martes, 9 de septiembre de 2014

Los ZARAGÜELLES, zaragüel, greguescos, calzón:

Documentando en el año 1479, en el inventario que se hizo de las pertenencias de la duquesa de Alburqueque (doy las gracias a Celia Álvarez por pasarme el dato). 

Fue una prenda interior de lienzo morisca del siglo X llamada sarawill, saravilat.

Eran sencillos, se confeccionaban con una sola pieza de tela por lo que solían quedar plegados horizontalmente, de anchura variable y largos hasta los tobillos (pudiendo estar libres o sujetos a los tobillos) o cortos hasta las rodillas (siendo angosto por abajo). SE ataba a la cintura con un cordón. Serían los calzones de la gente humilde como labradores, pescadores, pastores... también llamados greguescos.

Eran de lienzo blanco: buriel, lino, estameña, estopa, lana...



Cordón de colores. 1283. Libro de Ajedrez, Dados y Tablas de Alfonso X el  Sabio, fol. 0018R,  Biblioteca del Monasterio de San Lorenzode El Escorial, Madrid (detalle)

Posibles zaragüelles. H. 1491-1493, Liberación de Galcerán de Pinos, Retablo de San Esteban (Granollers), Pau Vergós Museo Nacional de Arte de Cataluña (detalle).


1530-40. Christoph Weiditz, Original Das Trachtenbuch Das des Christoph Weiditz von seinen nach Spanien und den Niederlanden, Museo Nacional de Nuremberg, Alemania (detalle)

Zaragüelles moriscos anchos por abajo. Cautivos cristianos, XVI, entrada de Reyes Católicos en Granada, Felipe Vigarny, banco del retablo mayor de Capilla Real de la Catedral de Granada (detalle) (imagen obtenida aquí)

Zaragüelles moriscos estrechos. 2ª mitad XVI. Civitatis Orbis Terrarum, Historische, Franz Hogenberg, editado por Georg Braun,  Museum de Frankfurt (detalle)

XVII. San Isidro Labrador, Francisco Ribalta, Museo Provincial de Bellas Artes de Valencia (detalle)

Las moras del siglo XVI llevaron zaragüelles muy anchos que llegaban hasta las rodillas. Podían llevar tiras

1529. Morisca de Granada, Christoph Weiditz, Das Trachtenbuch, Museo Nacional de Nuremberg, Berlin, Leipzig (detalle)


Se sabe que a finales del siglo XV y durante el siglo XVI la mujer usó los zaragüelles o calzón como ropa interior durante el invierno. Aparecen en inventarios.
Al parecer, Juana la Loca tuvo unos zaragüelles forrados de piel para pasar mejor sus largos inviernos en Tordesillas. 
Eran cortos y hacían conjunto con las medias calzas. También se confeccionaban en seda, terciopelo... 

Hay imágenes de mujeres venecianas que llevan calzón interior al estilo de los gregüescos cortesanos



1591, veneciana, Pietro Bertelli, Diversarum Nationum Habitus (detalle)
1590, Veneciana, Anónimo, The Metropolitan Museum of Art, Nueva York (detalle)

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Enlaces relacionados en este blog:

Bibliografía:


  • Barrera Maturana, José Ignacio: Representación de una mujer morisca en un graffiti del Albayzín (Granada)
  • Bernis Madrazo, Carmen: Indumentaria medieval española. Instituto Diego Velázquez, Consejo Superior de Investigaciones Científicas, CSIC, 1956.
  • Bernis Madrazo, Carmen: Trajes y modas en la España de los Reyes Católicos: Los Hombres. Consejo Superior de Investigaciones Científicas, CSIC, 1975.
  • Bernis Madrazo, Carmen: Indumentaria española en tiempos de Carlos V. Madrid: Instituto Diego Velázquez (Consejo Superior de Investigaciones Científicas, CSIC), 1962.
  • Bernis Madrazo, Carmen: El traje y los tipos sociales en el Quijote. Madrid: Visor, 2001.
  • Ferrer Valls, Teresa: Vestuario teatral y espectáculo cortesano en el Siglo de Oro. Universitat de València.
  • Fresneda González, Mª de las Nieves: Atuendo, aderezo, pócimas y ungüentos femeninos en la Corona de Castilla (Siglos XIII Y XIV). Tesis doctoral. Universidad Complutense de Madrid, Facultad de Geografía e Historia, Departamento de Historia del Arte I. 2013.
  • Martínez Albarracín, Carmen A.: Las moriscas en el reino de Granada (UNED-Jaén)

