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viernes, 4 de abril de 2025

El BONETE femenino del siglo XV


En los años 30 del siglo XV aparece en Francia un tocado llamado «hennin», tocado que puso de moda Isabel de Baviera.

Tenía forma de cono truncado. La parte superior llegó a alargarse en pico o a dividirse en dos hasta alcanzar formas extravagantes. 

Se confeccionaba en papel y se forraba con telas de calidad. 

Se solía cubrir con un velo transparente y podía llevar guarniciones (piedras preciosas, joyas, plumas, borlas...).

Desaparece en el siglo XVI.

Ejemplo de típico hennin europeo, además llevaba el adorno curvo sobre la frente de origen flamenco.  Segundo tercio del siglo XV, Rogier van der Weyden, Galería Nacional de Londres (detalle)


En España, poco antes de los años 60, la mujer empezó a usar este tocado, pero aquí recibió el nombre de bonete. 

Tuvo formas muy variadas según el gusto de su propietaria, pero no llegó a las exageraciones que se dieron en otros países. 

En algunos casos hacía conjunto con una toca morisca o un rollo.

Se criticó su uso.

Bonete puntiagudo o cónico, va guarnecido con placas metálicas doradas. Segunda mitad del siglo XV. Santa Rita (detalle) 


Bonete cónico y bonete cilíndrico que parece llevar una vuelta al estilo del bonete masculino. H. 1460-70. Presentación de la Virgen en el templo, Maestro de Budapest, Museo de Bellas Artes de Budapest (detalle) 


Bonete alargado. El alargamiento de los tocados empezó en los años 60 y acabó en los 80. H. 1480. Ester y Asuero, sillería baja del coro, catedral de Sevilla (detalle) (imagen del libro de Carmen Bernis)


Bonete con toca transparente por encima. H. 1485-90. La Virgen y los pretendientes, Pedro Berruguete, Museo Diocesano de Palencia (detalle)


 En la base lleva un rollo. Finales XV. Decapitación de San Juan Bautista, Domingo Ram, Metropolitan Museum of Art, Nueva York, EEUU (detalle)


Bonetes con rollo y con toca transparente (impla) por encima. Lleva el de la derecha un adorno curvo sobre la frente similar al que lleva los bonetes flamencos. 
H. 1485. La decapitación de San Juan Bautista, Retablo de San Juan Bautista,  Iglesia de Santa María de Campo, Burgos (detalle)


Bonete con dos pequeños cuernos envuelto en una crespina y encima puesta una toca muy transparente. 1491-1500. Retablo de San Esteban, Exorcismo de la princesa Eudoxia, taller Vergós, iglesia de  San Esteve de Granollers, Museo Nacional de Arte de Cataluña, Barcelona (detalle)


Ver enlaces relacionados:

Bibliografía:
  • Astor Landete, Marisa: Indumentaria e Imagen - Valencia en los siglos XIV y XV, Valencia,1999.
  • Benito Vidal, María Purificación: La moda en la Valencia del siglo XV. Real Academia valenciana de cultura, 2003.
  • Bernis Madrazo, Carmen: Indumentaria medieval española. Instituto Diego Velázquez, Consejo Superior de Investigaciones Científicas, CSIC, 1956.
  • Bernis Madrazo, Carmen: Trajes y modas en la España de los Reyes Católicos: Los Hombres. Consejo Superior de Investigaciones Científicas, CSIC, 1975.
  • Bernis Madrazo, Carmen: Indumentaria española en tiempos de Carlos V. Madrid: Instituto Diego Velázquez (Consejo Superior de Investigaciones Científicas, CSIC), 1962.
  • Sigüenza Pelarda, Cristina: La moda en el vestir en la pintura gótica aragonesa. Institución “Fernando El Católico”, Excma. Diputación de Zaragoza.

martes, 20 de mayo de 2014

El TOCADO DE CUERNOS

Fue uno de los tocados más extravagante del siglo XV. De origen francés, “cornes”.
Tuvo aceptación en Castilla. Apenas en el Reino de Aragón. En el Reino de Valencia fue nula.

