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miércoles, 8 de febrero de 2023

Niños en la Edad Media. Siglo XIV.


La indumentaria infantil durante la Edad Media se asemejaba a la de los adultos, pero era suelta y la falda iba abierta por detrás. No había diferencias entre niños y niñas hasta, más o menos, los siete años.

Camisa.

Saya/gonela/cota talar.

Peinado con un pequeño flequillo.

H. 1360. La Virgen con el Niño, Maestro de Rubió, Museo Nacional de Arte de Cataluña, Barcelona, España (detalle)




lunes, 16 de marzo de 2015

La COTA

Una prenda llena de dudas, documentada por primera vez a inicios del siglo XIV, aparece registrada con frecuencia en documentos aragoneses, valencianos y catalanes.

La cota fue una prenda de encima (aunque también podía ir directamente sobre la camisa o el jubón), de corte sencillo, holgada, cerrada, con el escote del cuello redondo y con una pequeña abertura en el delantero para pasar la cabeza, con mangas un poco más cortas que las de la saya o sin mangas, y con la falda cerrada o abierta. En el siglo XIII y a principios del XIV se sabe que había vestidos de encima con forma y características similares.

El término cota coexistió con la piel, la aljuba, la almejía y la garnacha. Se vestía sobre la saya, el brial e incluso, parece ser, sobre la aljuba. Y se podía llevar bajo hopalanda, jornea... o bajo el manto o la capa.

Pero antes de poner imágenes sobre cotas, primero diremos algo sobre el origen de este término: aludía a una prenda de cuero o de tela (cota de armas) surgida en el siglo XII que los hombres llevaban con carácter defensivo o para evitar que se recalentara la loriga. Era ligera, sin mangas y se llevaba recogida con un cinturón. Acabó pasando al traje civil. En concreto, como  traje de encima, salvo en Navarra, que por influencia francesa (cotte en Francia era la misma prenda que la saya castellana o a la gonela aragonesa) se asignó a una prenda de acuerpo. La prenda ya como traje civil sufrió las modificaciones propias de la moda.

Cota sobre cota de malla. 1341- 1342. Bernat Saulet y colaboradores, Museo Episcopal de Vic (detalle) 

Posibles cotas. Como podemos observar la longitud de la prenda es más corta en el hombre mientras en la mujer es talar.  Debajo va la saya, y en el caso del hombre lleva encima el manto o capa con cuerda. H. 1275. Cantigas de Santa María de Alfonso X el Sabio, Biblioteca del Monasterio de San Lorenzo de El Escorial, Madrid (detalle)

Cota  según la moda tradicional de finales del siglo XIII que perduró hasta inicios del XIV. 1335. Artesonado de la Catedral de Teruel (detalle)

1327. Cota sin mangas y con las sisas amplias. Sepulcro obispo Gonzalo de Hinojosa, capilla de San Gregorio, Catedral de Burgos (detalle) 

Cota talar. 1334. Jaime I, Llibre de franqueses i privilegis del Regne de Mallorca, copista Romeu des Poal (detalle) (imagen obtenida aquí)

Cota que iría directamente sobre la camisa. Forrada. 1340-42. Libro de Horas de la Reina María de Navarra, Ferrer Bassa y círculo, (detalle) (imagen obtenida aquí)

Cota larga con hechura francesa, amplia toda ella y con las mangas cortas y abiertas. 1343. Hecho del rey don Jaime, Universidad de Barcelona (detalle)

Cota castellana (este tipo de cota tenía la costura en la cintura por lo que la falda quedaba fruncida). Va forrada de piel y lleva mangas amplias. Debajo lleva saya con mangas en forma de embudo. 1396. Retablo del Canciller Ayala, anónimo, Instituto de Arte, Chicago (detalle)(imagen obtenida renzo dionigi)

Cota ya estrecha en el busto, abriéndose la prenda desde la parte inferior del pecho. Entre el siglo XIV-XV. Arrocabe, Museo Arqueológico Nacional, Madrid (detalle)

A inicios del siglo XV la cota se puede confundir con la hopalanda y acabará haciendo referencia un traje rico forrado de piel, cerrado, de mangas estrechas o como mucho algo ahuecadas, muy ajustado en el pecho y holgado por debajo de los senos. Podía llevar cinturón o faja, quedando plegada irregularmente.

