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miércoles, 19 de marzo de 2025

La BRAGA externa

 

La braga externa, siglo XV (también llamada calzón), es una prenda que se colocaba por encima de las calzas enteras (a lo Superman). 

Confeccionadas en paño o lino.

A finales del XV solo la usaban pescadores, curtidores, tintoreros, labradores, etc.  

Obrero con Bragas exteriores sobre calzas. Escena de la vida de un Santo, Maestro de Gerona, colección particular (detalle) (imagen obtenida de la obra de Carmen Bernis)

Marinero con ¿braga exterior? Santa Úrsula y las once mil vírgenes, Juan Reixach, 1468, Museo Nacional de Arte de Cataluña, Barcelona (detalle) (imagen obtenida aquí)

¿Bragas externas? adornadas con tiras. Camino del Calvario, Maestro de Sijena o Sixena, hacia 1515-19, Retablo Mayor del Real Monasterio de Santa María de Sigena, Huesca (detalle) (Imágenes obtenidas en Arte-Paisaje, que además es un excelente blog)

Es posible que este tipo de braga diera lugar a las calzas-bragas, prenda que se puso de moda en el siglo XVI.



Enlaces relacionados en este blog:

LAS CALZAS en el hombre de la Alta Edad Media


Bibliografía:
  • Astor Landete, Marisa: Valencia en los siglos XIV y XV. Indumentaria e Imagen. Valencia, 1999: 135.
  • Bernis Madrazo, Carmen: Trajes y modas en la España de los Reyes Católicos: II, 2. Los hombres. Madrid: Instituto Diego Velázquez (Consejo Superior de Investigaciones Científicas, CSIC), 1962: 11, 64.
  • Bernis Madrazo, Carmen: El traje y los tipos sociales en el Quijote. Madrid: Visor, 2001.
  • Descalzo Lorenzo, Amalia: Apuntes de moda desde la Prehistoria hasta época moderna. Indumenta: Revista del Museo del Traje, nº 0, 2007.
  • Menéndez Pidal, Gonzalo: La España del siglo XIII: leída en imágenes. Real Academia de la Historia, 1987.
  • Vestiduras ricas: Monasterio de Las Huelgas y su época, 1170-1340. Revista de la Subdirección General de Museos Estatales. Patrimonio Nacional, 2005.

martes, 1 de marzo de 2022

El BRAGUERO

 

Especie de cinturón que se colocaba en el talle. Se sujetaba mediante un cordón de cuero o un cordel trenzado que pasaba por unos ojales. Servía para sujetar la braga mediante unas cintas o ligas y para sujetar las calzas”

La existencia del braguero se data en el siglo XIII, pero no hay que descartar que apareciera antes y perdurara durante el siglo XIV.


H. 1280-85. Cantigas de Santa María de Alfonso X el Sabio, Biblioteca del Monasterio de S. Lorenzode El Escorial, Madrid (España) (detalle)

Libro de Ajedrez, Dados y Tablas de Alfonso X el Sabio, Monasterio de San Lorenzo de El Escorial, Madrid (España) (detalle)

Bibliografía:

  • Menéndez Pidal, Gonzalo: La España del siglo XIII: leída en imágenes. Real Academia de la Historia, 1987.
  • Bernis Madrazo, Carmen: Indumentaria medieval española. Instituto Diego Velázquez, Consejo Superior de Investigaciones Científicas, CSIC, 1956.



miércoles, 24 de noviembre de 2021

Hombre despojándose de la túnica, claustro de la catedral de Tudela


El hombre se está despojando de la túnica para extenderla en el suelo al paso de Jesucristo. Podemos ver que luce la prenda interior llamada bragas. El cabello lo lleva ensortijado.

Último cuarto del siglo XII. Entrada triunfal en Jerusalén, claustro de la catedral de Tudela, Navarra, España.



 


miércoles, 10 de julio de 2013

IR EN PELOTA o IR DESNUDO

Hagamos una aclaración sobre estas dos expresiones cuyo significado ha variado en nuestros tiempos:


«Ir desnudo» o «en pelota», ya desde la Edad Media, hacía referencia a la persona que llevaba unas determinadas prendas de acuerpo o íntimas. Cuando una persona no llevaba nada encima se decía que iba «en carnes»«en cueros»«in puribus».