lunes, 7 de julio de 2014

El CUERPO, corpiño

Prenda del siglo XVI y XVII.

Prenda propia de villanas, mujeres comunes y servidumbre. 
Las mujeres nobles y las burguesas también usaron cuerpos pero, en general, sólo para estar por casa.

Juan I de Castilla con cuerpo de color negro. 1505. Traslado del cuerpo de Felipe el Hermoso, anónimo, Museo Reales de Bellas Art4es, Bruselas, Bélgica (detalle) (imagen obtenida aquí)

El cuanto al corpiño o corpecico hacía referencia a la prenda llamada cuerpo que llevaba las mujeres comunes. Mientras que este mismo término era usado para una prenda interior entre las cortesanas para dar a los torsos una superficie lisa.

Cuerpo bajo de las mujeres cortesanas:
Prenda sin mangas (y por lo tanto la zona del hombro quedaba como un tirante más o menos ancho), que no pasaba de la cintura (es decir, sin faldilla), terminada en pico por delante (imitando a los jubones) y con un gran escote apaisado, de ahí el nombre de cuerpo bajo. Se abrochaba por detrás, pero por delante se colocaban botones y lazos como si se abrochara por delante. Podía ir cuchillada. Tenía ceñidero, es decir, un cordón o una cinta de seda, algodón, hilo u otra materia que ajustaba la prenda a la cintura.
Conjuntaba con la vasquiña.

Se confeccionaba con telas ricas: seda, tafetán, raso, damasco, terciopelo... Al enseñar la camisa esta es también de gran riqueza; las mangas se ahuecaban atándose con lazos y se adornaban con encajes.


Cuerpo en las mujeres comunes: 
era similar al de las cortesanas, pero por delante podía llevar cordones, quedando medio abierto.

Podía ser de tres formas:

1. No pasaba de la cintura.

Cuerpo y vasquiña haciendo juego. Es un cuerpo de lujo. Siglo XVII. Magdalena penitente, escuela española, mercado del arte (detalle)

2. Con pequeña halda o faldilla que cubre las caderas.


Jael y Sisara, atribuido a Antonio de Pereda,  Galería Nacional de Dublín, Irlanda (detalle) (imagen obtenida aquí

3. Terminado en pico por delante (imitando al cuerpo bajo estilo jubón de las cortesanas).

Curación milagrosa de una endemoniada. Inicios del XVII, Pintura mural del Monasterio de Guadalupe, Cáceres (detalle)

Primer tercio del siglo XVII. La Calderona, Museo de las Descalzas Reales, Madrid (detalle)

Conjuntaba con la saya.

Los cuerpos o corpiños de mujeres comunes y de villanas podían llevar mangas unidas a ellos por varios puntos, o se atacaban con agujetas, luego eran mangas postizas, a veces hechas con otra tela. 

Brígida del Río, la barbuda de Peñaranda, Juan Sánchez Cotán, 1590. Museo del Prado, Madrid (detalle)

Cuerpo bajo y vasquiña. Ambas prendas con ribetes. Hacia 1610. Un caballero de Santiago y su esposa, atribuido a Luis Tristán, Franckfort, Kentucky University (detalle) (imagen obtenida aquí

Es posible que los cuerpos con mangas también recibieran el nombre de sayuelo.


