martes, 1 de mayo de 2012

LAS CALZAS-BRAGAS

En la primera entrada dedicada a las calzas vemos que dicho término, en el siglo XI hasta el XII, hace referencia a una prenda que cubría desde los pies hasta las rodillas y que a partir del XIII llega hasta la parte alta de los muslos, recibiendo el nombre exacto de calzas enteras.

En el siglo XIV estas calzas enteras se une a la braga (prenda que en un principio fue exterior y acabó siendo también interior según fue la moda del momento) e incluso en la siguiente centuria la braga quedará cubierta por las mismas calzas cuando se cosieron a modo de leotardo.

Y llegamos a las puertas del siglo XVI, con nuevas modas. Las calzas enteras son rechazadas para ser sustituidas por las medias-calzas de toda la vida (las cuales se confeccionaban muy ajustadas) en combinación con la braga, también muy ajustada. A este conjunto de origen alemán se le llamó calzas-bragas


Podían ir bandadas: van cosidas en paralelo dos o más bandas de telas distintas en color y/o material.


     
Bragas bandadas de finales del siglo XV, en este caso sin las media-calzas. Gil de Siloé, 1496-99, Monasterio de la Cartuja de Miraflores, Burgos (detalle) (imagen de la izquierda decida por Bonifacio de Esteban)

Para ver más bragas bandadas pinchar aquí

Calzas-Bragas confeccionadas con dibujos variados. Calvario, ¿Maestro de Canapost o Maestro Seu Urgell?, hacia 1490, parroquia de Palau del Vidré, Francia (detalle) (imagen obtenida aquí)

Primer cuarto XVI. La danza de Salomé, Maestro Alejo, Galería Bernat, Barcelona (detalle)

1514. Grabado de La Celestina, edición Valencia (detalle)

Camino del calvario, Maestro de Sigena o Sixena, hacia 1515-19, Retablo Mayor del Real Monasterio de Santa María de Sigena, Huesca (detalle) (Imágenes obtenidas aquí Arte-Paisaje, que además es un excelente blog)

Calzas-bragas con bragueta prominente. 1513. Mural de la toma de Orán por el Cardenal Cisneros, Juan de Borgoña, capilla mozárabe, Catedral de Toledo (detalle)

Camino del calvario, Retablo de San Vicente, Juan Vicente Macip, hacia 1531, Museo Diocesano de la Catedral de Segorbe, Castellón (detalle)

Como ocurrió con las calzas enteras, la prenda se acuchillaba (moda alemana) o se guarnecía con tiras sobrepuestas (moda italiana) formando dibujos, siendo llamada rayada o listada (sustituyendo el término bigarrado o abigarrado que se usaba para las calzas)

Bragas con listas. Hacia 1520-30, escuela castellana, colección privada (detalle)

Calzas-bragas acuhilladas. Los improperios, Maestro de Alcira, XVI, Museo de la Catedral de Valencia (detalle)

Bragas acuchilladas con medias-calzas.. Obsérvese el parche que forma la bragueta. Martirio de San Hermenegildo, Juan Ramírez, hacia 1510-20, Museo de Bellas Artes de Granada (detalle)


Calzas-bragas con tiras superpuestas. Martirio de San Esteban, Juan Ramírez, hacia 1510-20, Museo de Bellas Artes de Granada (detalle)

Las hubo a dos mitades (a dos metades): una pierna de un color y la otra de otro.

Con el paso de los años la braga se irá despegando de los muslos hasta abombarse dando lugar a las Calzas propiamente dichas o Muslos.


Para una mayor compresión del desarrollo que sufrieron las calzas y su terminología ver un resumen aquí.

Enlaces relacionados en este blog:



Bibliografía:

  • Bernis Madrazo, Carmen: Indumentaria española en tiempos de Carlos V. Madrid: Instituto Diego Velázquez (Consejo Superior de Investigaciones Científicas, CSIC), 1962.
  • Bernis Madrazo, Carmen: La moda en la España de Felipe II a través del retrato de corte. En el catálogo de la exposición Alonso Sánchez Coello y el retrato en la corte de Felipe II. Madrid: Museo del Prado. 1990.
  • Bernis Madrazo, Carmen: Indumentaria española en tiempos de Carlos V. Madrid: Instituto Diego Velázquez (Consejo Superior de Investigaciones Científicas, CSIC), 1962.
  • Bernis Madrazo, Carmen: El traje y los tipos sociales en el Quijote. Madrid: Visor, 2001.




lunes, 30 de abril de 2012

LAS CALZAS o MUSLOS

Toca hablar de las Calzas que todos conocemos. Esas que vemos en los retratos reales.