    
H. 1280-85. Cantigas de Santa María de Alfonso X El Sabio

Según García Ramiro «ir en pelota» derivaría del vocablo pellote (prenda que iba sobre la saya o el brial durante los siglos XIII y XIV) por usarse sólo por casa. Es posible, por tanto, que quedara reducido su uso  al ámbito doméstico a mediados del siglo XIV.


Otros autores consideran que como el pellote de invierno era de piel dicha palabra degenerase en «pelota» por la afinidad entre los vocablos pelo y/o piel.


En el siglo XV ir «en pelota» o ir «desnudo», en el caso de los hombres, sería ir en calzas y jubón


Entre finales del siglo XVI e inicios del XVII era estar en camisa, y en el caso de los hombres era llevar el jubón y los calzoncillos (prenda, está ultima, de reciente novedad).


En la iconografía, tanto medieval como en la renacentista, a los sayones/verdugos se les representaban desnudos como una manera de ridiculizar o teatralizar su imagen (también se les ridiculizaban caricaturizando el rostro).


Es posible que en los tiempos de  Francisco de Quevedo el término pelota ya tuviera el significado de ir sin nada encima. En uno de sus romances, «Encarece la hermosura de una moza con varios ejemplos, y aventajándolas a todas», escribe sobre las tres diosas que se desnudan ante Paris para merecer la manzana de la siguiente manera:


«Paris, el cantarribera,
que en Ida juzgó a las diosas,
y dio a Venus la manzana,
viendo a Palas en pelota».

Será en el siglo XVIII cuando desnudo y «en pelota» significan tal cual lo entendemos ahora. En el Diccionario de Autoridades (1726-1739) se define «en pelota» como desnudo o en cueros.

Y así lo escribe el P. José Francisco de Isla de la Torre en 1768 en su obra  «Historia del famoso predicador Gerundio de Campazas, alias Zotes»

«que le representaban un joven desnudo, y en pelota, como su madre le parió».



Pellote de Fernando de la Cerda. 1252-1275, Monasterio de las Huelgas.

Verdugo de la derecha en jubón y calzas. La flagelación. Maestro de Játiva, entre siglo XIV-XV. Retablo mayor de la iglesia de S. Felix (ver enlace aquí: retablo)

Sayón con jubón y calzas. 1480-90, Anónimo, Iglesia Nuestra Señora de la Peña, Agreda, Soria (detalle)

Otro personaje "en pelota" Martirio de San Sebastián. 
Y en FACEBOOK


Enlace relacionado en este blog:

LOS BAÑOS ESTIVALES
Pellote


Bibliografía:

  • Bernis, Carmen: Indumentaria Medieval Española, CSIC Madrid 1956.
  • Bernis, Carmen:  El traje y los tipos sociales en El Quijote. Madrid. El Viso, 2001. (Colección nuevas referencias.
  • Descalzo, Amalia: Vestiduras Ricas, el monasterio de las Huelgas y su época 1170-1340. Patrimonio Nacional. Servicio de Publicaciones, 2005.
  • García Ramiro, José Luis: ¿Qué queremos decir cuando decimos…?”. Alianza Editorial, 2004.
  • Isla, José Francisco de: Fray gerundio de Campazas (T. 2). Editor Espasa-Calpe, s.a. Colección Nueva Austral.

miércoles, 22 de mayo de 2013

La ROPA de hombre. Prenda de a cuerpo (1)

En el siglo XIV este vocablo hacía referencia a cualquier tipo de traje (como ocurre ahora). Pero en el siglo XV se empezó a aplicar a una prenda muy específica de lujo.


Como prenda de acuerpo era un traje holgado, ya que se confeccionaba en dos piezas, sin costura en la cintura y se utilizaba telas ricas. Llegaba hasta las rodillas o rara vez hasta los tobillos. 
Se podía forrar con otra tela o con piel y a veces iba enriquecida con brocados, cortapisas, etc. Generalmente era cerrada, aunque empieza a verse por los años 20 unas abiertas de arriba abajo por delante. 
Podemos decir que fue una prenda similar a la cota.