Un corpiño interesante es este cuyas mangas están cosidas totalmente al hombro y además están abiertas longitudinalmente. H. 1662-65. Nacimiento de San Francisco, Juan de Alfaro y Gámez, Museo de Bellas Artes de Córdoba (detalle)


Una curiosidad: en 1639 se prohíbe jubones y cuerpos escotados salvo los de las prostitutas. Como solía suceder, no se hizo ningún caso.
 
 
Jubón de escote bajo y vasquiña. 1613. Embarque de los moriscos en el Grau de Valencia, Pere Oromig, Fundación Bancaja, Valencia (imagen del libro de Carmen Bernis: El traje y los tipos sociales en el Quijote, 2001)


Entrada relacionada:
El jubón femenino.

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Bibliografía:
  • Bernis Madrazo, Carmen: Indumentaria medieval española. Instituto Diego Velázquez, Consejo Superior de Investigaciones Científicas, CSIC, 1956.
  • Bernis Madrazo, Carmen: Trajes y modas en la España de los Reyes Católicos: Las Mujeres; Los Hombres. Consejo Superior de Investigaciones Científicas, CSIC 1975.
  • Bernis Madrazo, Carmen: Indumentaria española en tiempos de Carlos V. Madrid: Instituto Diego Velázquez (Consejo Superior de Investigaciones Científicas, CSIC), 1962.
  • González Marrero, María del Cristo, La casa de Isabel la Católica, espacios domésticos y vida cotidiana. Diputación de Ávila, Institución Gran Duque de Alba (Ávila). 2004.
  • Lasmarías Ponz, Israel: El traje popular en el siglo XVII (PDF)
  • Lasmarías Ponz, Israel: Labradores a la moda, labradores al uso: el lenguaje del traje en Aragón en la Edad Moderna. Universidad de Zaragoza. (PDF)
  • Sigüenza Pelarda, Cristina: La moda en el vestir en la pintura gótica aragonesa. Institución “Fernando El Católico”, Excma. Diputación de Zaragoza.
  • Soláns Soteras, María Concepción: La moda en la sociedad aragonesa del siglo XVI. Institución “Fernando el Católico” (C.S.I.C.). Colección Estudios. Zaragoza. 2009. Strbáková, Radana: Procesos de cambio léxico en el español del siglo XIX: el vocabulario de la indumentaria. Tesis doctoral. Universidad de Granada 2007.




martes, 24 de junio de 2014

El SAYUELO, GONETE

El término sayuelo, así como el de gonete, está documentado a finales del siglo XV. Ambas prendas aparecen en inventarios de una misma persona, por lo que serían prendas distintas, pero que por ahora no sabemos en qué se diferenciaban.

Fueron usadas por todas las clases sociales. Se llevaban haciendo juego con la basquiña.

El gonete era una prenda corta que cubría la cadera; en el siglo XVI se alarga sobrepasándola. El cuerpo era ajustado. Podía llevar mangas largas o cortas o mangas de quita y pon. 

El sayuelo era también una prenda corta pero que llegaba hasta las caderas. Con o sin mangas.

Es posible, por tanto, que la diferencia estuviera en lo ajustado que iría al torso. 

Se confeccionaban con todo tipo de telas y se podían forrar con otra tela, con piel y guarnecer con ribetes o con perfiles de piel.

Pasado el primer tercio del XVI el sayuelo  (el vocablo gonete desaparece) es sólo usado por las clases populares, servidumbre y villanas. La longitud de la prenda es variable. Podía cerrarse por delante con cordones o con cintas. Se lleva sin mangas, aunque de tenerlas la mayoría eran de la de quita y pon.  Entre las villanas ricas el sayuelo se hacía de diversas telas y se adornaba con picados, cuchilladas y ribetes.
El sayuelo podía llevarse suelto o recogido en la cintura con algún tipo de ceñidor. Se conjuntaba con la saya y el manteo (falda).