Durante el reinado de Carlos V la prenda superior que forma parte de las Calzas-bragas irá sufriendo una serie de transformaciones. A la braga entonces se le empieza a llamar Muslos. Éstos son largos hasta las rodillas, y los cambios comienzan con un leve ensanchamiento.

Entre los años 1520 y 1535 se acuchillan, siguiendo la moda de los lanquenetes


Por estos años la bragueta aumenta de tamaño.

Carlos V, Jacob Seisenegger, 1532, Kunsthistorisches Museum, Viena (detalle)

Segundo tercio del siglo XVI. Martirio de San Esteban, Juan Correa de Vivar, Museo del Prado (depositado en el museo de Zamora), Madrid (detalle)


El prendimiento, Juan Correa de Vivar, segundo tercio del siglo XVI, subasta (detalle)

Cristo despojado de sus vestiduras, Juan Correa de Vivar, segundo tercio del siglo XVI, subasta (detalle)

En la cuarta década del XVI los Muslos o Calzas se despegan mucho más. El espacio entre cuchilladas se ensancha y la tela queda dividida en fajas o tiras verticales entre las que se veían la entretela o forro, también llamado tafetán: calzas de fajas. El forro llegó a rellenarse con crin, borra de lana o algodón para que quedasen abultadas. 

Calzas/muslos de estilo flamenco. La de la izquierda con rodillera (ver más abajo). Calza/muslo con cada pierna con distinto adorno: una acuchillada en tiras y la otra estrecha con bullones. Este tipo de calzas no era muy habitual.  1547-1558, Retablo de San Juan Bautista, Diego de Rosales (Maestro de Ávila) y Baltasar Grande, Iglesia parroquial de San Juan Bautista, Carbonero el Mayor, Segovia (detalle)

Siguiendo la moda alemana aparecen las calzas con rodilleras o folladillos (afollado: arrugado a la manera de un fuelle). 
H. 1540-45. La coronación de espinas, Juan Correa de Vivar, Museo del Prado (detalle)

Llega los años 50 y las calzas/muslos se acortan. El forro se hace más visible. Se ahuecan. El resto de la pierna queda cubierto por las medias o medias-calzas.

Maximiliano II y su familia, Giuseppe Arcimboldo, 1553, Kunsthistorisches Museum, Viena (detalle) (imagen obtenida aquí)

Felipe II rey de España y duque de Borgoña, Frans Huys, antes 1561, Biblioteca Real del Monasterio de San Lorenzo El Escorial, Madrid (detalle)


 Perejón, bufón del conde de Benavente y del gran duque de Alba, Antonio Moro, hacia 1560, Museo del Prado, Madrid (detalle

Pasado los años 50, y hasta los 70,  el borde inferior de la prenda se sube casi hasta las ingles y la tela se despega más aún de la pierna (silueta de tonelete). Ya tenemos las “calzas cortas” o “calzas redondeadas”. La bragueta inicia su acortamiento.


Don Sebastián de Portugal, escuela española, XVI (detalle)

En los años 90 se vuelve a alargar la prenda quedando a mitad del muslo o cubriéndolo entero. Las cuchilladas son muy estrechas y no dejan ver el forro. El contorno queda rectilíneo: Calzas de “muslos tendidos”. Los que llegaban hasta tocar las rodillas se les llamó “Calzas largas”.

Para conseguir este efecto rectilíneo la calza/muslo se doblaba hacia dentro colocando unos ajustadores con agujetas que las atacabas, es decir, las unía al jubón. Mientras que la parte superior de la calza/muslo se unía al jubón también con agujetas. 

La bragueta deja de ser visible en los años 80.