Forrada en piel y con mangas ajustadas. La vuelta de los puños fue de origen flamenco. Debajo lleva brial. H. 1490. Exorcismo de Eudoxia, San Esteban de los Balbases, Maestro de los Balbases, Fromista, Palencia (detalle) (imagen obtenida de la revista Revista Patrimonio Castilla y Leon, nº 40)

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Enlaces relacionados en este blog:
La aljuba
La ropa

Bibliografía:
  • Astor Landete, Marisa: Indumentaria e Imagen. Valencia en los siglos XIV y XV, Valencia.1999.
  • Aymerich Bassols MontserratL'art de la indumentària a la Catalunya del segle XIV. Tesis doctoral, Facultad de Geografía e Historia, Universidad de Barcelona. 2011.
  • Bernis Madrazo, Carmen: Indumentaria Medieval Española, Instituto Diego Velázquez, Consejo Superior de Investigaciones Científicas, CSIC, 1956.
  • Bernis, Carmen: trajes y modas en la España de los Reyes Católicos: I, Las mujeres II.  Los hombres. Consejo Superior de Investigaciones Científicas, CSIC 1975.
  • Bernis Madrazo, Carmen: Indumentaria española en tiempos de Carlos V. Madrid: Instituto Diego Velázquez (Consejo Superior de Investigaciones Científicas, CSIC), 1962.
  • Descalzo, Amalia: Ajuar funerario de doña Teresa Gil. Siglo XIV. PDF. Museo del Traje, Madrid.
  • Fresneda González, Mª de las Nieves: Atuendo, aderezo, pócimas y ungüentos femeninos en la Corona de Castilla (Siglos XIII Y XIV). Tesis doctoral. Universidad Complutense de Madrid, Facultad de Geografía e Historia, Departamento de Historia del Arte I. 2013.
  • Vestiduras ricas: el Monasterio de Las Huelgas y su época, 1170-1340. Revista de la Subdirección General de Museos Estatales. Patrimonio Nacional. Servicio de Publicaciones 1ª ed., 1ª imp. (03/2005).






lunes, 18 de noviembre de 2013

La HOPA, HOPALANDA

Prenda del siglo XIV y XV que tuvo su origen en la “houppelande” franco-borgoñona. Se lució más en la corte de Navarra.

Era una prenda de lujo, grande, de aspecto voluminoso, talar (a veces con cola) o hasta media pierna, cerrada, con grandes mangas y generalmente con cuello. Iba suelta o bien ceñida en la cintura mediante un complicado corte. La abertura por donde se metía la cabeza iba muy abierta.

Fue un sobretodo para llevar en las ceremonias o grandes fiestas. Según la estación del año se hacía de distinta tela y en invierno se forraba de piel. Para las hopas largas, y para poder caminar con facilidad, se les hacía una abertura en la parte delantera o a los lados desde la rodilla al suelo o desde medio muslo.

Sufrió, como otras prendas, las modas que tanto caracterizaron al siglo XV: silueta, cuello, pliegues, puños. Las hubo con mangas abiertas o perdidas (boca ancha) o mangas cerradas (recogidas en la muñeca). Por los primeros años del siglo XV el cuello o collar fue muy alto.

Es posible que la prenda proviniera de la Piel o Pellizón y, por qué no, de la Almejía, ambos de corte similar y que tuvieron mangas perdidas. Su uso decayó justo a inicios del XV. Y seguramente, a mediados de la centuria, se le terminó por llamar Ropa o Ropón.
Hay autores que consideran que la Hopalanda era la Cota, en el Reino de Valencia. 