Encima se llevaba la mantellina o el rebociño.

Otra prenda similar, y como prenda de a cuerpo, en este siglo fue el cuerpo/corpiño, muy corto y ajustado, que también usaban las mujeres de la clase alta.

El sayuelo podía ir encima del gonete. Y durante el siglo XVI debajo del cuerpo.


Gonete de manga corta, acuchillada; dejando ver o las mangas de la camisa, aunque también pueden ser mangas postizas. 1489-95. Mujer hilando, Rodrigo Alemán, sillería del Coro de la Catedral de Toledo (detalle)

Gonete con mangas con bullones dejando ver las mangas de la camisa, que también se ve por el escote cuadrado; vasquiña con perfiles. Debajo lleva saya sin mangas. La mujer de la izquierda con saya sin mangas. H. 1490-1500. Nacimiento de la Virgen de Pedro Berruguete, Museo de Santa Eulalia, Paredes de Nava, Palencia (detalle)

1499-1503. Nacimiento de la Virgen, retablo de la Colegiata de Santa María de Bolea, Maestro de Bolea, Huesca (detalle) (Imagen obtenida aquí)

1530-40. Christoph Weiditz, Original Das Trachtenbuch Das des Christoph Weiditz von seinen nach Spanien und den Niederlanden, Museo Nacional de Nuremberg, Alemania (detalle) (imagen obtenida aquí)

Sayuelos de villana. Nacimiento de la Virgen, círculo de Juan Sánchez Cotán, mercado del arte (detalle)

San Isidro y el milagro del pozo, anónimo, ¿principios del XVII?, Museo Municipal de Madrid (detalle) (imagen obtenida aquí)


El sayuelo  también fue una prenda masculina. 

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Bibliografía:

  • Bernis Madrazo, Carmen: Indumentaria medieval española. Instituto Diego Velázquez, Consejo Superior de Investigaciones Científicas, CSIC, 1956.
  • Bernis Madrazo, Carmen: Trajes y modas en la España de los Reyes Católicos: Las Mujeres; Los Hombres. Consejo Superior de Investigaciones Científicas, CSIC 1975.
  • Bernis Madrazo, Carmen: Indumentaria española en tiempos de Carlos V. Madrid: Instituto Diego Velázquez (Consejo Superior de Investigaciones Científicas, CSIC), 1962.
  • González Marrero, María del Cristo, La casa de Isabel la Católica, espacios domésticos y vida cotidiana. Diputación de Ávila, Institución Gran Duque de Alba (Ávila). 2004.
  • Sigüenza Pelarda, Cristina: La moda en el vestir en la pintura gótica aragonesa. Institución “Fernando El Católico”, Excma. Diputación de Zaragoza.
  • Soláns Soteras, María Concepción: La moda en la sociedad aragonesa del siglo XVI. Institución “Fernando el Católico” (C.S.I.C.). Colección Estudios. Zaragoza. 2009. 
  • Strbáková, Radana: Procesos de cambio léxico en el español del siglo XIX: el vocabulario de la indumentaria. Tesis doctoral. Universidad de Granada 2007.



viernes, 13 de junio de 2014

El PEINADO en el siglo XVII

Hombre:
En la primera mitad del siglo XVI se prefirió el pelo corto. Se sigue llevando el copete. Hacia 1602 es más abultado, rizado o ligeramente ondulado (durará hasta los años 30). Habrá, por supuesto, quien lo considere un estilo propio de hombres afeminados.


Copete algo más abultado.1615, Retrato de Felipe III, Bartolomé González, Museo del Prado, Madrid (detalle)


Copete en su última fase. 1618, estatua funeraria de don Fernando Cortés, Museo arqueológico de Madrid (detalle) (imagen obtenida aquí)



Hacia 1600 tiene lugar otra revolución, la de doblar las puntas hacia arriba (ver retrato de Felipe III). En algunos casos estas se llevan abiertas y levantadas, en otros muy curvas y afiladas (tenacillas, engomado o bigotera de cuero al servicio de sus dueños). Estos bigotes levantados será signo de bravura y por supuesto, se utilizará como arma de seducción.
Las patillas se ponen de moda.

