Mostrando entradas con la etiqueta rodete. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta rodete. Mostrar todas las entradas

viernes, 11 de abril de 2025

El RODEO, RODETE

 RODEO, RODETE

A inicios del siglo XVI las palabras RODEO y RODETE sustituyen al término rollo

Covarrubia (1611) dice del rodete: «adorno que las mujeres usan ponerse en la cabeza, rodeándola, ora sea con sus cabellos propios, ora con los ajenos».


Rodeo con toca de red y con otra toca que la va rodeando de trecho en trecho; joyel en el centro. Parece llevar debajo una cofia transparente con pliegues. Primer cuarto XVI. Virgen con el Niño, Maestro de Santa Sangre, Catedral de Segovia (detalle)

H. 1511. Presentación de la virgen en el templo, Juan de Borgoña, sala capitular de la Catedral de Toledo (detalle)

1507. Pentecostés, Fernando de Yáñez de la Almedina, Catedral de Valencia (detalle)


En la segunda mitad del siglo XVI y a inicios del XVII está de moda entre las mujeres de corte el uso de rodetes hechos de tela y ricamente adornados.


Dama, siglo XVII, subasta


Bibliografía:
  • Bernis Madrazo, Carmen: Trajes y modas en la España de los Reyes Católicos: Los Hombres. Consejo Superior de Investigaciones Científicas, CSIC, 1975.
  • Bernis Madrazo, Carmen: Indumentaria española en tiempos de Carlos V. Madrid: Instituto Diego Velázquez (Consejo Superior de Investigaciones Científicas, CSIC), 1962.
  • Covarrubias y Orozco, Sebastián de: Tesoro de la Lengua Castellana o Española (1611), Col. Nueva Biblioteca de erudición y crítica, Ed. Castalia, Madrid, 1995.
  • Soláns Soteras, María Concepción: La moda en la sociedad aragonesa del siglo XVI.  Institución “Fernando el Católico” (C.S.I.C.). Colección Estudios. Zaragoza. 2009.





viernes, 13 de junio de 2014

El PEINADO en el siglo XVII

Hombre:
En la primera mitad del siglo XVI se prefirió el pelo corto. Se sigue llevando el copete. Hacia 1602 es más abultado, rizado o ligeramente ondulado (durará hasta los años 30). Habrá, por supuesto, quien lo considere un estilo propio de hombres afeminados.


Copete algo más abultado.1615, Retrato de Felipe III, Bartolomé González, Museo del Prado, Madrid (detalle)


Copete en su última fase. 1618, estatua funeraria de don Fernando Cortés, Museo arqueológico de Madrid (detalle) (imagen obtenida aquí)



Hacia 1600 tiene lugar otra revolución, la de doblar las puntas hacia arriba (ver retrato de Felipe III). En algunos casos estas se llevan abiertas y levantadas, en otros muy curvas y afiladas (tenacillas, engomado o bigotera de cuero al servicio de sus dueños). Estos bigotes levantados será signo de bravura y por supuesto, se utilizará como arma de seducción.
Las patillas se ponen de moda.

H. 1630. Dama y caballero, Francisco Pacheco, Museo de Bellas Artes de Sevilla (detalle)

H. 1635. Felipe IV, Diego de Velázquez, National Gallery de Londres, Reino Unido (detalle)

En los años 30 el hombre empieza otra vez a dejarse crecer el pelo (que alcanzará la espalda durante el reinado del Carlos II) y se coloca un mechón por delante de las orejas. El bigote se lleva grande o como años anteriores.


1656. Felipe IV, Diego de Velázquez  (detalle)

En los años 40 sobrepasaba ya las orejas y años después llegará a rozar los hombros e incluso sobrepasarlos.


1655-1660. Juan José de Austria, anónimo madrileño, Museo del Prado, Madrid (detalle)

Los villanos (que no renuncian a su barba poblada) y el resto de la población llevará el pelo corto, salvo cuando se pone de moda el pelo largo. 


H. 1615,  Retablo de la vida de Cristo, Adoración de los pastores, Luis Tristán,  Parroquia de San Benito Abad, Yepes, Toledo (detalle)

Mujer:
A finales del siglo XVI surge el copete llamado jaulilla. A inicios del XVII es ya muy apuntado.

