazo, Carmen: El traje y los tipos sociales en el Quijote. Madrid: Visor, 2001.
    • Sigüenza Pelarda, Cristina: La moda en el vestir en la pintura gótica aragonesa. Institución “Fernando El Católico”, Excma. Diputación de Zaragoza.

    miércoles, 2 de enero de 2013

    SAYA, GONELA (I) de Hombre

    El término saya parece ser que derivó del nombre de una tela delgada llamada “sagea”, la cual se usaba para confeccionar túnicas. El vocablo fue usado en Castilla durante la Edad Media para indicar aquella prenda que se vestía encima de la ropa interior (en Francia se llamó Cote y en Inglaterra Coat). Mientras en Aragón se le llamó Gonela (así como en Valencia y en Cataluña; Gonella en Italia y Gonelle en Francia).

    Otra prenda similar a la saya fue el brial, ambas prendas difíciles de distinguir, pero tal vez el brial fuera más estrecho (sobre todo en el torso), las mangas algo más anchas, pero lo que sí está claro es que era  de mucha mayor riqueza (sobre todo en adornos) y más larga que la saya (se arrastraba por el suelo), además sólo se lucía para momentos especiales (a veces distinguir en la iconografía una de otra es difícil).

    La usaron hombres, mujeres y niños de cualquier condición, por lo tanto la uniformidad era generalizada. La del hombre dejaba ver las “calzas”, mientras que la de las mujeres llegaba hasta los pies.
    Se colocaba sobre la camisa y encima se ponía otra prenda, generalmente más corta (pellote, pielaljuba, almexía, cota).

    Durante la Alta Edad Media fue una túnica muy sencilla, holgada, de líneas rectilíneas (con forma de T) y con mangas estrechas. El escote era pequeño, redondo, lo justo para poder pasar la cabeza. El sistema de cierre era por medio de cordones que iban en zig-zag. En toda Europa será más o menos similar. 

    Avanzado los años, el escote empieza a presentar un corte en la delantera.

    A la "falda" se le hacen pliegues o llevan girones o farpadas. En algunos casos la "falda" podía ir hendida lo que permitía montar a caballo, o en el caso de la gente de campo o de alarifes para levantar una de sus puntas y sujetarla al cinturón.



    Guerreros con saya (o túnica) corta con "falda" con pliegues verticales y puños también con pliegues. Encima lleva manto. 1086. Beato de Burgo de Osma, escrito por Pedro y miniado por Martino, Catedral de Burgo de Osma, Soria  (detalle) (imagen obtenida de aquí)

      Rey con saya entallada muy corta. Encima manto. Hacia 1187. Reyes Magos, anónimo, Museo episcopal de Vic, Barcelona (detalle) (imagen obtenida ifdezlillo)

    Soldados con saya abierta y pliegues en los puños. Obsérvese la delantera del escote con el corte en el centro. El de la derecha lleva una cola rectangular (precedente de la indumentaria mozárabe), pero al llevar tiras (farpada) anuncia la moda gótica internacional de origen hispano-musulmán en la que se llevaban girones. Segunda mitad del XII. Martirio de Santo Tomás de Beckett, Mural de la iglesia de Santa María, Tarrasa, Barcelona (detalle) (imagen obtenida en Románico catalán)


    Escote trapezoidal y subido por detrás de la nuca. Pastor, anónimo, segunda mitad XII, Panteón Real de la Real Colegiata de San Isidoro, León (detalle)

    Sayas holgadas y más abajo de la rodilla. El personaje de la izquierda la lleva hendida, forrada de rojo, con botones, con el pico recogido  en el cinturón y con la bocamanga doblada dejando ver la camisa. H. 1275. Cantigas de Santa María de Alfonso X el Sabio, Biblioteca del Monasterio de San Lorenzo de El Escorial, Madrid (detalle)

    Desde la segunda mitad del siglo XIII surge otro modelo de saya, siendo moda española: 

    Saya encordada, la cual iba bien ajustada al cuerpo hasta las caderas (se valora las cinturas estrechas).

    Se ceñía con cordones cerrándose en zig-zag; en general, la abertura estaba en el costado izquierdo. Era de mangas muy ceñidas. 