En la entrada dedicada al Sayo (que apareció en los años 40 del XV) podemos ver cierto parecido con la Ropa. En la iconografía es bien difícil diferenciarlas, sobre todo cuando ambas prendas van ceñidas con un cinturón. 

Iba directamente sobre el jubón.

¿Cota o ropa?. Se pueden ver las mangas de jubón. 
H. 1420. Vida de San Andrés, Maestro de Rosellón, Museo Metropolitano de Nueva York (detalle)


Ropa de las pocas que se ve abierta con forro de tela blanco (aparte de las costuras o los pliegues que muestra el sayo, la ropa se puede identificar cuando esta es abierta). Deja visible las bragas
H. 1430-45. Tobías y el Ángel, retablo de San Miguel Arcángel, atribuido a Bernardo Matorell, Museo Diocesano de Tarragona (detalle)


Ropa cerrada con el borde de la “falda” hecha a nesgas. La prenda forma pliegues anchos e irregulares. Los puños, borde del cuello y borde de la “falda” con piel (moda del segundo decenio del siglo XV). Cinturón por la cadera, para dar la sensación de talle bajo (de moda desde los primeros años hasta los cuarenta del s. XV). 
1422-33. De cómo fue reina Ester, Biblia de la Casa Alba, Moisés Arragel, Fundación casa de Alba, Madrid (detalle) (imagen obtenida aquí)

 Ropa  con pliegues regulares y aún separados siguiendo la moda internacional de los años treinta. Los hombros van sin fruncir y caídos según la moda francesa de transición entre los siglos XIV-XV. "Falda" con tiras entretalladas (moda desde la última década del s. XIV y durará hasta la mitad del s. XV). 
1430-34. Alfonso III el Magno visitando a San Froilán, Nicolás Francés, Catedral de León (detalle) (imagen obtenida en esta web)

Cuello de la ropa abierto, con las puntas dobladas (seguramente moda flamenca del primer cuarto del siglo XV) y con talle alto. 
H. 1420-1435. Santa Bárbara, Gonzalo Peris Sarriá, Museo de Bella Artes de Valencia (detalle) (imagen obtenida aquí)


Ropa con pieles en los bordes y con las mangas fruncidas en los hombros (por 1440 cambia la línea de los hombros ya que las mangas se unen al cuerpo con costuras y se fruncen en la zona de unión, elevándose ligeramente). En el personaje de la izquierda, la manga es de boca ancha propio de la quinta década. El de la derecha lleva mangas abullonadas que son anchas desde el hombro, a la mitad se empieza a estrechar y acaba recogida en el puño, perduró hasta 1470. 1434-35. San Juan Bautista, Bernart Martorell, Museo Nacional de Arte de Cataluña, Barcelona (detalle) (imagen obtenida aquí)

Ropa con pliegues perfectamente regulares y acanalados (de moda a partir del año 35), en cambio están ausentes en los costados siguiendo la moda franco-borgoñesas del cuarto decenio del siglo XV (será la más usada por los españoles hasta los años 70). Obsérvese la línea de los hombros, que por estos años empieza a elevarse, y la boca ancha de los puños. 
H. 1440. San Miguel, Maestro de Arguis, retablo de la Leyenda San Miguel, Museo del  Prado, Madrid  (detalle) 


Ropa plegada todo alrededor según la moda italiana desde 1450, con mangas con abertura (de moda a partir de los años 40) por donde se sacaba el brazo. Mangas del jubón abullonadas
H. 1439. Virgen con ángeles y donantes, Blasco de Grañén (Maestro de Lanaja), escuela aragonesa, Museo Lázaro Galdiano, Madrid (detalle)

Hombre con ropa sobre jubón rojo. La línea del hombro ya no sobresale y las mangas con abertura son estrechas y más largas que los brazos. 
1460. San Abdón y San Senén, Jaime Huguet, Santa María de Tarrasa, Barcelona (detalle)

A partir de la segunda mitad del siglo XV se habla de la ropa corta (más tarde llamada ropeta) que sería la antigua jaqueta.

