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miércoles, 22 de mayo de 2013

La ROPA de hombre. Prenda de a cuerpo (1)

En el siglo XIV este vocablo hacía referencia a cualquier tipo de traje (como ocurre ahora). Pero en el siglo XV se empezó a aplicar a una prenda muy específica de lujo.


Como prenda de acuerpo era un traje holgado, ya que se confeccionaba en dos piezas, sin costura en la cintura y se utilizaba telas ricas. Llegaba hasta las rodillas o rara vez hasta los tobillos. 
Se podía forrar con otra tela o con piel y a veces iba enriquecida con brocados, cortapisas, etc. Generalmente era cerrada, aunque empieza a verse por los años 20 unas abiertas de arriba abajo por delante. 
Podemos decir que fue una prenda similar a la cota.

En la entrada dedicada al Sayo (que apareció en los años 40 del XV) podemos ver cierto parecido con la Ropa. En la iconografía es bien difícil diferenciarlas, sobre todo cuando ambas prendas van ceñidas con un cinturón. 

Iba directamente sobre el jubón.

¿Cota o ropa?. Se pueden ver las mangas de jubón. 
H. 1420. Vida de San Andrés, Maestro de Rosellón, Museo Metropolitano de Nueva York (detalle)


Ropa de las pocas que se ve abierta con forro de tela blanco (aparte de las costuras o los pliegues que muestra el sayo, la ropa se puede identificar cuando esta es abierta). Deja visible las bragas
H. 1430-45. Tobías y el Ángel, retablo de San Miguel Arcángel, atribuido a Bernardo Matorell, Museo Diocesano de Tarragona (detalle)


Ropa cerrada con el borde de la “falda” hecha a nesgas. La prenda forma pliegues anchos e irregulares. Los puños, borde del cuello y borde de la “falda” con piel (moda del segundo decenio del siglo XV). Cinturón por la cadera, para dar la sensación de talle bajo (de moda desde los primeros años hasta los cuarenta del s. XV). 
1422-33. De cómo fue reina Ester, Biblia de la Casa Alba, Moisés Arragel, Fundación casa de Alba, Madrid (detalle) (imagen obtenida aquí)

 Ropa  con pliegues regulares y aún separados siguiendo la moda internacional de los años treinta. Los hombros van sin fruncir y caídos según la moda francesa de transición entre los siglos XIV-XV. "Falda" con tiras entretalladas (moda desde la última década del s. XIV y durará hasta la mitad del s. XV). 
1430-34. Alfonso III el Magno visitando a San Froilán, Nicolás Francés, Catedral de León (detalle) (imagen obtenida en esta web)

Cuello de la ropa abierto, con las puntas dobladas (seguramente moda flamenca del primer cuarto del siglo XV) y con talle alto. 
H. 1420-1435. Santa Bárbara, Gonzalo Peris Sarriá, Museo de Bella Artes de Valencia (detalle) (imagen obtenida aquí)


Ropa con pieles en los bordes y con las mangas fruncidas en los hombros (por 1440 cambia la línea de los hombros ya que las mangas se unen al cuerpo con costuras y se fruncen en la zona de unión, elevándose ligeramente). En el personaje de la izquierda, la manga es de boca ancha propio de la quinta década. El de la derecha lleva mangas abullonadas que son anchas desde el hombro, a la mitad se empieza a estrechar y acaba recogida en el puño, perduró hasta 1470. 1434-35. San Juan Bautista, Bernart Martorell, Museo Nacional de Arte de Cataluña, Barcelona (detalle) (imagen obtenida aquí)

Ropa con pliegues perfectamente regulares y acanalados (de moda a partir del año 35), en cambio están ausentes en los costados siguiendo la moda franco-borgoñesas del cuarto decenio del siglo XV (será la más usada por los españoles hasta los años 70). Obsérvese la línea de los hombros, que por estos años empieza a elevarse, y la boca ancha de los puños. 
H. 1440. San Miguel, Maestro de Arguis, retablo de la Leyenda San Miguel, Museo del  Prado, Madrid  (detalle) 


Ropa plegada todo alrededor según la moda italiana desde 1450, con mangas con abertura (de moda a partir de los años 40) por donde se sacaba el brazo. Mangas del jubón abullonadas
H. 1439. Virgen con ángeles y donantes, Blasco de Grañén (Maestro de Lanaja), escuela aragonesa, Museo Lázaro Galdiano, Madrid (detalle)

Hombre con ropa sobre jubón rojo. La línea del hombro ya no sobresale y las mangas con abertura son estrechas y más largas que los brazos. 
1460. San Abdón y San Senén, Jaime Huguet, Santa María de Tarrasa, Barcelona (detalle)

A partir de la segunda mitad del siglo XV se habla de la ropa corta (más tarde llamada ropeta) que sería la antigua jaqueta.