H. 1630. Dama y caballero, Francisco Pacheco, Museo de Bellas Artes de Sevilla (detalle)

H. 1635. Felipe IV, Diego de Velázquez, National Gallery de Londres, Reino Unido (detalle)

En los años 30 el hombre empieza otra vez a dejarse crecer el pelo (que alcanzará la espalda durante el reinado del Carlos II) y se coloca un mechón por delante de las orejas. El bigote se lleva grande o como años anteriores.


1656. Felipe IV, Diego de Velázquez  (detalle)

En los años 40 sobrepasaba ya las orejas y años después llegará a rozar los hombros e incluso sobrepasarlos.


1655-1660. Juan José de Austria, anónimo madrileño, Museo del Prado, Madrid (detalle)

Los villanos (que no renuncian a su barba poblada) y el resto de la población llevará el pelo corto, salvo cuando se pone de moda el pelo largo. 


H. 1615,  Retablo de la vida de Cristo, Adoración de los pastores, Luis Tristán,  Parroquia de San Benito Abad, Yepes, Toledo (detalle)

Mujer:
A finales del siglo XVI surge el copete llamado jaulilla. A inicios del XVII es ya muy apuntado.

Copete muy apuntado, será su culminación. ¿1600? Círculo de Frans Pourbus, Isabel Clara Eugenia de Austria, subasta (detalle)

En la segunda década, la cabeza pasa de ser apuntada a ser redondeada.

H. 1605. Margarita de Austria con la infanta Ana. Bartolomé González, Kunsthistorisches Museum, Viena (detalle)

Y por la misma década el peinado baja ya del todo y tiende a abultarse por los lados, que será cada vez más exagerado en la segunda mitad del siglo XVII. También se coloca un pequeño mechón delante de las orejas, e incluso se vuelven a cubrir. Sobre la frente se luce un pequeño mechón liso o rizado, que también perdurará pasado los años 50.

Con rodete. H. 1615, Isabel de Francia, reina de España, Frans Pourbus "el Joven", Museo del Prado, Madrid (detalle)


Con rodete. H. 1615. Isabel de Borbón, anónimo, Museo del Prado, Madrid (detalle)

En los años 30 hasta los 60 la melena es corta y abultada en los laterales; se decora con joyas y lazos. Será moda exclusiva española.

H. 1630. Dama y caballero, Francisco Pacheco, Museo de Bellas Artes de Sevilla (detalle)


1653. La infanta María Teresa, Diego Velázquez, Museo Metropolitano de Arte de Nueva York (detalle)


Luego se ponen trencitas, se hace una raya al lado y  una onda sobre la frente, durando este estilo hasta los años 80. Se llega a colocar postizos. 
1660-70. Inés Zúñiga, Juan Carreño de Miranda, Museo Lázaro Galdiano (detalle)


Finales del XVII. Margarita de Austria, Claudio Coello, subasta

En los 90 se vuelve a rizar el pelo o se ahueca y desparece la onda. Se mantienen los postizos.

De todos modos habrá alguna mujer que seguirá con la moda de los cabellos elevados, ya muy abandonada por la fecha del siguiente retrato (ver aquí la evolución de este peinado fuera de España):


1630, Doña Inés Zúñiga, Diego Rodríguez de Silva y Velázquez, National Museum, Poznań, Polonia (detalle)

Mientras, el resto de mujeres llevarán el pelo largo recogido en trenzas y moños.