Ropa corta, o aún denominada jaqueta, sin mangas. Debajo lleva jubón
H. 1470. Marqués de Santillana, Maestro de Sopetrán, Museo del Prado, Madrid (detalle) (imagen obtenida aquí)

Ropa cortaLas mangas se han separado del cuerpo. Hacia 1488. Pilatos se lava las manos, Museo de Arte de la Universidad de Arizona, Tucson, EEUU (detalle) (imagen obtenida aquí)

Otros enlaces de interés en este blog:

Bibliografía:

  • Astor Landete, Marisa: Indumentaria e Imagen - Valencia en los siglos XIV y XV, Valencia.1999
  • Bernis Madrazo, Carmen: Indumentaria Medieval Española, Instituto Diego Velázquez, Consejo Superior de Investigaciones Científicas, CSIC, 1956.
  • Bernis Madrazo, Carmen: Trajes y modas en la España de los Reyes Católicos: II, Los hombres.
  • Bernis Madrazo, Carmen: Indumentaria española en tiempos de Carlos V. Madrid: Instituto Diego Velázquez (Consejo Superior de Investigaciones Científicas, CSIC), 1962.
  • Bernis Madrazo, Carmen: El traje y los tipos sociales en el Quijote. Madrid: Visor, 2001.
  • Sigüenza Pelarda, Cristina: La moda en el vestir en la pintura gótica aragonesa. Institución “Fernando El Católico”, Excma. Diputación de Zaragoza.

jueves, 20 de septiembre de 2012

LA CAMISA de HOMBRE

La camisa desde la Edad Media hasta el siglo XVII.
Este vocablo hizo referencia exclusiva a una prenda interior. 
Hubo dos tipos: 

1. Amplia y que llegaba hasta las rodillas, con mangas muy ajustadas desde el codo hasta la muñeca. El escote se hacía en redondo con una abertura central. A la "falda" se le añadía a los costados dos piezas triangulares para darle más vuelo.

Cantigas de Santa María de Alfonso X el Sabio, hacia 1280-85, Biblioteca del Monasterio de San Lorenzo de El Escorial, Madrid (detalle)

2. Corta y muy ajustada, llamada camisa a cuerda. Era confeccionada con una larga abertura, bien en un costado o bien en la espalda; se cerraba mediante cuerdas. Era más corta que la camisa holgada.

Personaje de la izquierda con camisa sin mangas, confeccionada a modo de pellote. Personaje de la derecha con camisa a cuerda. Principios del XIV. Artesonado mudéjar catalán, © Museo Nacional de Arte de Cataluña, Barcelona (detalle)

Hacia 1280-85. Cantigas de Santa María de Alfonso X el Sabio, Biblioteca del Monasterio de San Lorenzo de El Escorial, Madrid (detalle)

Cantigas de Santa María de Alfonso X el Sabio, hacia 1280-85, Biblioteca del Monasterio de San Lorenzo de El Escorial, Madrid (detalle dibujado de dos luchadores; ver la miniatura en este enlace: http://www.oronoz.com/paginas/leefoto.php?referencia=220747&usuario=)

En el siglo XIV encontramos la camisa morisca que estuvo inspirada, ya desde el siglo anterior, en la ropa mora (ver camisa de mujer). 

En el siglo XV los cuellos de algunos vestidos empiezan a ser bajos. Esto permite que el propio cuello de la camisa, justo a mediados de la centuria, asome por arriba de las prendas de encima. A las guarniciones que se colocaban para embellecerlos se les llamó cabezones labrados. En cuanto a las mangas se solían fruncir a la altura de los puños o se ensanchaban para dejarlas caer a modo de abanico. 


La camisa labrada hace referencia a las camisas bordadas o con ricas labores de pasamanería superpuestas. 


Camisa con el cuello adornado y la boca de la manga abierta en abanico. San Damián, Retablo de la Visitación, 1455- 60, Catedral de Segorbe, Castellón (detalle dibujado del santo, ver el cuadro en este enlace: http://www.jdiezarnal.com/catedraldesegorberetablodelavisitacion01.jpg)

Camisa  y bragas holgadas. 1420-23. Retablo de San Jorge, Gonzalo Peris, Museo Municipal de Jerica, Castellón (detalle) (imagen obtenida de Joanbanjo)


Hacia 1435-1440. Retablo de San Juan, Benardo Martorell, Museo Nacional de Arte de Cataluña, Barcelona (detalle) (imagen obtenida aquí)

Posible camisa abrochada con botones. Martirio de Santa Lucía, Benardo Martorell, hacia 1435-1440, Museo Nacional de Arte de Cataluña, Barcelona (detalle) (imagen obtenida aquí)

Es en este siglo cuando a la camisa se le llamó también alcandora

San Juan Bautista, anónimo, Escuela aragonesa, XV-XVI, mercado del arte (detalle)

 En el siglo XVI la camisa será siempre blanca.