Ropa corta, o aún denominada jaqueta, sin mangas. Debajo lleva jubón
H. 1470. Marqués de Santillana, Maestro de Sopetrán, Museo del Prado, Madrid (detalle) (imagen obtenida aquí)

Ropa cortaLas mangas se han separado del cuerpo. Hacia 1488. Pilatos se lava las manos, Museo de Arte de la Universidad de Arizona, Tucson, EEUU (detalle) (imagen obtenida aquí)

Otros enlaces de interés en este blog:

Bibliografía:

  • Astor Landete, Marisa: Indumentaria e Imagen - Valencia en los siglos XIV y XV, Valencia.1999
  • Bernis Madrazo, Carmen: Indumentaria Medieval Española, Instituto Diego Velázquez, Consejo Superior de Investigaciones Científicas, CSIC, 1956.
  • Bernis Madrazo, Carmen: Trajes y modas en la España de los Reyes Católicos: II, Los hombres.
  • Bernis Madrazo, Carmen: Indumentaria española en tiempos de Carlos V. Madrid: Instituto Diego Velázquez (Consejo Superior de Investigaciones Científicas, CSIC), 1962.
  • Bernis Madrazo, Carmen: El traje y los tipos sociales en el Quijote. Madrid: Visor, 2001.
  • Sigüenza Pelarda, Cristina: La moda en el vestir en la pintura gótica aragonesa. Institución “Fernando El Católico”, Excma. Diputación de Zaragoza.

viernes, 15 de marzo de 2013

EL SAYO de hombre, SAYUELO, SAYÓN

El sayo (prenda de a cuerpo) aparece documentado en el siglo XV.

Sayo hendido en la falda, tanto por delante como por detrás como en los costados. Mangas fruncidas en los hombros. 
1442-1445, Martirio de Santa Eulalia, Bernardo Martorell,  Museo Nacional de Arte de Cataluña, Barcelona (detalle) (Imagen obtenida aquí)

Fue una prenda masculina que sustituyó a la saya (el hombre quiso diferenciar su vestido más tradicional de los de la mujer). 
El cuerpo y la «falda» se confeccionaban de manera distinta, lo que permitía que la cintura fuera ajustada y que la misma «falda» tuviera algo de vuelo. 

Los sayos de cabalgar tenían la «falda» abierta en los costados.

Los había que llegaban a las rodillas (sayo corto), los que llegaban hasta media pierna y largos hasta el suelo (sayón). 

El hombre que renegaba de la jaqueta, generalmente gente mayor, prefería el sayo. 

En general, iba directamente sobre el jubón y encima admitía otros vestidos. 

En la segunda mitad del siglo XVI irá pasando de moda entre la gente pudiente para desaparecer totalmente en el XVII

El sayo y la ropa son dos prendas difíciles de diferenciar en la iconografía.


El sayo del personaje de la izquierda (un niño) lleva mangas con abertura en los hombros para sacar el brazo (también había sayos sin mangas, de moda desde mediados del siglo XV hasta finales del mismo). El personaje de la derecha lleva la «falda» abierta en varios sitios. Los pliegues de de los faldones en ambos personajes son irregulares. 
1450-60. Exorcismo ante la tumba de San Vicente, Jaime Huguet,  ©Museo Nacional de Arte de Cataluña, Barcelona (detalle)

Sayo de cabalgar con perfiles de piel, falda con pliegues y mangas con  cuchilladas o «golpes»
H. 1490-1500. Episodio de la leyenda de San Miguel en el Monte Gargano, Miguel Jiménez, ¿Museo de Bellas Artes de Granada? (detalle) (imagen de la obra de Bernis)


Sayo de brocado a estilo borgoñón (es decir con pliegues regulares de arriba abajo salvo los costados). Encima capa o manto. 
1450-60. San Sebastián, Jaime Bazo (Jacomart) y Juan Reixach, Museo de la Colegiata de Santa María de Játiva, Valencia (detalle) (imagen obtenida aquí)

A inicios del siglo XVI la falda llega hasta la rodilla (en caso de sobrepasarlo se consideraba que era un sayo anticuado), y llevó nesgas.