Mangas perdidas. Santa Eulalia, Pedro Serra, ff. XIV, Museo Diocesano de Segorbe (detalle) (imagen obtenida en Foroxerbar)

Los dos personajes más jóvenes llevan hopa: el de la izquierda de brocado tiene mangas abiertas y un cuello alto (como se estiló en la última década del XIV). Los puños y el cuello son de piel. La de la derecha es roja, con mangas cerradas. El más anciano lleva Piel. Epifanía, Pedro Serra, 1390, colección particular (detalle)

Cuello alto, con escote en pico, abierto, un poco despegado (propio de los primeros veinte años del siglo XV). Mangas perdidas. La hopa es más corta que el vestido de abajo lo que permite crear un falso perfil en la falda que estuvo de moda en muchos vestido entre el siglo XIV y el XV. Santa Bárbara. Luis Borrassá, Hacia 1411-13, Fogg Museum, Harvard art Museum, EEUU (detalle)


 Hopas con una boca de manga desmesuradamente grande, a fondo de cuba (perduró hasta 1430).  Presentación del paño de la Verónica a Abgar, retablo de Santa Clara, Luis Borrassá, 1414-15, MuseoEpiscopal de Vic (detalle)

Hopa con entretallados en los bordes y en las mangas, siendo mangas perdidas. 1422-23. De cómo fue reina Ester, Biblia de la Casa Alba, Moises Arragel (detalle)

Damas con hopas con el escote en pico o apaisado. Las dos damas de la izquierda lleva el talle alto rodeado de un cinturón y la prenda es más corta por delante. La primera dama lleva mangas cortas con pendente (de moda en el siglo XIV). La segunda y la tercera dama llevan mangas anchas y cerradas en la muñeca (propio del tercer decenio del XV). La reina lleva una gran hopa con entretallados en los bordes y en las mangas (de moda a inicios del XV), las cuales son perdidas. Además de un gran cuello. Obsérvese los perfiles de piel. 1422-23. De cómo fue reina Ester, Biblia de la Casa Alba, Moisés Arragel (detalle)

Hopa con escote en pico muy pronunciado; bordes del escote y de las “mangas perdidas” con piel; talle alto como se estiló en los primeros años del siglo XV y cinturón ondulado bajo el pecho. El vestido que está debajo tiene el escote muy bajo. H. 1410. San Jorge, Museo Victoria y Alberto, Londres (detalle)

 Lleva un tejillo bajo el pecho marcando el talle alto; con pliegues regulares; el escote mantiene la moda de los últimos años del siglo XIV: grande, descubriendo el cuello y los hombros. La unión de la manga con el hombro está enriquecida por una tira bordada. Esta figura es representativa del estilo dominante en la moda femenina de 1430 a 1450, aproximadamente: figura esbelta, cintura muy alta, pliegues recorriendo el traje de arriba abajo y escote en pico no muy pronunciado (transición del escote redondo al escote en pico entre los años 30 y 50).  H. 1430-40. Santa Catalina, Bernardo Martorell, Museo Nacional de Arte de Cataluña, Barcelona (detalle) (imagen obtenida aquí)

 San Valero, Vall de Almonacid, Maestro del Centenar, segunda década del XV, Victoria and Albert Museum, Londres (detalle)

 San Jorge, Francisco Comes, inicios XV, Museo de Mallorca, Palma (detalle)


Enlaces de interés en este blog:
La ropa de mujer

Bibliografía:


  • Astor Landete, Marisa: Indumentaria e Imagen. Valencia en los siglos XIV y XV, Valencia.1999.
  • Benito Vidal, María Purificación: La moda en la Valencia del siglo XV. Real Academia de Cultura de Valencia. 2033.
  • Bernis Madrazo, Carmen: Indumentaria Medieval Española, Instituto Diego Velázquez, Consejo Superior de Investigaciones Científicas, CSIC, 1956.
  • Sigüenza Pelarda, Cristina: La moda en el vestir en la pintura gótica aragonesa. Institución “Fernando El Católico”, Excma. Diputación de Zaragoza.

sábado, 20 de julio de 2013

La Túnica durante el Gótico temprano (4)

A mediados del siglo XIII y principios del XIV se sigue llevando túnicas, pero hace referencia a prendas de encima: eran generalmente amplias, despegadas de la cintura, y tenían las mangas anchas; podía ser completamente cerrada o tener una abertura en la falda.


