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jueves, 23 de mayo de 2024

Vistiendo el arte. Vermeyen

 

La mujer viste:

Cofia de papos.

Camisa.

Saya con escote bajo. Lleva la falda levantada.

Verdugado: Faldillas con verdugos.

1538. Juego de cañas en Valladolid, Jan Cornelisz Vermeyen, colección privada (detalle) (imagen obtenida aquí)





 

jueves, 1 de noviembre de 2012

LA SAYA DE LA MUJER CORTESANA (y IV)


Y acabamos este repaso a las sayas con aquellas que lucieron las mujeres de la nobleza.

Saya francesa
Por los años 90 del siglo XV aparece un traje muy ceñido al cuerpo, rico en tela y adornos, sin costuras en la cintura, pero que se ciñe un poco por encima de la misma, mientras que las caderas quedan algo abultadas por el vuelo de la "falda". La boca de las mangas es muy ancha. Se llevaba con cinta de caderas, que se colocaba muy baja, cayendo en arco por delante. 

Sobre ella no era necesario llevar otra prenda.

Se solía bordear los puños y el escote con piel. 1509. La Piedad, Juan de Flandes, colección particular (detalle)


A mediados del siglo XVI, la saya lujosa de toda la vida se divide en dos piezas: el cuerpo y la falda propiamente dicha que tenía cola. Es una prenda típica española. 


El cuerpo se ajusta mucho al torso (se empieza a usar el cartón de pecho) y termina por delante en forma de pico (faldilla). 

La prenda podía ser cerrada o abierta; las abiertas se cerraban por medio de agujetas o puntas (pieza de metal) por la zona frontal. La falda iba acampanada desde la cintura por llevar el verdugado debajo, que perduró hasta el mismo reinado de Felipe IV. 


Las mangas eran dobles: una, que iba abierta, por donde se sacaba el brazo, quedando por lo tanto la manga colgada desde el hombro (de moda hasta los años 30 del siglo XVII). Y la otra manga, llamada “manguilla”, que cubría el brazo. Podía ser de la misma tela que el resto de la prenda o distinta. Tanto las manguillas como la misma saya se acuchillaban dejando ver el forro.

Se le llamó también saya grande.


Saya entera con agujetas o puntas y pasamanería en el delantero (a modo de adorno),  con cola muy larga llamada también «falda» y que se añadía a la prenda. Mangas redondas que era las más comunes. Felipe II y sus hijos mostrándole los trajes de la boda de la Infanta Catalina, 1583-85, anónimo, The Hispanic Society of America, Nueva York (detalle)

Cuando la prenda era escotada recibió el nombre de saya baja. Se colocaba una gorguera para cubrir el escote y el cuello. 


Cuando no era escotada se llamó saya de cuerpo alto


La infanta Isabel Clara Eugenia, Alonso Sánchez Coello, 1579, Museo del Prado, Madrid (detalle)


Veamos un ejemplo de cada una de las mangas: 

1. Manga redonda: tenía un corte por el medio, a la altura del codo, por donde se sacaba el brazo. Fue la más usada a inicios del siglo XVII.


Margarita de Austria, Bartolomé González, 1609, Museo del Prado, Madrid (detalle)

2. Manga de punta: tenía un corte longitudinal, uniéndose los bordes con puntas. El brazo era sacado por la boca, y la manga quedaba a modo de una capa o “sobremanga” por detrás. 


Infanta Isabel Clara Eugenia y Magdalena Ruiz, Alonso Sánchez Coello, 1585-1588, Museo del Prado, Madrid (detalle)


Más imágenes de sayas enteras:


 Infanta Isabel Clara Eugenia, Juan Pantoja de la Cruz, 1598-599, Museo del Prado, Madrid


Mangas de punta, la de la izquierda el brazo sale por la segunda abertura y tiene los bordes dados la vuelta y la de la derecha el brazo sale por la primera abertura. Valona decorada con randas montada en un alzacuello.1604. La infanta Ana de Austria, Juan Pantoja de la Cruz, Kunsthistorisches Museum, Viena (detalle) (imagen obtenida aquí)

Falda de la saya con el verdugado debajo muy acampanado con lo que la base es muy ancha asemejando a una alcuza. A partir de los años sesenta a la falda se le hace un doblez o "alforza" cerca del borde inferior para que no arrastre. Isabel de Borbón, futura reina de España, Rodrigo de Villandrado, h. 1620, Museo del Prado, Madrid 


No confundir la saya entera con la saboyana ni con el vestido formado por el jubón y la vasquiña que aunque similar visualmente a la saya este conjunto debía ir con otra prenda encima.