Sayo francés o la francesa, llamado así por estar escotado en cuadrado y con ribete (citado en 1503 y duró hasta 1520 aproximadamente). Falda con nesgas al estilo italiano. Sin mangas.
H. 1500. Sepulcro de don Fernando de Coca, San Pedro, Ciudad Real (detalle) (imagen obtenida aquí)

Sayo sin mangas, ajustado en el torso y con el faldón llevando nesgas o girones que le daba mucho vuelo (moda italiana usada en los años ochenta del siglo XV y especialmente durante el primer cuarto del siglo XVI). H. 1530. Vida de San Julián, Maestro de Ororbia, Retablo de la iglesia parroquial de San Julián, Ororbia, Navarra (detalle)

1545. Carlos V, cacería en el castillo de Torgau, Lucas Cranach el Viejo,  ©Museo delPrado, Madrid (detalle)

El sayo deja de usarse entre la gente de la Corte a inicios del siglo XVII. Quedará sólo para villanos y artesanos de cualquier gremio. La mayoría llegaba hasta la rodilla, aunque había algunos que lo sobrepasaban o eran más cortos.

Sayo de villano llegaba casi hasta las rodillas, llevaba botones o cordón o cinta (el  sayo de labrador no llevaba botones). Ceñido con cinturón. Manga con brahones (detalle)
1698. San Isidro, iglesia de San Isidro, Valladolid (Imagen obtenida de Arte en Valladolid)




El sayón era el sayo largo. Se usaba para momentos solemnes.


Sayón a la moda borgoñesa, con hombros ensanchados de moda a partir de los años treinta (ver más sobre esta moda en Brahones). 
H. 1460. Príncipe Carlos de Viana (Sicilia), Cartas a los reyes de Aragón, Castilla y Navarra, Fernando de Bolea de 1480,  ©Biblioteca Nacional de Madrid (detalle)

El Sayo montañés o de monte, era un sayo usado para la cacería, de moda a inicios del siglo XVII. Era de gran longitud, y con falda con mucho vuelo y fruncida. Abierta toda ella por delante. Mangas abiertas y colgantes, algo más largas que los brazos.

Enlace relacionado en este blog:

Bibliografía:

  • Astor Landete, Marisa: Indumentaria e Imagen - Valencia en los siglos XIV y XV, Valencia.1999Bernis Madrazo, Carmen: Indumentaria Medieval Española, Instituto Diego Velázquez, Consejo Superior de Investigaciones Científicas, CSIC, 1956.
  • Bernis Madrazo, Carmen: Trajes y modas en la España de los Reyes Católicos: II, Los hombres.
  • Bernis Madrazo, Carmen: Indumentaria española en tiempos de Carlos V. Madrid: Instituto Diego Velázquez (Consejo Superior de Investigaciones Científicas, CSIC), 1962.
  • Bernis Madrazo, Carmen: El traje y los tipos sociales en el Quijote. Madrid: Visor, 2001.
  • Sigüenza Pelarda, Cristina: La moda en el vestir en la pintura gótica aragonesa. Institución «Fernando El Católico», Excma. Diputación de Zaragoza.


lunes, 4 de marzo de 2013

LA JAQUETA, XAQUETA, XAQUETILLA

Un hombre joven del siglo XV debía mostrarse así, luciendo piernas. Esta moda fue criticada por la gente mayor, es decir, ¡nada nuevo bajo el sol!

1421. Leyenda de San Miguel, Miguel Alcañiz, Museo de Bellas Artes de Lyon (procedente de la Iglesia de Jerica, Valencia) (detalle; imagen obtenida en Wikimedia)

La jaqueta aparece, junto con el jubón, en la segunda mitad del siglo XIV. Proviene del francés “jaquette”.

Derivó del jaque o perpunte de cuero (prenda militar) que se llevaba sobre la armadura junto con el jubón de armar (que originó el jubón), ambas prendas no tenían mangas.