Archiduque Alberto de Austria, Frans Pourbus el joven, 1599, Convento de las Descalzas Reales, Madrid (detalle)

Calzas largas y medias cubiertas por las botas. Retrato de Felipe III, Bartolomé González, hacia 1615, Museo del Prado, Madrid (detalle) (imagen obtenida aquí)

Las “calzas de obra” eran las más elaboradas en cuanto adornos. Se las llamó gregorias y pedorreras, y Francisco de Quevedo, cachondas.

En el siglo XVI y en el XVII están los muslos follados, folladillos, afollados, o sin más calzas “afolladas”: eran anchas y globosas e iban arrugadas a manera de fuelles. También se podía decir de muslos enteros por no llevar las cuchilladas. No fue una prenda distinguidaDefinición por Sebastián de Covarrubias,  Tesoro de la lengua Castellana, ed. Luis Sánchez, Madrid. 1611Enlace en Internet, F. fol. 14r

Hacia 1618. Estatua funeraria de Don Fernando Cortés, Museo Arqueológico Nacional, Madrid (obtenida del trabajo de Barriuso Arreba)


La vida de Ignacio de Loyola, 1609, grabado de Pedro Pablo Rubens  (detalle)

El Calzón fue una prenda que actualmente se puede llegar a confundir con los Muslos, pero la calza es más corta y más abultada teniendo, como hemos dicho,  relleno y cueros para ahuecarla. Al comenzar el siglo XVII las calzas empiezan a desaparecer, desplazados por los calzones y los greguescos.

Para una mayor compresión del desarrollo que sufrieron las calzas y su terminología ver un resumen aquí.

Ver más imágenes en FACEBOOK.

Enlaces relacionados en este blog:



Bibliografía:

  • Barriuso Arreba, Inmaculada: Estatuas sepulcrales de don Fernando Cortés y Doña Mencía de la Cerda. Conferencia Museo del Traje, Madrid. 2009. Enlace en Internet.
  • Bernis Madrazo, Carmen: Indumentaria española en tiempos de Carlos V. Madrid: Instituto Diego Velázquez (Consejo Superior de Investigaciones Científicas, CSIC), 1962.
  • Bernis Madrazo, Carmen: La moda en la España de Felipe II a través del retrato de corte. En el catálogo de la exposición Alonso Sánchez Coello y el retrato en la corte de Felipe II. Madrid: Museo del Prado. 1990.
  • Bernis Madrazo, Carmen: Indumentaria española en tiempos de Carlos V. Madrid: Instituto Diego Velázquez (Consejo Superior de Investigaciones Científicas, CSIC), 1962.
  • Bernis Madrazo, Carmen: El traje y los tipos sociales en el Quijote. Madrid: Visor, 2001.




lunes, 2 de abril de 2012

El SANTO CÁLIZ. MARGARITA MACIP.


El Santo Cáliz nos sirve para hablar de Margarita y Dorotea Macip, ambas hijas del pintor Juan de Juanes, es decir, de Vicente Juan Macip (1475-1545).

Ambas trabajaron en el taller de su padre y después con su hermano.

Será Margarita quien más dotes tendrá para esto de la pintura.

José Albi le atribuirá, en su obra "Joan de Joanes y su círculo artístico", la pintura del “Salvador” (¿Colección John Ford, Londres?). También el “Retablo de Almas” de la Parroquia de Santa Cruz de Valencia, actualmente atribuida a Juan Sariñena.

Como es habitual en los talleres, la firma del discípulo o del ayudante no aparecerá en la obra (incluso aunque el maestro no haya puesto su pincel sobre ella). Además, las mujeres artistas no podían estar dadas de alta en ningún gremio. Por tanto, seguirá la duda sobre su autoría.

Cristóbal de Virues, poeta y amigo de la familia Macip, escribe sobre los hijos de Juan de Juanes:

En pincel y colores, Juan Vicente,
en ingenio y pintura Margarita,
en distinción y gracia, Dorotea.


Mi búsqueda por Internet de esta representación iconográfica ha resultado tristemente nula.



El Salvador, atribuido a Margarita Macip, ¿colección John Ford, Londres?