Copete muy apuntado, será su culminación. ¿1600? Círculo de Frans Pourbus, Isabel Clara Eugenia de Austria, subasta (detalle)

En la segunda década, la cabeza pasa de ser apuntada a ser redondeada.

H. 1605. Margarita de Austria con la infanta Ana. Bartolomé González, Kunsthistorisches Museum, Viena (detalle)

Y por la misma década el peinado baja ya del todo y tiende a abultarse por los lados, que será cada vez más exagerado en la segunda mitad del siglo XVII. También se coloca un pequeño mechón delante de las orejas, e incluso se vuelven a cubrir. Sobre la frente se luce un pequeño mechón liso o rizado, que también perdurará pasado los años 50.

Con rodete. H. 1615, Isabel de Francia, reina de España, Frans Pourbus "el Joven", Museo del Prado, Madrid (detalle)


Con rodete. H. 1615. Isabel de Borbón, anónimo, Museo del Prado, Madrid (detalle)

En los años 30 hasta los 60 la melena es corta y abultada en los laterales; se decora con joyas y lazos. Será moda exclusiva española.

H. 1630. Dama y caballero, Francisco Pacheco, Museo de Bellas Artes de Sevilla (detalle)


1653. La infanta María Teresa, Diego Velázquez, Museo Metropolitano de Arte de Nueva York (detalle)


Luego se ponen trencitas, se hace una raya al lado y  una onda sobre la frente, durando este estilo hasta los años 80. Se llega a colocar postizos. 
1660-70. Inés Zúñiga, Juan Carreño de Miranda, Museo Lázaro Galdiano (detalle)


Finales del XVII. Margarita de Austria, Claudio Coello, subasta

En los 90 se vuelve a rizar el pelo o se ahueca y desparece la onda. Se mantienen los postizos.

De todos modos habrá alguna mujer que seguirá con la moda de los cabellos elevados, ya muy abandonada por la fecha del siguiente retrato (ver aquí la evolución de este peinado fuera de España):


1630, Doña Inés Zúñiga, Diego Rodríguez de Silva y Velázquez, National Museum, Poznań, Polonia (detalle)

Mientras, el resto de mujeres llevarán el pelo largo recogido en trenzas y moños.


1578, Desposorios místicos de Santa Catalina, Alonso Sánchez Coello, Museo del Prado, Madrid (detalle) (imagen obtenida aquí)

H. 1642. Nacimiento de la Virgen, José Leonardo, Museo del Prado, Madrid (detalle)



Enlaces relacionados en este blog:

Más imágenes en FACEBOOK

Bibliografía:

  • Bernis Madrazo, Carmen: Indumentaria española en tiempos de Carlos V. Madrid: Instituto Diego Velázquez (Consejo Superior de Investigaciones Científicas, CSIC), 1962.
  • Bernis Madrazo, Carmen: La moda en la España de Felipe II a través del retrato de corte. En el catálogo de la exposición Alonso Sánchez Coello y el retrato en la corte de Felipe II. Madrid: Museo del Prado. 1990.
  • Bernis Madrazo, Carmen: El traje y los tipos sociales en el Quijote. Madrid: Visor, 2001.
  • Soláns Soteras, María Concepción: La moda en la sociedad aragonesa del siglo XVI.  Institución “Fernando el Católico” (C.S.I.C.). Colección Estudios. Zaragoza. 2009.

lunes, 20 de enero de 2014

EL PEINADO en el siglo XVI

Hombres:
Durante los primeros 30 años se sigue la moda de finales del XV. Pero se dejará de lado en la cuarta década, salvo por aquellos que todavía se sienten cómodos con la melena larga.  
En la segunda década del siglo XVI vuelve el bigote entre la gente joven, y en algunos casos una pequeña barba. 

Cabellos largos, rizados y con flequillo. 1503. Retablo de Santa Ana de Sinovas, Maestro de Sinovas, Museo de Larreta, Buenos Aires (detalle) (imagen obtenida aquí)

Melenas largas. La de la derecha lisa y cortada de forma gradual de arriba abajo. 1500-1510. Joan Pau Guardiola, subasta (detalle)


Melena cayendo sobre la espalda. Primer cuarto del XVI. El Baile de Salomé, Maestro Alejo, Palencia,  Galería Bernat, Barcelona (detalle)

Segunda década del siglo XVI. San Juan de Ortega y dama donante. Maestro de la Visitación de Palencia. Catedral de Burgos (detalle) (imagen obtenida de aquí)

Con la llegada de Carlos V (1517) a España empieza a estilarse la melena que él llevaba en aquellos momentos: muy corta, lacia y recortada en una perfecta línea recta.