Jaque sin mangas, forrado de algodón, entallado en la cintura y con cinturón de placas en las caderas. H. 1356-59. Enrique II de Trastámara en traje militar, Virgen de Tobed, Jaime Serra,  Museo del Prado, Madrid (detalle)


La jaqueta era muy corta, ajustada al torso, entallada en la cintura. Iba encima del jubón. Las había con mangas cortas o largas.
Se forraba, lo mismo que el jubón, con algodón o con borra para que se ajustara perfectamente al torso. Se necesitaba ayuda para ponerla o quitársela. El jubonero confeccionaba tanto el jubón como la jaqueta.
Sobre ella se colocaba un cinturón o cintura de placas articuladas a la altura de las caderas. El cinturón desaparece en los primeros años del siglo XV.


1384-94. Artesonado del claustro del Monasterio de Silo, Burgos (detalle)



H. 1390. Maestro del Monasterio de Piedra, procedente del Relicario del Monasterio de Piedra, Real Academia de la Historia, Madrid (detalle)



Jaqueta con los puños con forma de embudo, moda francesa entre 1390 y 1410. El borde inferior está entretallado. La moda de lo menudo y recortado da lugar a la creación de flecos que recorrían los hombros, las aristas de las mangas o el borde de la falda. H. 1396. Frontal funerario de la capilla de Ayala, Quejana (Álava), Instituto de Arte, Chicago (detalle) (imagen obtenida renzo dionigi)

Jaqueta con mangas amplias de origen francés. Debajo lleva un jubón rojo con los puños con forma de embudo y collar asomando por el escote. Los botones a lo largo de todo el delantero es moda de inicios del siglo XV. Principios del siglo XV, Los Reyes Magos delante de Herodes (detalle)


Jaqueta con mangas ahuecadas y recogidas en la muñeca que llevan también botones. Primera mitad del XV. Retablo-tríptico de la Virge, atribuido a Jaime Cabrera, Museo Arqueológico de Madrid (detalle)
Jaqueta sin mangas y escote amplio, siguiendo la moda francesa; con la falda muy corta y plegada. Entre el siglo XIV y XV. Milagro de San Eloy, retablo Mayor de la Iglesia de San Félix, Játiva (detalle)

Durante el segundo decenio se irá abandonando la jaqueta ajustada, esto dio lugar a que, en la segunda mitad del siglo XV, se la incluyera entre las prendas llamadas ropas (recibió, en concreto, el nombre de ropa corta). En los años ochenta la voz jaqueta queda anticuada.


Doncel con jaqueta a la moda italiana, es decir con pliegues perfectos en todo su alrededor (de moda a partir de 1434), con mangas abullonadas (moda desde poco antes de 1450 y  hasta 1465), es decir con el borde superior sobresaliendo por encima de la línea natural. Hombros elevados de moda desde los años treinta (ver  más en Brahones). 1450-60. San Sebastián, Jaime Ferrer II Retablo de S. Jerónimo, Museo Nacional de Arte de Cataluña, Barcelona (detalle)

Paje con jaqueta a la moda borgoñona, es decir, sin pliegues a los costados, de moda un poco antes de los años 60; en el cuerpo los pliegues se abren en abanico hacia arriba; con mangas abullonadas. Los bordes de puños, cuello y falda llevan perfiles de piel. 1455. Marques de Santillana en el retablo de los duques del Infantado, Jorge Inglés, capilla del hospital de Buitrago, Madrid (detalle)
 

Enlace de interés:


Enlaces relacionados en este blog:
EL JUBÓN
LA BRAGUETA
LA ROPA de a cuerpo
  

Bibliografía:


  • Astor Landete, Marisa: Indumentaria e Imagen - Valencia en los siglos XIV y XV, Valencia.1999.
  • Bernis Madrazo, Carmen: Indumentaria Medieval Española, Instituto Diego Velázquez, Consejo Superior de Investigaciones Científicas, CSIC, 1956.
  • Bernis Madrazo, Carmen: Trajes y modas en la España de los Reyes Católicos: II. Los Hombres. Consejo Superior de Investigaciones Científicas, CSIC 1975.
  • Puiggarí i LLobet, José: Monografía histórica e Iconográfica del traje. Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes.
  • Sigüenza Pelarda, Cristina: La moda en el vestir en la pintura gótica aragonesa. Institución “Fernando El Católico”, Excma. Diputación de Zaragoza.


martes, 15 de enero de 2013

EL JUBÓN de hombre

Prenda que se consideraba interior. 
Apareció poco antes de 1370 junto con la jaqueta. 
Procedió de una prenda militar llamada jubón de armar, que era una especie de camisa que se llevaba encima de la camisa propiamente dicha y debajo del arnés para así proteger la piel.

