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jueves, 16 de enero de 2025

La MUCETA

 

Prenda que se ponía sobre los hombros. Desde finales del siglo XV. Tenía una pequeña capilla. Se llevaba sobre vestidos largos, como abrigo (se forraba con pieles) o para enriquecer el traje.

Había mucetas tan largas que llegaban a cubrir todo el brazo, por lo que se solía poner maneras.

Fue de uso generalizado pero a partir de los años 30 del siglo XVI solo lo usarán los clérigos (más adelante cardenales, obispos), los doctores universitarios y altos cargos académicos.

1450-60. San Sebastián, Jaime Bazo (Jacomart) y Juan Reixach, Museo de la Colegiata de Santa María de Játiva, Valencia (detalle)

Hacia 1635. Retrato de un doctor en derecho, Francisco de Zurbarán, museo Isabella Stewart Gardner, Boston, EEUU (detalle)


Beato Cardenal Nicolás Albergati, taller de Francisco Zurbarán

Hacia 1878. Cardenal Francisco Antonio de Lorenzana, Matías Moreno, Museo del Prado, Madrid (España)


Bibliografía:

  • Astor Landete, Marisa: Indumentaria e Imagen. Valencia en los siglos XIV y XV, Valencia, 1999.
  • Bernis, Carmen: trajes y modas en la España de los Reyes Católicos: I, Las mujeres: 14. II, Los hombres, 1975.
  • El vestuario académico y su evolución Etiqueta...
  • Elena Almeda: El léxico de la indumentaria en el siglo XVIII: análisis comparativo..., 2015.

miércoles, 4 de diciembre de 2024

La ALMILLA

 

ALMILLA.

Documentado por primera vez en los años veinte del siglo XVI.

Prenda semiinterior o exterior muy escotada con mangas. Se colocaba sobre la camisa, aunque también podía ir directamente sobre la piel.

Es posible que la almilla se originara del jubón de armar (prenda que el soldado vestía bajo el arnés) ya que tenían la misma forma, y que más tarde se acortaran las mangas. De ahí que también a la almilla se le llamara jubón.

Covarrubias en su Tesoro de la lengua castellana o española (1611) dice sobre esta prenda que «es cierta vestidura militar, corta y cerrada por todas partes, escotada y con solas media mangas que no llegan al codo. Estas llevanan debaxo de las armas de donde tomaron el nombre armilla; oy las usan marineros, y pescadores, y de armilla, corrompidamente, dixeron almilla.»

Tejidos: bayeta, grana, frisa, felpa. Las almillas que hacían la función de jubón de armar eran de seda o lienzo.

Se podía forrar.

Primer tercio del siglo XVI. Retablo de san Pedro y san Pablo, Pere Matas, Museo de Arte de Gerona, España (detalle) (imagen obtenida aquí) 

En el siglo XVII y XVIII fue una prenda exterior usada por hombres y mujeres. Era hueca y corta, sin botones, que se ajusta al cuerpo por medio de cordones y ojales (similar a un corpezuelo o corpiño). Tenía mangas largas muy ajustadas; a la altura de la cintura llevaba aldetas


Imagen de Traje maragato


Esta prenda pasó a ser usada en los trajes regionales, sin mangas, con o sin faldetas, y con cordones (armilla).

En el siglo XIX hace referencia a una camisa de dormir de mujer.


Bibliografía:

Guerrero, Ana y López, Américo: Traje maragato. Museo de Traje.

Herrero, Miguel (2014). Estudios sobre indumentaria española. Madrid: Centro de Estudios Europa Hispánica.

La Almilla, Armador y el Chaleco.

Armas y armaduras


miércoles, 30 de octubre de 2024

El MANTEO (falda)


El manteo era una falda abierta con mucho vuelo y de más abrigo que se montaba sobre sí misma, como las faldillas, faldetas y faldellines (manteo y faldellín serán sinónimos); se sujetaba a la cintura con cintas. Los colores eran muy variados y llevaba franja ancha de terciopelo labrada o no.

Se documenta en el siglo XVI.

Las villanas lo usaban como falda exterior, mientras que para las damas era semiinterior. 

Saya o basquiña levantas, mostrando el manteo. 1610-1620. La carrera de San Jerónimo desde el Paseo del Prado, Anónimo madrileño, colección particular (detalle)

1623-25. Fregona española, Tobías Oelhafen von Schollenbach, British Libray, Londres, Reino Unido (imagen obtenida del libro de Carmen Bernis: El traje y los tipos sociales de El Quijote)

En invierno se ponían varios manteos que iban sobre otra falda interior (refajo o zagalejo). Las villanas se lo podían subir hasta la cabeza para guarecerse del frío.

El Diccionario de la Lengua Castellana de 1734 y 1783 define manteo como cierta ropa interior, de bayeta o paño, que traen las mujeres de la cintura abajo, ajustada y solapada por delante.

1741. Don Quijote en la posada, Valero Iriarte, Museo del Prado, Madrid (detalle)

La mozas del cántaro, Francisco de Goya, Museo del Prado, Madrid (detalle)

Terminó siendo la falda del traje popular, pudiendo ser abierto o cerrado dependiendo de la región. Sobre ella se colocaba un mandil negro.