Aparecen túnicas de encima con mangas algo más cortas que las de la saya (algunas se han podido identificar con la aljuba), otras que carecían de ellas y que según los estudios de A. Descalzo sería la garnachamientras que para Astor sería una cota.



Túnica ¿almexía? de manga ancha y gran escote. Debajo lleva saya y encima manto. Cuarta década del XIV. La adoración de los reyes magos, Domingo Pérez, Iglesia museo de San Sebastián de los Caballeros en Toro, Zamora (detalle)






Túnica con mangas anchas y parece forrada con piel (seguramente debajo lleva una saya); encima lleva una prenda llamada pellizón cuyos puños son muy amplios y va forrada de piel. Tercera década del XIV. Adoración reyes magos, Pérez, Domingo, iglesia-museo de San Sebastián de los Caballeros, Toro, Zamora (detalle)
  


Enlaces relacionados en este blog:

Las túnicas en la época Visigoda (túnica 1)

Las túnicas en la época Mozárabe (túnica 2)
Las túnicas en la época Románica (túnica 3) 
La saya
La aljuba

Bibliografía:

sábado, 29 de junio de 2013

La ALJUBA

La voz de origen morisco vendría de yubba, al-yubba, jubbah, es decir, túnica. En los textos castellanos se cita por primera vez en el año 943 como algupa.

Fue una prenda cerrada, ceñida en el torso y holgada desde la cintura. Las mangas comenzaban siendo amplias en el hombro y se iban estrechando hasta la muñeca. Como prenda árabe sería más o menos parecida a la saya de los cristianos.

Acabó siendo usada por los cristianos como prenda de encima, lo que hace pensar que para que pudiera ir sobre la de debajo se ensanchó un poco más. Se confeccionaba con telas ricas y podía llevar pieles curtidas. El cuello y los puños se solía adornar con cenefas, bandas o bordados.

En el románico la falda iba completamente cerrada o podía tener una abertura. 
Las mangas se podían llevar a la moda francesa, es decir, la escotadura que une la manga al cuerpo de la prenda se amplía mucho más.
A finales del siglo XIII la aljuba acaba confundiéndose con la cota ya que ambas prendas se parecen en corte y holgura, diferenciándose por tanto en las mangas. 

En el siglo XIV seguramente la aljuba cristiana ya sea denomina cota diferenciándose tan sólo por la riqueza de la tela.

Personaje de la izquierda con aljuba/cota holgada a metad, es decir, a dos colores y cortada las mangas a la moda francesa; debajo lleva saya. El de la derecha es posible que lleve una cota con mangas de corte tradicional; debajo lleva saya y encima manto. 
H. 1280-85. Cantigas  de Santa María de Alfonso X el Sabio, Biblioteca del Monasterio de San Lorenzo de El Escorial, Madrid (detalle)


Aljuba, con ribetes en cuello y puños. El ribete de la sisa nos da un pista sobre la posibilidad de que las mangas fueran de quita y pon. Debajo lleva saya. H. 1280-85. Cantigas de Santa María de Alfonso X el Sabio, Biblioteca del Monasterio de San Lorenzo de El Escorial, Madrid (detalle)

No hay pruebas de que la aljuba fuera una prenda usada por ambos sexos. En las representaciones gráficas no se ha encontrado la imagen de una mujer con una túnica de manga estrecha sobre la saya. En cambio, en el siglo XIV si se ven.