La flagelación, Silvestre de Estanmolín, 1587-89, Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de la Asunción de Longares, Zaragoza (detalle)

Hacia mediados del siglo XVI, el borde del cuello, que sigue asomando muy ligeramente por encima de la prenda superior, se frunce, se plisa o se riza. Surge entonces el cabezón o cuello en "forma de gorguera” (ver en este enlace el significado de gorguera). Del cabezón colgaban por delante unos cordones llamados trenzas que ayudaban a cerrar el cuello. A mayor número de trenzas más apreciada era la camisa.

Un par de trenzas. La adoración de los pastores, Antonio Lanchares, 1612, Museo del Prado, Madrid (detalle) (imagen obtenida aquí)

Otros cuellos eran colchados, es decir, se ponía lana o algodón entre dos telas. Sobre él se asentaba una pequeña lechuguilla. Perduró hasta inicios del siglo XVII.

Un par de trenzas. La adoración de los pastores, Antonio Lanchares, 1612, Museo del Prado, Madrid (detalle) (imagen obtenida aquí)

La camisa labrada será también usada por gente común y villanos.

En el XVI aparecen los puños como complemento: es un trozo de tela que se une a la boca de la manga y se ajustaba a la muñeca; se podían doblar sobre las mangas (puños vueltos). A los remates de los puños que tenían la forma rizada se les llamó gola o goleguilla. A finales de siglo eran pequeñas lechuguillas que iban a juego con los cuellos de lechuguilla


Caballero con la cruz de Santiago, Rolán Moys, mediados del XVI, subastas (detalle)

Gola. Pedro de Guzman, Roland Moys, hacia 1556, Kunstistorisches Museu, Viena, Austria (detalle)


El Emperador Maximiliano II, Antonio Moro, 1550, Museo del Prado, Madrid (detalle)

Gola con encajes. Infante Felipe, Alonso Sánchez Coello, hacia 1582, Stadtische Gemaldesammlungen, Bamberg, Alemania (detalle)

Caballero, Rodrigo de Villandrando, entre XVI y XVII, subastas (detalle)

Y ya en el siglo XVII la camisa de los hombres es menos rica que las del XVI y tiende a desaparecer los bordados y los labrados.

Camisas labradas, con guarniciones. Aunque el personaje de la derecha muestra las mangas de un jubón teatralizadas que lleva guarniciones nos podemos hacer una idea de cómo serían dichas guarniciones en las camisas de un hombre. La adoración de los Reyes Magos, Luis Tristán, 1620, Museo de Bellas Artes Budapest, Hungría (detalle) (imagen obtenida aquí)

La camisa también se usó para dormir (aunque era habitual hacerlo desnudo): camisónA partir del XVI se va diferenciando la camisa del camisón, siendo este último más amplio, con el cuello más alto y con la "falda" más larga.

Enlaces relacionados en este blog:






Bibliografía:




  • Astor Landete, Marisa: Indumentaria e Imagen- Valencia en los siglos XIV y XV, Valencia.1999.
  • Benito Vidal, María Purificación: La moda en la Valencia del siglo XV. Real Academia valenciana de cultura. 2003.
  • Bernis Madrazo, Carmen: Indumentaria medieval española. Instituto Diego Velázquez, Consejo Superior de Investigaciones Científicas, CSIC, 1956.
  • Bernis Madrazo, Carmen: Trajes y modas en la España de los Reyes Católicos: Los Hombres. Consejo Superior de Investigaciones Científicas, CSIC 1975.
  • Bernis Madrazo, Carmen: Indumentaria española en tiempos de Carlos V. Madrid: Instituto Diego Velázquez (Consejo Superior de Investigaciones Científicas, CSIC), 1962.
  • Bernis Madrazo, Carmen: El traje y los tipos sociales en el Quijote. Madrid: Visor, 2001.
  • Descalzo, Amalia: Ajuar de la Infanta María. Departamento de difusión, Museo del Traje, Madrid, 2004.
  • Menéndez Pidal, Gonzalo: La España del siglo XIII: leída en imágenes. Real Academia de la Historia, 1987.
  • Vestiduras ricas: el Monasterio de Las Huelgas y su época, 1170-1340. Revista de la Subdirección General de Museos Estatales. Patrimonio Nacional. Servicio de Publicaciones 1ª ed., 1ª imp. (03/2005).