    Saya encordada en el lado izquierdo bajo pellote. H. 1280-85. Cantigas de Santa María  de Alfonso X el Sabio, Biblioteca del Monasterio de San Lorenzo de El Escorial, Madrid (detalle)

    Otra características de la moda española fue la de hacer las mangas de las sayas independientes. Se cosían y se descosían a gusto. Se les llamó mangas cosedizas, o de quita y pon


    Saya encordada de color rojo con cinturón y ribetes dorados que tapan la unión de las mangas. Encima lleva manto color verde. 1283. Libro del Ajedrez, Dados y Tablas de Alfonso X el Sabio, Biblioteca de el Monasterio de San Lorenzo de El Escorial, Madrid (detalle)


    Podía estar hecha de "a dos mitades" o "dos metades", haciendo alarde de juego de colores y tejidos.

    Hacia 1280-85. Cantigas de Santa María  de Alfonso X el Sabio, Biblioteca del Monasterio de San Lorenzo de El Escorial, Madrid (detalle


    En los inicios del siglo XIV las mangas empiezan a ceñirse con una hilera de botones en vez de con cordones y los escotes se agrandan, aunque surge el cuello alto.


    Aunque el rey de la izquierda lleva brial aquí podemos ver como el escote es amplio; en el caso del rey de la derecha la saya también lleva escote amplio y la "falda" está hendida en el centro para poder cabalgar. Epifanía, anónimo, finales del XIII, Museo Diocesano de Jaca, Huesca (detalle) (imagen obtenida aquí)


    Saya listada bajo otra saya. H. 1295. Plañideros, Sepulcro de Sancho Sainz (Sánchez) de Carrillo, Museo Nacional de Arte de Cataluña, Barcelona (detalle)

    Saya decorada con rayas horizontales bajo pellote. H. 1300. José de Arimatea, anónimo, Fundación Francisco Godia, Barcelona (detalle)

    Saya o gonela decorada, con cuello amplio, entallada con cinturón muy bajo, "falda" con pliegues. H. 1356. El festín de Herodes, retablo de los Santos Juanes, Maestro de Santa Coloma de Queralt, Museo Nacional de Arte de Cataluña, Barcelona (detalle)

    Obsérvese el cuello de la gonela en el personaje de la derecha como va subiendo. 1346. Vida de San Marcos, atribuido a la familia Arnau Bassa, retablo de la Catedral de Santa María de Manresa, Barcelona (detalle)

    Las sayas se empiezan a forrar con algodón o telas de lienzo (como ocurrirá con otras prendas) para amoldarlas al cuerpo, y el delantero se ajustó con numerosos botoncillos. También se acortó más la “falda”. En el quinto decenio se impuso el talle bajo, es decir, sin marcar la cintura. Las mangas podían seguir la moda de estar exageradamente ensanchadas. 

    El personaje con la gonela marrón lleva botones delanteros que le permiten ajustar la saya en el pecho. El que lleva la gonela granate al no llevar botones es holgada, pero está ceñida, como el otro personaje, a la cintura seguramente por un cordel.  H. 1360-70. El martirio de San Esteban, anónimo, Museo de Arte Nacional de Cataluña, Barcelona (detalle)


    La gonela del rey es más ajustada y más larga, mientras que la del sirviente es más holgada y más justa. Ambos personajes llevan el talle bajo, la cintura sin marcar. 1340-1350. Adoración de los Reyes Magos, Arnau Bassa, Museo de  Arte Nacional de Cataluña, Barcelona (detalle) (Imagen obtenida de Monestirs Puntcat)


    En el siglo XV sólo el hombre de campo usa la saya siendo una prenda sencilla, cerrada y ablusada o abierta y abotonada, para finalmente ser sustituida por el sayo.