Bibliografía:
  • Albi, Jose: Joan de Joanes y su círculo artístico. Instituto Alfonso el Magnánimo, Diputación Provincial de Valencia. 1988.
  • Arriaga Flórez, Mercedes: Mujeres, espacio y poder. Arcibel editores, Madrid. 2006.
  • Domenech, Fernando Benito: Juan Sariñena (1545-1619). Pintor de la Contrarreforma en Valencia. Generalitat Valenciana, 2007.
  • Muñoz López, Pilar: Mujeres españolas en las artes plásticas. Arte, Individuo y Sociedad, 21. Departamento de Pintura de la Facultad de Bellas Artes de la Universidad Complutense de Madrid. 2007

miércoles, 28 de marzo de 2012

LAS BRAGAS

Las bragas era un tipo de «calzón» que generalmente envolvía los muslos. Eran de lana, lino o de algodón; incluso de estopa (es decir, de la parte basta del lino o del cáñamo). Debajo podía llevarse otras de lienzo. 
Al principio fue una prenda exterior utilizada por los visigodos. Los hispano-romanos la incorporaron a su vestimenta en las últimas etapas del Imperio.

Hasta mediados del XIV las bragas cubrirían desde la cintura hasta medio muslo o hasta la rodilla.


  Siglo XII. Iglesia de San Pedro de la Rúa, Estella, Navarra (detalle). Imagen obtenida del siguiente enlace: elpasiego.foroactivo.


 Borde inferior de las bragas levantado y sujeto a la cintura. Hacia 1185. San Juan de Acre, Navarrete, Logroño (detalle) Imagen obtenida del siguiente enlace: Románico aragonés)


Cuando las calzas se alargan, llegando mucho más arriba del muslo, éstas se sujetan con un braguero que a su vez une la braga.


Braga con braguero. Se puede observar como levantaban el borde inferior de la braga y lo anudaban al braguero. H. 1283-87. El libro de los juegos de Alfonso X el Sabio, Biblioteca del Monasterio de San Lorenzo de El Escorial, Madrid (detalle)

A finales del XV las bragas acaban por unirse a las calzas, a inicios del XVI forma un todo llamado calzas-bragas. Aun así, se sigue llevando debajo otra braga. 
Se deja de usar el braguero. A la braga se le hace una especie de cinturilla doblando la parte superior de la misma para luego hacer varias aberturas por la se que pasa un cordón, correa o cuerda, quedando los cabos hacia fuera.




Segunda mitad del siglo XV. El Calvario, Juan Sánchez, Galería  Caylus, Madrid (detalles)


Dos tipos:

1_.  Sumamente pequeñas y ajustadas para poder llevarlas con las calzas que iban muy ceñidas al cuerpo.



Hacia1450-1455. San Vicente en la hoguera, Jaime Huguet, Retablo de San Vicente de Sarriá, Barcelona, Museo Nacional de Arte de Cataluña, Barcelona (detalle)


2._ Más o menos largas y algo más holgadas:

Martirio de Santa Lucía, Benardo Martorell, hacia 1435-1440, Museo Nacional de Arte de Cataluña, Barcelona (detalle) (imagen obtenida aquí)


Primera mitad del XV. Retablo de San Vicente, Bernardo Martorell, Museo Nacional de Arte de Cataluña, Barcelona (detalle) (imagen obtenida aquí)

Bragas adornadas con tiras. Camino del Calvario, Maestro de Sijena o Sixena, hacia 1515-19, Retablo Mayor del Real Monasterio de Santa María de Sigena, Huesca (detalle) (Imágenes obtenidas en Arte-Paisaje, que además es un excelente blog)

En el siglo XVI se llevó bajo una nueva prenda llamada calzas-bragas.

Bragas sin las medias-calzas. Decapitación de San Juan bautista, Maestro Palanquinos, 1490-1500, Art Institue of Chicago, EEUU (detalle)


Braga sin las medias-calzas. Hacia 1520-30, escuela castellana (detalle)

La braga quedó finalmente reducida a una prenda muy pequeña y ajustada, hasta que a inicios del siglo XVII desaparece definitivamente en el atuendo masculino.