Bibliografía:

  • Carmen Bernis: Indumentaria española en tiempos de Carlos V. Madrid: Instituto Diego Velázquez (Consejo Superior de Investigaciones Científicas, CSIC), 1962.
  • Carmen Bernis: El traje y los tipos sociales en el Quijote. 2001.
  • Bárbara  Rosillo Fairén: La moda en la sociedad sevillana del siglo XVIII.
  • Israel Lasmaría Ponz: El traje popular en el siglo XVII.
  • Amelia Leira: La moda en España durante el siglo XVIII.Amalia Descalzo: Nuevos tiempos, nueva moda. El vestido en la España de Felipe V.
  • González Casarrubios, Consolación: Indumentaria popular. Indumentaria, música y danza popular en la Comunidad de Madrid (vol. I), Madrid, (2003).
  • Margarita Ortega González: Indumentaria tradicional y trajes típicos palentinos. Excma. Diputacion Provincial, Departamento de Cultura, 1988.





martes, 8 de octubre de 2024

La FALDILLAS, FALDETAS, FALDELLÍN

Las faldillas/faldilla, faldetas y faldellín eran faldas interiores abiertas que se montaban sobre sí mismas, a excepción de las faldillas con verdugos que eran cerradas y externas. Iban bajo la saya o la basquiñaConjuntaba con un cuerpo, corpecico o cos. 

Se confeccionaba en lana, fustán o seda, y se podían adornar con tiras sobrepuestas de diferente tela y color que el resto.

Se solía lucir cuando se levantaba la falda de la prenda de acuerpo.

Los dos primeros términos aparecen en el siglo XV. Faldellín en la segunda mitad del XVI.

1480-90. Nacimiento de San Juan Bautista, retablo San Juan Bautista, Domingo Ram, Metropolitan Museum of Art, Nueva York, EEUU (detalle)

H. 1530-35. Retablo de la vida de la Virgen, Francisco de Comontes, Museo de Santa Cruz, Toledo, España (detalle)

Segunda mitad del XVII.  Adoración de los pastores, Alonso de Arcos, iglesia de San Miguel y San Julián, Valladolid, España (imagen obtenida aquí)

H. 1657. Las hilanderas, Diego de Velázquez, Museo del Prado, Madrid, España (detalle)

1793. Ramón Bayeu y Subías, colección particular, En depósito en el Museo de Bellas Artes de Oviedo, España (detalle) (imagen obtenida aquí)


Ver también SAYA

Bibliografía:
  • Carmen Bernis: Trajes y modas en la España de los Reyes Católicos: I, Las mujeres II.  Los hombres. Consejo Superior de Investigaciones Científicas, CSIC 1975.
  • Carmen Bernis: Indumentaria española en tiempos de Carlos V. Madrid: Instituto Diego Velázquez (Consejo Superior de Investigaciones Científicas, CSIC), 1962.
  • Carmen Bernis: El traje y los tipos sociales en el Quijote. 2001.
  • Bárbara  Rosillo Fairén: La moda en la sociedad sevillana del siglo XVIII.
  • Israel Lasmaría Ponz: El traje popular en el siglo XVII.
  • Amelia Leira: La moda en España durante el siglo XVIII.Amalia Descalzo: Nuevos tiempos, nueva moda. El vestido en la España de Felipe V.

jueves, 4 de enero de 2024

La SAYA (falda-cuerpo)

La saya fue una falda con cuerpo propia de aldeanas desde el último cuarto del siglo XVI que también recibía el nombre de vasquiña.

Podía hacer conjunto con el sayuelo y podía ir bajo otra falda llamada manteo (en el siglo XX manteo y saya harán referencia a una falda genérica). 

Entre pastoras y villanas muy humildes la saya se llevaba corta, dejando ver los tobillos y las pantorrillas. Algo impensable entre mujeres comunes y damas. 

Cristo y la samaritana, Pedro Orrente, mercado del arte.

En 1739 el Diccionario de Autoridades define así la saya: 

Ropa exterior con pliegues por la parte de arriba, que visten las mugeres, y baxa desde la cintúra à los pies.

En el siglo XVIII pasará a ser falda independiente. 

En la primera mitad del siglo XVIII se cita la saya entre mujeres acomodadas. 

Será sinónimo de guardapiés/brial (falda interior y exterior). La llevarán haciendo conjunto con jubón y almilla, cuerpo o, incluso, con ungarina o casaca

Mendiga. Primer cuarto del siglo XVIII. Cristóbal López (detalle) (imagen obtenida aquí)

Segunda mitad del siglo XVIII. Adoración de los pastores, mercado del arte.

1777. Castellana vieja (Ávila), Colección de Trajes de España tanto antiguos como modernos que comprehende todos los de sus dominios, Juan de la Cruz Cano y Olmedilla (imagen obtenida aquí)

Sobre faldilla. 1793. Ramón Bayeu y Subías, colección particular, En depósito en el Museo de Bellas Artes de Oviedo, España (detalle) (imagen obtenida aquí).

H. 1784-95. El rezo del rosario, Luis Paret y Alcázar, Palacio Real, Madrid, España (detalle) (imagen obtenida aquí).

 

*Antes de esa fecha la saya era un traje entero con mangas.

Bibliografía:

  • Bernis Madrazo, Carmen: El traje y los tipos sociales en el Quijote.
  • Bárbara  Rosillo Fairén: La moda en la sociedad sevillana del siglo XVIII.
  • Israel Lasmaría Ponz: El traje popular en el siglo XVII.
  • José Manuel Fraile Gil: Fuentes literarias para el estudio del indumento tradicional madrileño. La Calle de Toledo. (Siglos XVII-XX).
  • Amelia Leira: La moda en España durante el siglo XVIII.
  • Ismael Amoros: La revolución de la moda y su trascendencia en España. El caso de la alta sociedad madrileña del siglo XVIII. 
  • Amalia Descalzo: Nuevos tiempos, nueva moda. El vestido en la España de Felipe V.








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