Se confeccionaba con unos elementos armados con dos protuberancias a cada lado llamadas trufas, las cuales, al variar su tamaño, hacían que el tocado fuera más o menos alto, más o menos redondeado o más o menos puntiagudo. Generalmente la trufa se cubría con una crespina. Y en España todo el tocado se recubría con velotoca.

Entre 1415 y 1420 las trufas eran bajas, pudiendo ser redondeadas o puntiagudas. Algunas tendieron a ensancharse.

Cuernos puntiagudos, envueltos en una crespina con perlas; encima lleva una toca. 1414-15. Presentación del paño de la Verónica a Abgar, Retablo de la advocación franciscana del convento de Santa Clara de Vic (Osona), Luis Borrassá, Museo Episcopalde Vic, Barcelona (detalle)

Tocado de cuerno aún redondeado bajo toca larga y listada. 1420-1435. S. Félix predicando, Retablo de San Félix de Gerona,  Maestro de Torralba, Iglesia de S. Félix de Gerona, Torralba de Ribota, Zaragoza (detalle) (imagen obtenida aquí)

En los años 30 las trufas se afilan.

Toca o alfarda listada recubriendo los cuernos puntiagudos. 1450-60. Virgen de la Misericordia, Museo Episcopal de Vic, Barcelona (detalle; imagen obtenida de la obra de Bernis)

A mediados de siglo son más redondeadas, y hacia los años 60 se elevan (en algunos casos de manera exagerada) para luego volver a bajar.


Cuernos a la moda de los años 50, menos pronunciada y más redondeada. Obsérvese el armazón y los cabellos trenzados. H. 1450. Doña Constanza y sus hijas, anónimo, Museo Diocesano de Burgos (procedente Iglesia de San Gil, Burgos) (detalle)

Trufas levantadas. Lleva un rollo encima y una toca. Mediados del XV. El festín de Herodes, anónimo, ©Museo Metropolitano de Nueva York (detalle)

Tocado de cuernos muy exagerado. No tuvo mucha aceptación en España. Las trufas van rodeadas de una crespina. 1460. Genealogía de los reyes de España, Alonso de Cartagena,  ©Biblioteca Palacio Real de Madrid (detalle)

Cuernos puntiagudos, con trufas rodeadas con una crespina. Encima lleva toca de rebozo. 1491-1500. Retablo de San Esteban, Exorcismo de la princesa Eudoxia, taller Vergós, iglesia de  San Esteve de Granollers,  ©Museo Nacional de Arte de Cataluña, Barcelona (detalle)

Finalmente vuelven a reducirse y redondearse las trufas.

H. 1470-71. Vida de Santa Elena, verificación de la Santa Cruz, Pedro Berruguete, Retablo de la Vera Cruz, Museo de Santa Eulalia, Paredes de Nava, Palencia (detalle)

Más imágenes en FACEBOOK

Bibliografía:

  • Bernis Madrazo, Carmen: Indumentaria medieval española. Instituto Diego Velázquez, Consejo Superior de Investigaciones Científicas, CSIC, 1956.
  • Bernis Madrazo, Carmen: Trajes y modas en la España de los Reyes Católicos: Los Hombres. Consejo Superior de Investigaciones Científicas, CSIC, 1975.
  • Sigüenza Pelarda, Cristina: La moda en el vestir en la pintura gótica aragonesa. Institución “Fernando El Católico”, Excma. Diputación de Zaragoza.


lunes, 3 de febrero de 2014

La GORRA de hombre

La gorra era de origen alemán, siendo una variedad del bonete (tocado, este último, que quedaría relegado, en el siglo XVI, al estamento religioso y entre letrados). Se documenta por primera vez en los años 90 del siglo XV. Fue un tocado de adorno. 

Entre 1470-85 los bonetes bajaron la altura de su copa, quedando fruncidos arriba; será el preludio de la aparición de la gorra. Por eso, entre finales del siglo XV e inicios del XVI, los términos gorra y bonete harán referencia al mismo tocado.