  ¿Jubón de armar debajo de una saya hendida? 
1200. Disputa y prendimiento de Santa Catalina, Museo Nacional de Arte de Cataluña, Barcelona (detalle)

El jubón se unió a las calzas por medio de las agujetas (cintas de cuero que tenían dos cabos de metal). Al principio fueron de manga larga. Sobre él se colocaba la jaqueta o la cota o la cotardía. Carecía de “haldas” (faldillas).

 Jubón unido a las calzas por medio de agujetas. 
Después de 1490. Acacio y los 10.000 mártires en el monte Ararat, Francisco Gallego, Museo Meadows, Universidad Metodista del sur, Dallas, EEUU (detalle)

Como fue una prenda semiinterior no se podía mostrar en público. Ir en jubón y calzas era ir “desnudo”, lo que ahora diríamos “ir en paños menores”. En las representaciones iconográficas a los sayones o verdugos se les solía representar así, a modo de burla (además de caricaturizar el rostro).

 Hombre desnudo: en jubón y «calzas». El jubón está abotonado y forrado de algodón, con collar y ribetes de diferente tela al resto de la prenda. 
H. 1400-20. La flagelación de Cristo, Luis Borrassa, Museo de Goya, Zaragoza (detalle)

El jubón se hacía de paño, aunque con el tiempo se empezó a usar telas más ricas. Por la cara interna se llegó a forrar con lienzos, cañamazo y otras telas, y luego se rellenaba con algodón, estopa o con borra para darle rigidez e imitar de este modo las corazas militares. La prenda se amoldó a la forma del pecho.

Las mangas y el cuello (o collar) eran las únicas partes de la prenda que se podían enseñar, eso permitía hacer jubones con cuerpo sencillo pero con mangas y cuello de tela más rica e incluso de distinto color.

La dificultad a la hora de confeccionar los jubones dio lugar, a finales del siglo XIV, a la aparición del jubonero que también haría las jaquetas

  Jubón azul con bordes de puño y collar ribeteados en negro; encima ropa corta o jaqueta roja. 
H.1399-1421. Entierro de San Pedro, Pedro Lembri, Musée des Beaux-Arts, París (detalle)


Distintos tipos de jubones: con mangas anchas, mangas estrechas. 
H. 1410-1420. Retablo de San Jorge, Andrés Marzal de Sax, Victoria and Albert Museum Giorgio, Londres (detalle) (imagen obtenida aquí)


Jubón rojo con puños con forma de  embudo (sólo de moda entre 1390 y 1410); collar alto. Encima jaqueta azulón con mangas abiertas. 
Finales del XIV-principios del XV, Los Reyes Magos delante de Herodes, anónimo (detalle)

Atribuido a Juan Reixach, activo entre 1460-80 (detalle) (mercado del arte)

  Manga del jubón negro saliendo por la manga de la Ropa de a cuerpo, con una estrecha abertura sujeta con cordones que deja ver la manga de la camisa, al estilo italiano. Collar alto. 1460, San Abdón y San Senén, Jaime Huguet, retablo de Santa María de Tarrasa, Barcelona, España (detalle)

Jubón con manga bicolor y musequies.  
1510-1520. Martirio San Sebastián, Juan Ramírez, Museo de Bellas Artes de Granada, España (detalle)

El collar en la última década del siglo XIV cubría todo el cuello. Aunque a finales de siglo el collar casi deja de asomar por el escote. En 1500 desaparece.

Collar alto del jubón rojo con agujetas (gracias a Bonifacio, autor de Los caballeros medievales en el arte, he posido comprobar que son agujetas lo que a mí me parecía tiras decorativa (ver aquí su explicación).Encima lleva sayo sin mangas y un tabardo. Marqués de Santillana, Maestro de Sopetrán, H. 1470, Museo del Prado, Madrid, España (detalle)


Jubón con collar muy alto. 
H. 1470-80. Biblioteca Libro del Caballero Zifar, Nacional de París, Francia (detalle)


Jubones sin mangas.
1485. La flagelación, Martín de Soria,  Iglesia de San Salvador, Museo Diocesano de Huesca, España (detalle)


En el siglo XV el jubón podía llevar brahones.