Primer cuarto del XVI, San Sebastián con donante o Carlos V a lo divino, Juan Correa de Vivar, Galería Caylus (detalle)


Don Francisco De Los Cobos y Molina, Jan Gossaert h. 1530-1532, The J. Paul Getty Museum, Los Ángeles (detalle) (imagen obtenida aquí)

 H. 1524. Los esponsales de la Virgen, atribuido a Juan de Vallejo, Capilla de la Presentación de Nuestra Señora, Catedral de Burgos (detalle)

Pero llega la hecatombe, o la modernidad, en el año 1529: el Emperador se corta el pelo de manera drástica y muchos no tiene más remedio que seguir la tendencia, eso sí, entre lágrimas. De todos modos, las personas mayores no renunciarán a su media melena.

1533El Emperador Carlos V, Cranach El Viejo, Museo Thyssen, Madrid (detalle) 

H. 1570. ¿Autorretrato?, Alonso Sánchez Coello, Museo del Prado, Madrid (detalle)

Durante el reinado de Felipe II, el bigote se alarga y va caído y ligeramente curvado bajo la comisura de los labios.

1592. Felipe II. Taller de Juan Pantoja de la Cruz, Monasterio de San Lorenzo de El Escorial, Madrid (Detalle)

En los últimos años (seguramente a finales de los 70) aparece el copete, es decir, el pelo se lleva levantado sobre la frente

Segunda mitad del siglo XVI. Don Juan de Austria, Alonso Sánchez Coello, Pasadena, Art Museum 

Aunque el retrato es del siglo XVII, el pintor lo retrató tomando como referencia de un naipe del los años 90 del siglo XVI. Bartolomé González, El archiduque Leopoldo, 1608 - 1617, Museo del Prado, Madrid (detalle)

El cuidado de la barba y el bigote, y por lo tanto recortarlos de mil maneras, comenzará tímidamente a finales del XVI para tener su apogeo en el XVII.
Entre la gente joven se lleva la barba corta. La perilla se pone de moda en los años 90, siendo variada en tamaño y forma (tendrá una larga vida). El resto del rostro se afeitaba. El bigote en general era largo e iba con las puntas caídas o en horizontal.

Segunda mitad del siglo XVI. Don Juan de Austria, Alonso Sánchez Coello, Monasterio de San Lorenzo de El Escorial, Madrid  (detalle)

Las personas mayores y los letrados preferían barbas largas, sin atusar.

Mujer:
Se mantiene en los primeros años de siglo trenzar los mechones delanteros:

Primer tercio del siglo XVI, Santa Apolonia, Escuela española, subasta (detalle)

Sigue la moda tan española del tranzado y la de llevar las ondas del pelo floja, rozando la parte superior de cuello.

H. 1500, anónimo, Isabel La Católica, Palacio Real, Madrid (detalle)

H. 1500. Vida de San Ildefonso, Maestro de Osma, Soria (detalle)

Llegará a tocar los hombros; en este caso el tranzado comienza a la altura de los mismos.

1520, Retablo de San Félix de Gerona, Juan de Borgoña, Museo de Arte de Gerona (detalle)

De fuera, llega la moda de llevar un mechón por delante de la oreja:

H. 1560-69. El retablo de Castrogonzalo, iglesia de San Miguel, Zamora (detalle)

H. 1530-40. Valenciana, Christoph Weiditz, Original Das Trachtenbuch Das des Christoph Weiditz von seinen nach Spanien und den Niederlanden, Museo Nacional de Nuremberg, Alemania (detalle)

La frente despejada sólo aparece en pinturas flamencas, al igual que la toca de estilo franco-flamenco que lleva el siguiente personaje:

Mechón también  cayendo por delante. 1500-20, activo en Sevilla, Maestros de la circuncisión de Schretlen, subasta (detalle)

Y como no, también en los primeros años de siglo, continua llevándose el pelo suelto con raya en medio.