Por lo tanto, podemos decir que la gorra era un tocado de copa redonda, con un “ruedo” o pequeña ala doblada hacia arriba llamada vuelta. A la vuelta se le reforzaba con una tela encerada para dar mayor rigidez.
A la gorra con solo la mitad posterior con vuelta se llamó gorra de media vuelta o media gorra (fue la más usada); y gorra entera cuando la vuelta era completa. 

Evolución de la gorra en el siglo XV:



Bonete o gorra entera pequeña y redonda, con la copa fruncida; partir de la década de los 70 empieza a tener mucho auge. 1470-75. Vida de Santa Elena, verificación de la Santa Cruz de Pedro Berruguete, Museo de San Eulalia, Iglesia de San Juan de Paredes de Nava, Palencia (detalle)

Gorra o bonete abierto en la parte anterior; comienza la moda de las gorras de media vuelta. 1499-1503. La flagelación, Pedro Berruguete, Catedral de Ávila (detalle) (imagen obtenida aquí)

Gorra con la vuelta abierta, pero por delante los dos extremos van unidos con un joyel. La copa empieza a aplastarse. Finales del siglo  XV, milagro de un obispo, escuela castellano-leonesa, subasta (detalle)

El personaje de la izquierda lleva gorra entera, es de copa aplastada; lleva pequeñas cuchilladas (la moda de acuchillar las prendas y tocados es de finales de siglo XV). El personaje de la derecha lleva bonete. XVI. Leyenda de Santa Úrsula, anónimo, subasta (detalle)

En los últimos quince años del XV, los tocados se llevan ladeados hasta la primera mitad del XVI. Pero también se llevan en horizontal, al gusto italiano.

Bonete o gorra. A partir de los 90 empieza a adornarse con plumas. H. 1496. Bodas de Canaán, Maestro de los Reyes Católicos, colección Satterwhite, Nueva York (detalle)

Hacia 1531 las ordenanzas de boneteros distinguían ya entre bonete y gorra. Acabarán especializándose, por lo que recibirán el nombre de Gorrero
En el siglo XVI las gorras tuvieron formas muy variadas, y a veces muy complicadas (tendencia italiana), para lo cual se usó cartones y cerquillos de hierro. Se hacían de fieltro, y los de lujo se forraban con terciopelo, raso, damasco... Se adornaba con plumas, medallas, pasamanería, joyas. Para sujetar la gorra se usaron cordones que se ataban por debajo de la barbilla.

Evolución de la gorra en el siglo XVI:

Gorra entera con vuelta muy ancha; las gorras similares a esta eran de origen italiano ¿serán las gorras milanesas? Los cordones en este caso van anudados por encima de la copa como adorno. Debajo seguramente sea una cofia. H. 1510-15. Llanto sobre Cristo muerto, Maestro de Bolea, retablo de la colegiata Santa María, Bolea, Huesca (detalle)


Gorra siguiendo la moda italiana. 1500-1505. Francisco y Rodrigo de Osona, Fine Arts Museum. San Francisco, EEUU (detalle)

Comienzan las extravagancias (en la iconografía se observa personajes con tocados imposibles).

 H 1510. San Damián, Fernando Yañez de la Almedina, Museo del Prado, Madrid (detalle)

1509. El Entierro de Cristo, Juan de Flandes, Retablo Mayor de la Catedral de Palencia (detalle) (imagen obtenida aquí)

Gorra con visera. 1520-25. San Martín visita al Emperador Valentiniano, retablo de San Martín de tours, Uncastillo, Zaragoza (detalle) (imagen de la obra de Soláns)

 Gorra muy ladeada sobre la cabeza; debajo lleva una crespina o cofia de red. H. 1525. Salomón, Maestro de Becerril, Museo del Prado, Madrid (detalle)

La gorra flamenca la trae Carlos V, es grande, muy aplastada y con una vuelta ancha. Se le colocaba muchos adornos.

H. 1515. Carlos V, Bernard van Orley, Museo de Louvre, Paris (detalle)

A partir de 1530, al acortarse el pelo, la gorra se hace de menor tamaño, con la copa aplastada, con vuelta estrecha.