Si bien hemos hablado de las bragas en el atuendo masculino, en el femenino podemos decir que no se han encontrado referencias escritas ni iconográficas de ellas. Por lo tanto surge un interrogante: ¿las usaron? Teniendo en cuenta que a finales  del siglo III y comienzo del IV en el Imperio Romano las mujeres, para practicar deportes, llevaban una prenda corta y ajustada (Subligaculum: era una túnica de diseño rectangular sujeta a nivel del talle), no se debería descartar que las llevaran también como prenda interior. 


Se piensa que las mujeres hasta entrado el siglo XIX no llevaban nada bajo sus faldas. 

Enlaces relacionados en este blog:
LAS CALZAS en el hombre de la Alta Edad Media


Bibliografía:

  • Astor Landete, Marisa: Valencia en los siglos XIV y XV. Indumentaria e Imagen. Valencia, 1999: 135.
  • Bernis Madrazo, Carmen: Trajes y modas en la España de los Reyes Católicos: II, 2. Los hombres. Madrid: Instituto Diego Velázquez (Consejo Superior de Investigaciones Científicas, CSIC), 1962: 11, 64.
  • Bernis Madrazo, Carmen: El traje y los tipos sociales en el Quijote. Madrid: Visor, 2001.
  • Descalzo Lorenzo, Amalia: Apuntes de moda desde la Prehistoria hasta época moderna. Indumenta: Revista del Museo del Traje, 2007, nº 0.
  • Menéndez Pidal, Gonzalo: La España del siglo XIII: leída en imágenes. Real Academia de la Historia, 1987.
  • Vestiduras ricas: Monasterio de Las Huelgas y su época, 1170-1340. Revista de la Subdirección General de Museos Estatales. Patrimonio Nacional. Servicio de Publicaciones 1ª ed., 1ª imp. (03/2005): 110. 




miércoles, 21 de marzo de 2012

GRUTESCOS. ITALIA EN TOLEDO. QUINTA DE MIRABEL.


El humanismo renacentista acerca al hombre a la naturaleza. En Toledo la construcción de Cigarrales servirá para dominar la naturaleza y disfrutarla. De ahí que el arzobispo de Toledo, don Gaspar de Quiroga y Vela, mandara recrear (o al menos lo intentará) las villas suburbanas de Italia en uno de esos cigarrales. Será un  complejo palaciego con amplios jardines para su divertimento personal.

Estamos a finales del siglo XVI.

Más tarde se conocerá este Cigarral como la Quinta de Mirabel.

Por supuesto, no le faltará ningún detalle, ni siquiera un baño. Pero no un baño cualquiera. Ha de tener frescos, exactamente grutescos. Más aún, se deben pintar mujeres con el torso desnudo (atrevido el Inquisidor General, podríamos pensar).

Pero el tiempo ha dañado a las féminas y otras figuras aunque todavía permanece la belleza de los enanos, los pájaros, las guirnaldas, los motivos vegetales, los seres fantásticos... 


El autor de esta maravilla es todavía desconocido.










lunes, 19 de marzo de 2012

LA LITERATURA Y LA PINTURA DE LA MANO

Alonso Mateo-Sagasta, en una de sus novelas (Ladrones de Tinta), sabe sacar buen partido a la pintura. Y lo aplaudo.


“…se podía contemplar además a la gente que acudía al paseo a ver y dejarse ver. Tal como había supuesto, la fuente del Prado estaba atiborrada de aguadores, dos de los cuales parecían discutir antes de empezar a darse de puñadas. La causa podía ser una mujer que, de rodillas, señalaba alternativamente al cielo y aun cántaro roto. Entre los presentes había gente de toda condición; esportilleros cargados y con prisa o de vacío y acosadores, parejas de sacerdotes, viejas con la cara descubierta acompañando a otras con el mantón sobre la cabeza pinzado sobre la cara ocultando sus rostros y exponiendo un solo ojo  dispuesto a comerse el mundo, galanes, lindos, caballeros con o sin caballo, aristócratas, escribanos, rufianes, trileros, ciegos, tullidos, soldados y coches, muchos coches que doblaban justo delante de mí para adentrarse en la fresca alameda del Prado de San Jerónimo.” 



Anónimo, La carrera de San Jerónimo desde el Paseo del Prado, siglo XVII, colección particular

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