H. 1508-09. La natividad, Juan de Flandes National Gallery of Art, Washington, EEUU (detalle) (Imagen obtenida de Lluís Ribes Mateu)

Entre 1530 y 1540 llega la moda italiana de anudarse el pelo a modo de cinta, formando un nudo o lazo sobre la cabeza.

Segunda mitad XVI, Martín Gómez el viejo, Santa Catalina, Subasta (detalle)

Hacia los años 30 se pone de moda un peinado sofisticado y español: llevar el pelo encrespado recogido en dos moños, uno a cada lado de la cabeza. Durará hasta los años 50. Esto dio lugar a las cofia de papos.

El uso de trencitas permite fechar la obra entre los años 30 al 39. Tiziano, Emperatriz Isabel, Museo del Prado, Madrid (detalle) 

Moños no ahuecados. Isabel de Portugal, seguidor Jan Cornelisz Vermeyen (detalle)

 Lleva una toca de cabos  que deja la frente al descubierto y no cubre los moños, ni las orejas (después de casi un siglo por fin la mujer decide mostrarlas, lo que disgustó a algunos moralistas). H. 1552. La dama del joyel, Antonio Moro, Museo del Prado, Madrid (detalle)

Toca tapando los moños y las orejas. Catalina de Austria, Antonio Moro, 1552-53, Museo del Prado, Madrid (detalle)
  
En los años 60 los moñetes desaparecen. El pelo se peina completamente hacia atrás, algo que ya se estilaba antes en otros países. Pero se hacían rodetes con el propio pelo o con cabello ajeno o se hacían rodetes con adornos en la parte posterior de la cabeza (ver también rodetes algo más abajo)


H. 1560. Isabel de Valois, Antonio Moro, colección privada (detalle) 

En los años 70 se lleva un peinado que viene de fuera (aquí web sobre este peinado), el pelo forma dos arcos que convergen en ángulo sobre la frente. Se podía llevar el cabello liso o rizado, y los arcos ser más o menos pronunciados.

1571, Alonso Sánchez Coello, Kunsthistorisches Museum, Viena (detalle)

Poco antes de 1580 el cabello se peina en rizos ensortijados (tendrá mucha aceptación) coexistiendo con peinados de pelo liso. 

1579. La infanta Isabel Clara Eugenia, Alonso Sánchez Coello,  Museo del Prado, Madrid (detalle)

El cabello empieza a levantarse sobre la frente en la mitad anterior de la cabeza (la figura por los años 80 tiende a estilizarse) recibiendo el nombre de copete; la parte posterior se cubre con una gorra, una toca o una diadema. A inicios de los 90 tanto el peinado como los tocados, las gorras y las diademas también se elevan; a este promontorio que acompaña al copete de pelo se le llamó también copete (es moda exclusiva española). Para que fuera tan alto y firme se recurrió a pelo postizo y a un soporte de alambre llamado jaulilla.


Gorra más elevada y más estrecha que en la imagen anterior. 1585-88, Infanta Isabel Clara Eugenia y Magdalena Ruiz  Museo del Prado, Madrid (detalle)


Alto copete (la jaulilla) guarnecido con pedrería y pumas. 1599. Isabella Clara Eugenia, Juan Pantoja de la Cruz,  Alte Pinakothek, Alte Pinakothek, Munick, Alemania (detalle)

Enlaces relacionados en este blog:

Más imágenes en FACEBOOK

Bibliografía:

  • Bernis Madrazo, Carmen: Indumentaria española en tiempos de Carlos V. Madrid: Instituto Diego Velázquez (Consejo Superior de Investigaciones Científicas, CSIC), 1962.
  • Bernis Madrazo, Carmen: La moda en la España de Felipe II a través del retrato de corte. En el catálogo de la exposición Alonso Sánchez Coello y el retrato en la corte de Felipe II. Madrid: Museo del Prado. 1990.
  • Bernis Madrazo, Carmen: El traje y los tipos sociales en el Quijote. Madrid: Visor, 2001.
  • Soláns Soteras, María Concepción: La moda en la sociedad aragonesa del siglo XVI.  Institución “Fernando el Católico” (C.S.I.C.). Colección Estudios. Zaragoza. 2009.

LinkWithin

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...