domingo, 27 de mayo de 2012

LAS CALZAS (II) en el hombre de la Baja Edad Media

A partir de los años 70 del siglo XIV es cuando las calzas enteras se muestran, por eso de las modas, un poco más arriba de los muslos, por lo que se vuelvan más sofisticadas al permitir lucir más pierna. 
Se sigue usando el cañamazo para forrar el interior y ajustarla. El porte del hombre será muy elegante. Posiblemente se sigue uniendo al braguero, que se une también a la braga (para complementar el estudio de las calzas ver: la bragueta)
El extremo del pie de la calza se alarga, quedando su extremo puntiagudo. A  final de la centuria es muy exagerado.


Calzas italianas (ver más adelante), puntiagudas y soladas. 
Último tercio del XIV-principios del XV. Los reyes magos delante de Herodes, Museo Episcopal de Vic (detalle)

Calzas  solada con puntas muy largas (al final del siglo XIV se exageraron mucho en toda Europa mientras en España fue bastante raro). 
Principios XV. Retablo de San Martín de Tours, Benito Arnaldi, iglesia de San Félix de Gerona, Torralba de Ribota, Zaragoza (detalle) (imagen obtenida enpintura-gotica-aragon.blogspot.)

La gente modesta siguió llevando las medias-calzas nunca ajustadas a la pierna. Con el tiempo éstas darían lugar a unas medias más sofisticadas que harán conjunto con las bragas (Calzas-bragas) y que acabarán siendo usadas por la gente de Corte en unión con las Calzas propiamente dichas.

«Calzas enteras» enrolladas por debajo de la rodilla. 
H. 1396. retablo de la capilla funeraria de los Ayala en Quejana (Álava), Anónimo, Art Institute, Chicago (detalle) (imagen obtenida de renzo dionigi)

A comienzos del siglo XV calzas y bragas siguen formando conjunto, aunque son dos piezas independientes. 

Calzas unida a la braga con unos cordeles. 
1420-23. Retablo de San Jorge, Gonzalo Peris Sarria, Museo Municipal de Jérica, Castellón (detalle) (imagen de Juanbanjo)

Ahora bien, las calzas empezaron a cubrir la braga, para lo cual se unieron directamente al jubón gracias a la ayuda de las agujetas que se metían por unos ojetes hechos en ambas prendas.

Calzas negras descosidas dejando visible las bragas blancas. 
Mediados del XV. Officcia Sanctorum, Martirio de San Esteban, atribuido a Leonardo Crespí, archivo del Cabildo de la Catedral de Valencia (detalle) (imagen obtenida del libro de Astor)

Calzas de punta redonda unida al jubón por ligas.  La flagelación de Cristo, Luis Borrassá, hacia 1400-20, Museo Goya, Castres, Francia (detalle) (imagen obtenida aquí)

Al unirse el jubón y las calzas enteras, y el hecho de que la jaqueta y la ropa se acorten más aún dejando más visible la parte superior de los muslos, aparece la bragueta (ver algunas de las imágenes anteriores y posteriores donde se observa el parche que daría lugar a este complemento).

1421. Leyenda de San Miguel, Miguel Alcañiz, Museo de Bellas Artes de Lyon (detalle)

Jaqueta sin mangas y escote amplio; con la falda muy corta y plegada. 
Entre el siglo XIV y XV. Milagro de San Eloy, retablo Mayor de la Iglesia de San Félix, Játiva. (detalle) (imagen obtenida de: www.seudexativa.org/Patrimonio_Artistico)

A finales del XV las dos piernas independientes de las calzas enteras se coserán definitivamente a modo de leotardos, ajustándose al talle mediante una atadura de cordón de cuero o hilo trenzado que pasaban por unos ojales. Se mantiene el nombre de  calzas-enteras.