En el siglo XIV la aljuba ya bien puede ser una cota, concretamente será la de cuerpo holgado, es cerrada, un poco más ceñida en el torso y en la cintura, abotonado en el cuello y con falda amplia más o menos largas, generalmente hasta las rodillas en el caso del hombre o hasta el suelo en el caso de la mujer. 

 
Aljuba. Obsérvese los escotes todos ellos redondos, salvo el de una mujer que es en pico (poco usual en esos años). Plañideros. Sepulcro de Sancho Sainz de Carrillo de la ermita de San Andrés de Mahamud (Burgos), 1295. Anónimo, Museo Nacional de Arte de Cataluña, Barcelona (detalle)

Aljuba con gran escote según la moda del siglo XIV que imperó en casi todas las prendas. Con mangas cortas (siguiendo la moda francesa), estando la boca ensanchada. Debajo lleva la gonela de la que sólo se ven parte de las mangas. 1343. Hecho del rey don Jaime, Universidad de Barcelona (detalle)

En el siglo XV la aljuba hace referencia a dos tipos de prendas:

1. Traje moro, aljuba morisca, eran siempre prendas vistosas usada por los caballeros cristianos para vestir de gala en la segunda mitad del siglo XV hasta el siglo XVI (cuya tela será tan ligera como la de las camisas). 

2. Traje de encima rico y holgado que usaron hombres y mujeres durante el siglo XIV. En los textos aparece escasamente, sobre todo a finales de la centuria, pasando a ser usado por los hombres en el juego de cañas, por lo que es una prenda amplia.


Bibliografía:
  • Astor Landete, Marisa: Indumentaria e Imagen - Valencia en los siglos XIV y XV, Valencia.1999.
  • Aymerich Bassols Montserrat: L'art de la indumentària a la Catalunya del segle XIV. Tesis doctoral, Facultad de Geografía e Historia, Universidad de Barcelona. 2011.
  • Bernis Madrazo, Carmen: Indumentaria Medieval Española, Instituto Diego Velázquez, Consejo Superior de Investigaciones Científicas, CSIC, 1956.
  • Bernis Madrazo, Carmen: Trajes y modas en la España de los Reyes Católicos: II. Los Hombres. Consejo Superior de Investigaciones Científicas, CSIC 1975.
  • Bernis Madrazo, Carmen: Indumentaria española en tiempos de Carlos V. Madrid: Instituto Diego Velázquez (Consejo Superior de Investigaciones Científicas, CSIC), 1962.
  • Corriente, Federico: ARABISMOS DIALECTALES DEL lBERORROMANCE CENTRAL 
  • Menéndez Pidal, Gonzalo: La España del siglo XIII: leída en imágenes. Real Academia de la Historia, 1987.
  • Puiggarí i LLobet, José: Monografía histórica e Iconográfica del traje. Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes.
  • Sigüenza Pelarda, Cristina: La moda en el vestir en la pintura gótica aragonesa. Institución “Fernando El Católico”, Excma. Diputación de Zaragoza.





martes, 15 de enero de 2013

EL JUBÓN de hombre

Prenda que se consideraba interior. 
Apareció poco antes de 1370 junto con la jaqueta. 
Procedió de una prenda militar llamada jubón de armar, que era una especie de camisa que se llevaba encima de la camisa propiamente dicha y debajo del arnés para así proteger la piel.

  ¿Jubón de armar debajo de una saya hendida? 
1200. Disputa y prendimiento de Santa Catalina, Museo Nacional de Arte de Cataluña, Barcelona (detalle)

El jubón se unió a las calzas por medio de las agujetas (cintas de cuero que tenían dos cabos de metal). Al principio fueron de manga larga. Sobre él se colocaba la jaqueta o la cota o la cotardía. Carecía de “haldas” (faldillas).