Más imágenes de sayas en FACEBOOK.

Imágenes de telas en FACEBOOK.

Entradas de interés en este blog:


Bibliografía:
  • Bernis Madrazo, Carmen: La moda en la España de Felipe II a través del retrato de corte. En el catálogo de la exposición Alonso Sánchez Coello y el retrato en la corte de Felipe II. Madrid: Museo del Prado.  
  • Bernis Madrazo, Carmen: El traje y los tipos sociales en el Quijote. Madrid: Visor, 2001.   
  • Bernis, Carmen: Indumentaria española en tiempos de Carlos V. Madrid: Instituto Diego Velázquez (Consejo Superior de Investigaciones Científicas, CSIC), 1962.
  • Soláns Soteras, María Concepción: La moda en la sociedad aragonesa del siglo XVI.  Institución “Fernando el Católico” (C.S.I.C.). Colección Estudios. Zaragoza. 2009.  
  • Sousa Congosto, Francisco de: Introducción a la historia de la indumentaria en España. Ed. Istmo, 2007.




miércoles, 7 de marzo de 2012

EL VERDUGADO

VERDUGOS y VERDUGADOS


Para hablar del verdugado antes hay que saber qué era un verdugo:

El término verdugo era una vara estrecha y larga de un material flexible que se usaba para azotar.

En el siglo XV el verdugo hizo referencia a un aro rígido de mimbre, madera o alambre que se forraba de tela y se cosía a una falda de una saya, de un brial o de unas faldillas.


Briales con verdugos cosidos a la falda. 
H. 1470-1480. El festín de Herodes, Pedro García de Benabarre, Barcelona,  ©Museo Nacional de Arte de Cataluña, Barcelona, España (detalle).

Saya con cintas.
H. 1480-90. Nacimiento de San Juan Bautista, Retablo de San Juan Bautista, Domingo Ram, ©The Metropolitan Museum of Art, Nueva York, EEUU (detalle)

Esta moda comenzó, según la leyenda, hacia 1468 gracias a la reina Isabel de Portugal. La prenda se confeccionó para disimular su segundo embarazo, necesitaba una falda bien holgada (esto está por confirmar). Creó estilo por los reinos de Castilla y Aragón. 

La prenda fue censurada, llegándose a prohibir bajo pena de excomunión en Valladolid. Pero las mujeres siguieron usando estas faldas.


Fray Hernado de Talavera (monje jerónimo, confesor y consejero de la reina Isabel la Católica) dice sobre las sayas con verdugos:


Demuestra por doze razones que aquel traje descomulgado de caderas e verdugos es muy malo e, por consiguiente, muy de cuidamente reprobado y vedado.
Es, lo quarto, hábito desonesto e muy desvergonçado porque muy ligeramente descubre e demuestra los zancajos e las piernas, las quales partes, la naturaleza e uso común e universal de todo el mundo desde el principio del, quiso que las mugeres traxiessen guardadas, occultas e cubiertas.


La reina hizo caso omiso a los consejos de su confesor.

Posteriormente, los verdugos fueron cosidos a las faldillas y encima se llevaba el brial o la saya.


Verdugos sobre faldilla; falda del brial levantada. 1490. Decapitación de San Juan Bautista, Maestro de Miraflores, retablo sobre la vida de San Juan Bautista, Madrid,  ©Museo del Prado, Madrid, España (detalle)

A finales del siglo XV estos aros fueron sustituidos por cercos de tela, siendo por lo tanto más flexibles, esto permitió que la falda quedase ahuecada pero no rígida. 


 Verdugos de tela sobre la falda del brial. 1492-95. El Cancionero, Pedro Marcuello, Museo Condé Chantilly, Francia (detalle)

También, aunque excepcionalmente, se exageró la zona de las caderas por medio del uso de postizos (caderas postizas).