1578, Desposorios místicos de Santa Catalina, Alonso Sánchez Coello, Museo del Prado, Madrid (detalle) (imagen obtenida aquí)

H. 1642. Nacimiento de la Virgen, José Leonardo, Museo del Prado, Madrid (detalle)



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Bibliografía:

  • Bernis Madrazo, Carmen: Indumentaria española en tiempos de Carlos V. Madrid: Instituto Diego Velázquez (Consejo Superior de Investigaciones Científicas, CSIC), 1962.
  • Bernis Madrazo, Carmen: La moda en la España de Felipe II a través del retrato de corte. En el catálogo de la exposición Alonso Sánchez Coello y el retrato en la corte de Felipe II. Madrid: Museo del Prado. 1990.
  • Bernis Madrazo, Carmen: El traje y los tipos sociales en el Quijote. Madrid: Visor, 2001.
  • Soláns Soteras, María Concepción: La moda en la sociedad aragonesa del siglo XVI.  Institución “Fernando el Católico” (C.S.I.C.). Colección Estudios. Zaragoza. 2009.

miércoles, 11 de junio de 2014

La SABOYANA

Covarrubias dice de esta prenda: ropa de muger. Dixofe afsi, porque vino efte genero de veftido de Saboya. Dize un cantarcillo viejo: "Hazeme una saboyana, marido así os guarde Dios. Hazeme una saboyana, pues las otras tienen dos."

A inicios del XVI, en un documento, aparece escrito como saya saboyana o sayo saboyano

Para Bernis la prenda era una variedad de la saya pero con la falda abierta por delante (en forma de V invertida) y más corta. 

Aquí tenemos una prenda de la segunda mitad del siglo XV con la falda abierta y con mangas cosedizas.

Saya abierta a modo de la futura saboyana. Debajo muestra la faldilla con verdugos. 1477. La visión delectable, de Alfonso de la Torre, Biblioteca Nacional de París, Francia (detalle) 

Isabel de Portugal, posible copia de Jacob Seisenegger (imagen obtenida aquí)

La saboyana en el siglo XVII es similar a la saya cortesana, con sus mangas redondas y sus manguillas. Debajo siempre iba la vasquiña:

Con mangas redondas.  H. 1600. Dama y caballero español, Hispani et Hispaniae in vestitu cultus, Sebastien Vrancx y Peeter de Jode (detalle) 

1560. Isabel de Valois, Alonso Sánchez Coello, Kunsthistorisches Museum, Viena, Austria

Lo que me queda por saber es el nombre de esta prenda fuera de España:

1547-1599. Catalina de Medicis, Anónimo, Galería de los Uffizi, Florencia, Italia

Finales del XVI. Ana Catalina Gonzaga, anónimo

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Bibliografía:

  • Astor Landete, Marisa: Indumentaria e Imagen - Valencia en los siglos XIV y XV, Valencia.1999.
  • Bernis Madrazo, Carmen: Indumentaria medieval española. Instituto Diego Velázquez, Consejo Superior de Investigaciones Científicas, CSIC, 1956.
  • Bernis Madrazo, Carmen: Trajes y modas en la España de los Reyes Católicos: Los Hombres. Consejo Superior de Investigaciones Científicas, CSIC, 1975.
  • Bernis Madrazo, Carmen: Indumentaria española en tiempos de Carlos V. Madrid: Instituto Diego Velázquez (Consejo Superior de Investigaciones Científicas, CSIC), 1962.
  • Bernis Madrazo, Carmen: La moda en la España de Felipe II a través del retrato de corte. En el catálogo de la exposición Alonso Sánchez Coello y el retrato en la corte de Felipe II. Madrid: Museo del Prado. 1990.
  • Bernis Madrazo, Carmen: El traje y los tipos sociales en el Quijote. Madrid: Visor, 2001.
  • Soláns Soteras, María Concepción: La moda en la sociedad aragonesa del siglo XVI. Institución “Fernando el Católico” (C.S.I.C.). Colección Estudios. Zaragoza. 2009.
  • Revista La Ilustración Española y Americana 29, pág. 78.



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