Siglo XV. Flagelación, predela Pasión de Cristo, iglesia de Nuestra Señora de la Peña de Agreda, Soria, España (detalle)

A partir del siglo XVI el jubón no lleva collar e incluso podía no llevar mangas. El borde inferior se alarga apareciendo unas faldillas. 
En el XVII se atará a los calzones.


Juicio a San Vicente ante Daciano, anónimo, XVI, Iglesia de San Vicente Mártir, Peñalba de Ávila, Ávila, España (detalle)

Jubón con mangas acuchilladas. 
 XVI. La flagelación, escuela española, ¿Musée des Beaux-Arts?, París, Francia (detalle)

Martirio de San Hermenegildo, anónimo flamenco, XVI, Museo Bellas Artes de Granada, España (detalle)

Los brahones seguirán usándose hasta el siglo XVII: 

Jubón con brahones y greguescos o calzón. 
H. 1570. Veintiún libros de los ingenios y de las máquinas, atribuido a un Pseudo-Juanelo Turriano, fol.60v, Biblioteca Nacional de Madrid (detalle)

Jubón estofado fue un tipo de coleto (se sabe que derivó de él), se forraba o acolchaba con lienzo y cañamazo, o con algodón (o borra) y cañamazo; protegía el cuerpo de las armas blancas.

1555-59, Príncipe don Carlos, Sánchez Coello, Museo del Prado, Madrid, España (detalle)


El Jubón cortesano: iba siempre debajo de la ropilla o de la cuera o coleto. La tela usada era rica y solía conjuntar con la prenda de encima.

  Coleto sobre jubón del que sólo se ven las mangas. 1608-17, El archiduque Leopoldo, Bartolomé González, Museo del Prado, Madrid, España (detalle)


El jubón acuchillado fue moda cortesana, pero los rufianes y los villanos también acuchillaron los suyos para seguir la moda.

  H. 1627. Los tres músicos, Diego de Velázquez, Staatliche Museen, Gemäldegalerie Berlín, Alemania (detalle)


Con mangas de quita y pon. 
H. 1610-15. Martirio de San Andrés, Juan de Roelas, capilla de Santo Tomás, Sevilla, Museo de Bellas Artes de Sevilla, España (detalle)


Jubón con mangas holgadas y con pasamanos. Encima ropilla. 
1626. La Gallinera, Alejandro de Loarte, Museo del Prado, Madrid, España (detalle)



Hubo otro jubón que era similar a la camisa, hecho con la misma tela, y sin mangas. Y otro, que se llevó sobre todo en el siglo XVII, de corte sencillo que usaba el hombre común, sin forrar. Las mangas se podían sujetar  al borde de los hombros en algún punto o quedaban parcialmente descosidas. 


  Forma de sujetar las mangas al jubón. 
1608. Estampa de Francisco Villamena, Brawl de Bruttobuono (detalle)

La mujer, a mediados del siglo XVI, incluye en su vestuario el jubón, pero será una prenda exterior


Enlaces relacionados en este blog:

Bibliografía
  • Astor Landete, Marisa: Indumentaria e Imagen. Valencia en los siglos XIV y XV, Valencia.1999.
  • Bernis Madrazo, Carmen: Indumentaria Medieval Española, Instituto Diego Velázquez, Consejo Superior de Investigaciones Científicas, CSIC, 1956.
  • Bernis Madrazo, Carmen: Trajes y modas en la España de los Reyes Católicos2. Los Hombres. Consejo Superior de Investigaciones Científicas, CSIC 1975.
  • Bernis Madrazo, Carmen: Indumentaria española en tiempos de Carlos V. Madrid: Instituto Diego Velázquez (Consejo Superior de Investigaciones Científicas, CSIC), 1962.
  • Bernis Madrazo, Carmen: La moda en la España de Felipe II a través del retrato de corte. En el catálogo de la exposición Alonso Sánchez Coello y el retrato en la corte de Felipe II. Madrid: Museo del Prado. 1990.
  • Bernis Madrazo, Carmen: El traje y los tipos sociales en el Quijote. Madrid: Visor, 2001.
  • Soláns Soteras, María Concepción: La moda en la sociedad aragonesa del siglo XVI.  Institución “Fernando el Católico” (C.S.I.C.). Colección Estudios. Zaragoza. 2009. 








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