    Mediados del XV. El prodigio del Monte Gárgano, Anónimo, escuela aragonesa, colección particular (detalle)

    OTROS ENLACES DE INTERÉS EN ESTE BLOG:



    Bibliografía:
    • Aragonés Estella, Esperanza: La moda medieval Navarra: siglos XII, XIII, XIV. Cuadernos de Etnología y Etnografía de Navarra, 74 (1999)
    • Astor Landete, Marisa: Indumentaria e Imagen - Valencia en los siglos XIV y XV, Valencia.1999.
    • Bernis Madrazo, Carmen: Indumentaria Medieval Española, Instituto Diego Velázquez, Consejo Superior de Investigaciones Científicas, CSIC, 1956.
    • García Cuadrado, Amparo: Las Cantigas: el códice de Florencia. Murcia: secretariado de publicaciones, Universidad de Murcia, 1993.
    • Vestiduras ricas: el Monasterio de Las Huelgas y su época, 1170-1340. Revista de la Subdirección General de Museos Estatales. Patrimonio Nacional. Servicio de Publicaciones 1ª ed., 1ª imp. (03/2005).


    miércoles, 26 de diciembre de 2012

    SAYA, GONELA (II) de Mujer hasta el siglo XIV

    La palabra saya en el vestuario de la mujer hizo referencia a dos tipos de prendas:

    1. El vestido entero de acuerpo (o túnica) holgado, de corte sencillo y mangas largas estrechas que llevó también el hombre desde la Alta Edad Media. Otra prenda similar fue el brial. 

    2. Falda de villana (manteo, vasquiña) aparecido en el siglo XVI.

    En esta entrada hablaremos de la primera definición.

    Para hacernos una idea más completa de cómo era esta prenda vayamos primero a la entrada sobre la saya de hombre.

    Ahora veamos la evolución de esta prenda en la mujer y cada una de sus peculiaridades.


    _Siglos del XII al XIII:

    Saya o túnica bajo manto. Anunciación, anónimo, principios del siglo XII, Museo Nacional de Arte de Cataluña, Barcelona (detalle)
      
    Sayas holgadas; la de la mujer de la izquierda sólo se le ve una de las mangas. La mujer de cierta categoría siempre llevará otra prenda encima. 1275. Cantigas de Santa María  de Alfonso X el Sabio, Biblioteca del Monasterio de San Lorenzo de El Escorial, Madrid (detalle)
      
    Saya bajo pellote. 1283. Libro de Ajedrez, Dados y Tablas de Alfonso X el  Sabio, Biblioteca del Monasterios de San Lorenzo Escorial, Madrid (detalle)

    Saya encordada de color rojo (siempre ajustada al cuerpo hasta las caderas). Esta carece de mangas, con la escotadura de la sisa muy amplia dejando ver la camisa margomada, algo bastante inusual para esta época en Europa. Se usaron mangas cosediza. Todo esto es nuevo y revolucionario en la mujer española. Perdurará hasta el siglo XV aunque la forma de la prenda variará. Encima lleva pellote azul con tira frontal muy estrecha y manto rojo. 1283. Libro de Ajedrez, Dados y Tablas de Alfonso X el  Sabio, Biblioteca del Monasterios de San Lorenzo Escorial, Madrid (detalle) (ver la saya encordada de doña Leonor de Castilla en el trabajo de Amalia Descalzo)
      

    La primera mujer y la tercera por su condición social baja muestran la gonela. En la primera es holgada y ceñida con cinturón; en la tercera su  gonela es encordada. El segundo personaje lleva una gonela estrecha y con la “falda” muy larga bajo un pellote1335. Artesonado de la Catedral de Teruel,  (detalle)

    Hubo sayas con tiras de tela colgantes desde los hombros, siendo largas y estrechas. No he encontrado imágenes, aunque si una del siglo XIV del que he sacado la silueta:


    Eva, Pila bautismal de San Martin de Tours en San Martín de Unx, Navarra, ¿principios del siglo XIV? (ver la imagen original aquí)


    _Siglo XIV:
    En los años 30 entra en España la moda internacional de finales del siglo XIII: 

    1. El ensanchamiento del escote que llega a mostrar los hombros (ver entrada sobre el escote).
    2. A partir de la segunda mitad del siglo la prenda se ajusta al pecho y casi se despega debajo de él. 