 Primer cuarto del XVI. Círculo de Juan de Borgoña, San Sebastián con donante (Carlos V a lo divino), escuela toledana, Caylus, Madrid (detalle)

A mediados de siglo la copa de la gorra empieza otra vez a elevarse, comenzando por delante:

La copa está aplastada y la base va fruncida. Siempre va con cerquillo de metal para darle forma a la copa. 1550. El Emperador Maximiliano II, Antonio Moro, Museo del Prado, Madrid (detalle)

La gorra empieza a elevarse por la frente (siguiendo la moda de los peinados). 1564. Príncipe Carlos de Austria, Alonso Sánchez Coello, Kunsthistorisches Museum, Viena (detalle)

Un poco antes del reinado de Felipe II se estila gorras de copa alta, cilíndrica y rígida, con un pequeño reborde o “faldilla”, y otras llena de pliegues de arriba abajo a la que se le colocaba una toquilla (banda de seda). Estas gorras llevaron pasamanería, trencillas, medallas, joyas, plumas..., de ahí que se llamaran gorras aderezadas o de cortesano.

Gorra con toquilla. 1565, Felipe II, Sofonisba Anguissola, Museo del Prado (detalle)

En este caso la gorra es lisa; además carece de "faldilla" pero lleva una pequeña visera. H.1575. Infante Carlos Lorenzo, Alonso Sánchez Coello, Museo de San Diego, California, EEUU (detalle)

Gorra con la "faldilla" más ancha (su parecido con los sombreros es cada vez mayor). 1620. Felipe XIV y enano soplillo, Rodrigo de Villandrando, Museo del Prado, Madrid (detalle)

Otro modelo de gorra fue la de los estudiantes, Gorra de capigorrón, copa redonda, blanda y aplastada, semejantes a las que habían estado de moda a partir de 1530.

1609. Estampa en Vita San Ygnatti Loyolae, grabado Pedro Pablo Rubens (detalle) (imagen obtenida aquí)

Con el tiempo terminaron por usarla solo los abogados, escribanos de Cámara y togados.

Gorrilla: gorra pequeña.


A mediados de siglo también pasó a ser un tocado de lujo femenino. 


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Enlace relacionado en este blog:
LA GORRA de mujer
El BONETE de hombre


Bibliografía:
  • Astor Landete, Marisa: Indumentaria e Imagen - Valencia en los siglos XIV y XV, Valencia.1999.
  • Benito Vidal, María Purificación: La moda en la Valencia del siglo XV. Real Academia valenciana de cultura. 2003.
  • Bernis Madrazo, Carmen: Indumentaria medieval española. Instituto Diego Velázquez, Consejo Superior de Investigaciones Científicas, CSIC, 1956.
  • Bernis Madrazo, Carmen: Trajes y modas en la España de los Reyes Católicos: Los Hombres. Consejo Superior de Investigaciones Científicas, CSIC, 1975.
  • Bernis Madrazo, Carmen: Indumentaria española en tiempos de Carlos V. Madrid: Instituto Diego Velázquez (Consejo Superior de Investigaciones Científicas, CSIC), 1962.
  • Bernis Madrazo, Carmen: La moda en la España de Felipe II a través del retrato de corte. En el catálogo de la exposición Alonso Sánchez Coello y el retrato en la corte de Felipe II. Madrid: Museo del Prado. 1990.
  • Bernis Madrazo, Carmen: El traje y los tipos sociales en el Quijote. Madrid: Visor, 2001.
  • Sigüenza Pelarda, Cristina: La moda en el vestir en la pintura gótica aragonesa. Institución “Fernando El Católico”, Excma. Diputación de Zaragoza.
  • Soláns Soteras, María Concepción: La moda en la sociedad aragonesa del siglo XVI. Institución “Fernando el Católico” (C.S.I.C.). Colección Estudios. Zaragoza. 2009.




lunes, 29 de abril de 2013

LA COFIA de hombre

COFIA de hombre, capiello de armar, escofín, crespina:

Documentada por primera vez en el siglo XII.