La moda de los extremos puntiagudos se sigue estilando durante los años 1400 hasta 1410, volviendo a aparecer entre 1450 y 1465.

Calzas soladas con las puntas muy puntiagudas. 
1455. Marqués de Santillana, Jorge Inglés,  retablo de los Duques del Infantado, capilla hospital de Buitrago, Madrid, España (detalle) (imagen obtenida aquí)

El pie podía ir completamente cubierto o se dejaba al aire al terminar la calza en una tira.

Después de 1490. Acacio y los 10.000 mártires en el monte Ararat, Francisco Gallego, Museo Meadows, Universidad Metodista del sur, Dallas, EEUU (detalle)

Calzas italianas, con borceguíes
XV. Nuestra Señora de los Ángeles, anónimo,  La Yesa, Valencia, España (detalle).

De Alemania e Italia llegan a finales de siglo las calzas bigarradas o abigarradas: decoradas con tiras de distinto color o “bigarraduras”. Se buscaba el efecto vistoso y de técnicas de confección complicadas. El uso de la seda o el terciopelo fue habitual.
                                                                                  
Calzas bigarradas con pantufos. 
1482-1502. Los príncipes muy excelentes de Castilla y Aragón, Cancionero, Pedro Marcuello, Recueil de Devotion de la Reine Isabelle d'Espagne, Museo Condé, Chantilly, Francia (detalle)

Algunas llevaban a la altura del tobillo bordados, cenefas con pedrería, broches, colgantes, etc.

Calzas con zapato abotinado. Calvario, anónimo, hacia 1300, Parroquia de Nuestras Señora de la Asunción, Valdanzo, Soria (detalle)

Se siguen usando las calzas soladas o de soleta que ya se llevaban desde el siglo XIII:


Calzas soladas.
H. 1430-60. Epifanía, Maestro de Velilla, Iglesia de San Juan Bautista, Velilla de Jiloca, Zaragoza, España (detalle)  (imagen obtenida aquí)

1500. La toma de hábito de Santo Tomás, Pedro Berruguete, Iglesia de Santo Tomé, Ávila, España (detalle)

Pero por lo general se llevaban con calzado: chinelas, alcorques, zapatos... 

Calzas con chinelas. Calzas con botines.
1460. San Abdón y San Senén, Jaime Huguet,  Iglesia de Santa María, Tarrasa, Barcelona, España (detalle)

Calzas con zapatos (obsérvese el parche que formaría la bragueta).  
1490. Decapitación de San Juan Bautista, retablo de San Juan Bautista, Maestro de Miraflores, Museo del Prado, Madrid, España  (detalle)


Para una mayor compresión del desarrollo que sufrieron las calzas y su terminología ver un resumen aquí.

Otros enlaces de interés en este blog:  



Bibliografía:

  • Astor Landete, Marisa: Valencia en los siglos XIV y XV. Indumentaria e Imagen. Colección "Estudis". Ayuntamiento de Valencia. 1999.
  • Bernis Madrazo, Carmen: Indumentaria medieval española. Instituto Diego Velázquez, Consejo Superior de Investigaciones Científicas, CSIC, 1956.
  • Bernis Madrazo, Carmen: Trajes y modas en la España de los Reyes Católicos: II, Los hombres. Consejo Superior de Investigaciones Científicas, CSIC 1975.
  • Bernis Madrazo, Carmen: Indumentaria española en tiempos de Carlos V. Madrid: Instituto Diego Velázquez (Consejo Superior de Investigaciones Científicas, CSIC), 1962.
  • Sigüenza Pelarda, Cristina:  La vida cotidiana en la Edad Media: la moda en el vestir en la pintura gótica. La vida cotidiana en la Edad Media: VIII Semana de Estudios Medievales: Nájera, del 4 al 8 de agosto de 1997 / coord. por José Ignacio de la Iglesia Duarte, 1998.
  • Vestiduras ricas: el monasterio de Las Huelgas y su época, 1179-1340. Revista de la Subdirección General de Museos Estatales. Patrimonio Nacional. Servicio de Publicaciones 1ª ed., 1ª imp. (03/2005).








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