 Jubón unido a las calzas por medio de agujetas. 
Después de 1490. Acacio y los 10.000 mártires en el monte Ararat, Francisco Gallego, Museo Meadows, Universidad Metodista del sur, Dallas, EEUU (detalle)

Como fue una prenda semiinterior no se podía mostrar en público. Ir en jubón y calzas era ir “desnudo”, lo que ahora diríamos “ir en paños menores”. En las representaciones iconográficas a los sayones o verdugos se les solía representar así, a modo de burla (además de caricaturizar el rostro).

 Hombre desnudo: en jubón y «calzas». El jubón está abotonado y forrado de algodón, con collar y ribetes de diferente tela al resto de la prenda. 
H. 1400-20. La flagelación de Cristo, Luis Borrassa, Museo de Goya, Zaragoza (detalle)

El jubón se hacía de paño, aunque con el tiempo se empezó a usar telas más ricas. Por la cara interna se llegó a forrar con lienzos, cañamazo y otras telas, y luego se rellenaba con algodón, estopa o con borra para darle rigidez e imitar de este modo las corazas militares. La prenda se amoldó a la forma del pecho.

Las mangas y el cuello (o collar) eran las únicas partes de la prenda que se podían enseñar, eso permitía hacer jubones con cuerpo sencillo pero con mangas y cuello de tela más rica e incluso de distinto color.

La dificultad a la hora de confeccionar los jubones dio lugar, a finales del siglo XIV, a la aparición del jubonero que también haría las jaquetas

  Jubón azul con bordes de puño y collar ribeteados en negro; encima ropa corta o jaqueta roja. 
H.1399-1421. Entierro de San Pedro, Pedro Lembri, Musée des Beaux-Arts, París (detalle)


Distintos tipos de jubones: con mangas anchas, mangas estrechas. 
H. 1410-1420. Retablo de San Jorge, Andrés Marzal de Sax, Victoria and Albert Museum Giorgio, Londres (detalle) (imagen obtenida aquí)


Jubón rojo con puños con forma de  embudo (sólo de moda entre 1390 y 1410); collar alto. Encima jaqueta azulón con mangas abiertas. 
Finales del XIV-principios del XV, Los Reyes Magos delante de Herodes, anónimo (detalle)

Atribuido a Juan Reixach, activo entre 1460-80 (detalle) (mercado del arte)

  Manga del jubón negro saliendo por la manga de la Ropa de a cuerpo, con una estrecha abertura sujeta con cordones que deja ver la manga de la camisa, al estilo italiano. Collar alto. 1460, San Abdón y San Senén, Jaime Huguet, retablo de Santa María de Tarrasa, Barcelona, España (detalle)

Jubón con manga bicolor y musequies.  
1510-1520. Martirio San Sebastián, Juan Ramírez, Museo de Bellas Artes de Granada, España (detalle)

El collar en la última década del siglo XIV cubría todo el cuello. Aunque a finales de siglo el collar casi deja de asomar por el escote. En 1500 desaparece.

Collar alto del jubón rojo con agujetas (gracias a Bonifacio, autor de Los caballeros medievales en el arte, he posido comprobar que son agujetas lo que a mí me parecía tiras decorativa (ver aquí su explicación).Encima lleva sayo sin mangas y un tabardo. Marqués de Santillana, Maestro de Sopetrán, H. 1470, Museo del Prado, Madrid, España (detalle)


Jubón con collar muy alto. 
H. 1470-80. Biblioteca Libro del Caballero Zifar, Nacional de París, Francia (detalle)


Jubones sin mangas.
1485. La flagelación, Martín de Soria,  Iglesia de San Salvador, Museo Diocesano de Huesca, España (detalle)


En el siglo XV el jubón podía llevar brahones.

Siglo XV. Flagelación, predela Pasión de Cristo, iglesia de Nuestra Señora de la Peña de Agreda, Soria, España (detalle)

A partir del siglo XVI el jubón no lleva collar e incluso podía no llevar mangas. El borde inferior se alarga apareciendo unas faldillas. 
En el XVII se atará a los calzones.