    A finales, por influencia masculina, forran la prenda con algodón o lienzo el torso para que no quede ninguna arruga por lo que el pecho queda muy levantado y marcado.
    Los elementos colgantes (tiras de tela) crecen en longitud. Mientras las mangas se acortan dejando ver casi todo el antebrazo. 
    El vuelo de la “falda", a mediados de la centuria, forma una especie de cola, a ese trozo de tela se le denomina falda

    Figura de la mujer del siglo XIV: escote amplio y pecho “embutido” en el vestido. Los puños se alargaban un poco más adquiriendo la forma de embudo, que llegaba a cubrir la mano o se doblaba sobre la muñeca. Obsérvese las tiras de tela que penden del brazo. Retablo de la Virgen y San Jorge, Luis Borrassá, 1400, Iglesia de San Francisco, Villafranca del Penedés, Barcelona (detalle)

    Detalle del puño de una gonela en forma de embudo. Aquí cubre parte de la palma de la mano (como se estiló en los jerseys de no hace mucho). H. 1370-80. Jaime Serra, Retablo de la Virgen del Monasterio de Sigena, Museo Nacional de Arte de Cataluña, Barcelona (detalle) (imagen obtenida aquí)

    Manga de gonela con el puño en forma de embudo, doblado sobre la muñeca; encima lleva un traje de encima de manga corta sin identificar (¿cota u otra saya ?) con los codos ensanchados; silueta marcando el pecho, escote amplio. 1390. Viga mudéjar, lugar donde se encuentra desconocido (detalle)

    Gonela con mangas ligeramente cortas; por encima del codo lleva una especie de brazalete con un elemento colgante. Encima lleva una ¿cotardía? sin mangas. Las dos prendas están ajustadas al pecho y despegadas en la cintura según el nuevo corte francés. "Falda" aún no muy vueluda. 1343-45. Mural de la capilla de San Miguel,  Jaime Ferrer Bassa, Monasterio de Pedralbes, Barcelona (detalle)

    Varios de los personajes llevan saya de un solo color. Una se la ciñe a la cintura dejando el cuerpo ablusado. Una viuda lleva manto con capucha bajo la cual hay una toca orillada con la que cubre su cabeza.  Dos de ellas llevan una prenda de encima de manga estrecha y más corta que la manga de la saya. 1300-1350. Plañideras, Sepulcro de Sancho Sainz de Carrillo de la ermita de San Andrés de Mahamud (Burgos), Museo Nacional de Arte de Cataluña, Barcelona (detalle)

    Gonelas escotadas, a dos colores (como ya estaba de moda en el siglo XIII y hemos visto en la entrada de la saya de hombre) y de mangas remangadas a la altura de los codos. 1360. Retablo de los Santos Juanes, Maestro de Santa Coloma de Queralt, Tarragona, Museo Nacional de Arte de Cataluña, Barcelona (detalle) (imagen obtenida de aquí)


    Saya con escote muy pronunciado, de moda a finales del siglo XIV.  Virgen de la Anunciación, Maese Pero, escuela de Coimbra, finales del siglo XIV, Museo de la Catedal de Santiago de Compostela, La Coruña.





    Enlaces relacionados en este blog:


    El Brial


    Bibliografía:
    • Aragonés Estella, Esperanza: La moda medieval Navarra: siglos XII, XIII, XIV. Cuadernos de Etnología y Etnografía de Navarra, 74 (1999)
    • Astor Landete, Marisa: Valencia en los siglos XIV y XV. Indumentaria e Imagen. Valencia. 1999.
    • Bernis, Carmen: Indumentaria medieval española: Instituto Diego Velázquez, Consejo Superior de Investigaciones Científicas, CSIC, 1956
    • Bernis, Carmen: trajes y modas en la España de los Reyes Católicos: I, Las mujeres II. Consejo Superior de Investigaciones Científicas, CSIC 1975.
    • Bernis, Carmen: Indumentaria española en tiempos de Carlos V. Madrid: Instituto Diego Velázquez (Consejo Superior de Investigaciones Científicas, CSIC), 1962.
    • Descalzo, Amalia: Ajuar funerario de doña Teresa Gil. Siglo XIV. PDF. Museo del Traje, Madrid.
    • Descalzo Amalia: Ajuar de la Infanta María. PDF. Museo del Traje, Madrid. 2004
    • García Cuadrado, Amparo: Las Cantigas: el códice de Florencia. Murcia: secretariado de publicaciones, Universidad de Murcia, 1993.
    • Vestiduras ricas: el monasterio de Las Huelgas y su época, 1179-1340).





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