Faldilla con verdugos tapada parcialmente por una saya o brial; debajo seguramente lleve la cadera postiza. 
H. 1488. El Cancionero, Pedro Marcuello, Museo Condé, Chantilly, Francia (detalle)


Se llegó a imitar los verdugos poniendo adornos, como cintas, que dieran el pego.

Falda de una saya  con adornos que imitaban verdugos. 
H. 1480. Nacimiento de la Virgen, Pedro García de Benabarre, Barcelona, España ©Museo Nacional de Arte de Cataluña, Barcelona (detalle)

Por 1490 desaparecen los verdugos para resurgir en la década de los años 20 del siglo XVI en forma de verdugado, es decir, es una falda con verdugos. 

Esta falda perduró hasta los años 40 del siglo XVII.

Hacia 1525 las mujeres del común siguen llevando faldas con verdugos al descubierto, mientras en las mujeres de clase alta las faldas son interiores. 


1525. Libro de los cincuenta romances 



1540-47. Códice de trajes (Manuscrito), ©Biblioteca Nacional, Madrid, España (detalle)


Silva de varios romances,  edición de 1587, impreso por Hubert Gotard, Barcelona, España (detalle) (imagen obtenida aquí)

Vasquiña levantada enseñando verdugado. 
1601. Viaje de la emperatriz María desde Praga, Hans van der Beken, Monasterio de las Descalzas Reales, Madrid (detalle) (imagen obtenida del libros de Carmen Bernis)

A la basquiña y falda de sayas con el verdugado debajo se las llamaba alcuzas, por asemejarse al cacharro de cocina destinado a guardar el aceite.

Se necesitaba aprendizaje para andar con él. Cuando se arrodillaban, los aros se notaban.


hacia 1620. Isabel de Borbón, futura reina de España, Rodrigo de Villandrando,  ©Museo del Prado, Madrid

En los años 30 del siglo XVII surge el guardainfante, de origen francés, impulsado por la clase social de a pie. El guardainfante francés  era una estructura de mimbre puesto a la altura de las caderas, pero en España se complicó. Será un armazón realizado con aros de madera, ballena, alambre o hierro unidos entre sí con cintas o cuerdas que se cubrían con mimbre, crin y otros materiales para enfatizar las caderas. Encima se colocaba varias faldas.

H. 1665. Infanta Margarita de Austria, Juan Bautista Martínez del Mazo,  Museo del Prado, Madrid


En el siglo XVIII aparecerá el tontillo, hecho con ballenas o cañas para ahuecar la falda en los costados.

1789. Reina María Luisa, Francisco de Goya y Lucientes, Museo delPrado, Madrid

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Bibliografía:
  • Astor Landete, Marisa: Indumentaria e Imagen - Valencia en los siglos XIV y XV. Valencia.1999.
  • Bernis Madrazo, Carmen: Indumentaria Medieval Española. Instituto Diego Velázquez, Consejo Superior de Investigaciones Científicas, CSIC, 1956.
  • Bernis Madrazo, Carmen: Trajes y modas en la España de los Reyes Católicos: I. Las Mujeres. Consejo Superior de Investigaciones Científicas, CSIC 1975.
  • Bernis Madrazo, Carmen: Indumentaria española en tiempos de Carlos V. Madrid: Instituto Diego Velázquez (Consejo Superior de Investigaciones Científicas, CSIC), 1962.
  • Bernis Madrazo, Carmen: El traje y los tipos sociales en el Quijote. Madrid: Visor, 2001.
  • Descalzo Lorenzo, Amalia: Apuntes de moda desde la Prehistoria hasta época moderna. Revista del Museo del Traje, ISSN 1888-4555, Nº. 0, 2007.
  • Hernando de Talavera: El Tratado sobre la demasía en vestir y calzar, comer y beber. Teresa de Castro: Revista Espacio, Tiempo, Froma, Serie III, Historia Medieval, 14, 2001.
  • Soláns Soteras, María Concepción: La moda en la sociedad aragonesa del siglo XVI.  Institución “Fernando el Católico” (C.S.I.C.). Colección Estudios. Zaragoza. 2009.

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