Juicio a San Vicente ante Daciano, anónimo, XVI, Iglesia de San Vicente Mártir, Peñalba de Ávila, Ávila, España (detalle)

Jubón con mangas acuchilladas. 
 XVI. La flagelación, escuela española, ¿Musée des Beaux-Arts?, París, Francia (detalle)

Martirio de San Hermenegildo, anónimo flamenco, XVI, Museo Bellas Artes de Granada, España (detalle)

Los brahones seguirán usándose hasta el siglo XVII: 

Jubón con brahones y greguescos o calzón. 
H. 1570. Veintiún libros de los ingenios y de las máquinas, atribuido a un Pseudo-Juanelo Turriano, fol.60v, Biblioteca Nacional de Madrid (detalle)

Jubón estofado fue un tipo de coleto (se sabe que derivó de él), se forraba o acolchaba con lienzo y cañamazo, o con algodón (o borra) y cañamazo; protegía el cuerpo de las armas blancas.

1555-59, Príncipe don Carlos, Sánchez Coello, Museo del Prado, Madrid, España (detalle)


El Jubón cortesano: iba siempre debajo de la ropilla o de la cuera o coleto. La tela usada era rica y solía conjuntar con la prenda de encima.

  Coleto sobre jubón del que sólo se ven las mangas. 1608-17, El archiduque Leopoldo, Bartolomé González, Museo del Prado, Madrid, España (detalle)


El jubón acuchillado fue moda cortesana, pero los rufianes y los villanos también acuchillaron los suyos para seguir la moda.

  H. 1627. Los tres músicos, Diego de Velázquez, Staatliche Museen, Gemäldegalerie Berlín, Alemania (detalle)


Con mangas de quita y pon. 
H. 1610-15. Martirio de San Andrés, Juan de Roelas, capilla de Santo Tomás, Sevilla, Museo de Bellas Artes de Sevilla, España (detalle)


Jubón con mangas holgadas y con pasamanos. Encima ropilla. 
1626. La Gallinera, Alejandro de Loarte, Museo del Prado, Madrid, España (detalle)



Hubo otro jubón que era similar a la camisa, hecho con la misma tela, y sin mangas. Y otro, que se llevó sobre todo en el siglo XVII, de corte sencillo que usaba el hombre común, sin forrar. Las mangas se podían sujetar  al borde de los hombros en algún punto o quedaban parcialmente descosidas. 


  Forma de sujetar las mangas al jubón. 
1608. Estampa de Francisco Villamena, Brawl de Bruttobuono (detalle)

La mujer, a mediados del siglo XVI, incluye en su vestuario el jubón, pero será una prenda exterior


Enlaces relacionados en este blog:

Bibliografía
  • Astor Landete, Marisa: Indumentaria e Imagen. Valencia en los siglos XIV y XV, Valencia.1999.
  • Bernis Madrazo, Carmen: Indumentaria Medieval Española, Instituto Diego Velázquez, Consejo Superior de Investigaciones Científicas, CSIC, 1956.
  • Bernis Madrazo, Carmen: Trajes y modas en la España de los Reyes Católicos2. Los Hombres. Consejo Superior de Investigaciones Científicas, CSIC 1975.
  • Bernis Madrazo, Carmen: Indumentaria española en tiempos de Carlos V. Madrid: Instituto Diego Velázquez (Consejo Superior de Investigaciones Científicas, CSIC), 1962.
  • Bernis Madrazo, Carmen: La moda en la España de Felipe II a través del retrato de corte. En el catálogo de la exposición Alonso Sánchez Coello y el retrato en la corte de Felipe II. Madrid: Museo del Prado. 1990.
  • Bernis Madrazo, Carmen: El traje y los tipos sociales en el Quijote. Madrid: Visor, 2001.
  • Soláns Soteras, María Concepción: La moda en la sociedad aragonesa del siglo XVI.  Institución “Fernando el Católico” (C.S.I.C.). Colección Estudios. Zaragoza. 2009. 








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