Era una tela o una red semicircular cuyos extremos se unían por cuerdas o barbuquejos por debajo de la barbilla. La llevaban los hombres debajo el almófar, yelmo o capiello de armar (por lo que en un principio se le llamó capiello) para evitar que el pelo se enredara. En el siglo XIII se empezó a usar como prenda civil. 
En el siglo XV la usará la mujer casada.

La cofia exigía un trabajo de confección minucioso para amoldarla perfectamente a la cabeza. Se hacía en: algodón, lino, lienzo, seda.

Sobre la cofia se admitía otro tocado.

Tipos de cofias:
Cofia propiamente dicha:

1189-1211. Cofia de Fernando, Infante de Castilla.

H. 1280-85. Cantiga de Santa María de Alfonso X el Sabio, Biblioteca del Monasterio de San Lorenzo de El Escorial, Madrid (detalle)

Escena de la vida de San Pedro, 1362, Guillen de Manresa, Convento de Sant Domènec de Puigcerdà, Gerona (detalle)

Cofia plagada. Retablo de San Pedro, Arnau Bassa, segunda mitad del siglo XIV, Museo Episcopal de Vic, Barcelona (detalle)


  Cofia bajo bonete. H. 1450-1455. S. Vicente en la hoguera, Retablo de San Vicente, Jaime Huguet, Museo Nacional de Arte de Cataluña, Barcelona (detalle)


Escofín: Nombre de las cofias menores.

Escofín, transparente. 1346. Privilegios de Barcelona o Libre Verd, Casa de la Ciudad, Barcelona (detalle)

En el siglo XV la cofia da lugar a la galota que será usada por pastores y campesinos.

 Galota. H. 1468. Escuela española. Tentaciones de San Antonio, mercado del arte (detalle)


En el siglo XVI se usan cofias que envolvían todo el cabello y no llevaban barboquejos. Era raro que no fuera debajo de otro tocado.



H. 1520-30. Retablo de San Vicente, atribuido Pedro Gascó, Museo episcopal de Vic, Barcelona (detalle; ver el cuadro en este enlace: Vic)


H. 1508-19. La adoración de los Reyes Magos, Juan de Flandes,  ©National Gallery of Art, Washington, EEUU (detalle)

Crespina o cofia de red: Redecilla (que ya se usaba desde el siglo XIII) que podía colocarse sobre otra cofia acolchada.

Cofia de red o crespina bajo gorra. H. 1510-1520. Juan Ramírez, Retablo de los mártires, Museo de Bellas Artes de Granada (detalle) (imagen obtenida aquí)

Crespina debajo de una gorra. H. 1525. Salomón, Maestro de Becerril,  ©Museo del Prado, Madrid (detalle)

Cofia de red bajo sombrero.  XVI. S. Vicente mártir. Juicio San Vicente ante Daciano, anónimo, Ávila, Peñalba de Ávila (detalle)

Entradas relacionadas con la cofia:

Bibliografía:

  • Astor Landete, Marisa: Indumentaria e Imagen - Valencia en los siglos XIV y XV, Valencia.1999.
  • Bernis Madrazo, Carmen: Indumentaria medieval española. Instituto Diego Velázquez, Consejo Superior de Investigaciones Científicas, CSIC, 1956.
  • Bernis Madrazo, Carmen: Trajes y modas en la España de los Reyes Católicos: Los Hombres. Consejo Superior de Investigaciones Científicas, CSIC, 1975.
  • Bernis Madrazo, Carmen: Indumentaria española en tiempos de Carlos V. Madrid: Instituto Diego Velázquez (Consejo Superior de Investigaciones Científicas, CSIC), 1962.
  • Bernis Madrazo, Carmen: El traje y los tipos sociales en el Quijote. Madrid: Visor, 2001.
  • Menéndez Pidal, Gonzalo: La España del siglo XIII: leída en imágenes. Real Academia de la Historia, 1987.
  • Ruiz de Lóizaga, Saturnino: La nueva edición de los Cartularios de Valpuesta. Estudios mirandeses XXXI. Anuario de la Fundación Cultural "Profesor Cantera Burgos", Miranda de Ebro, 2011
  • Vestiduras ricas: el Monasterio de Las Huelgas y su época, 1170-1340. Revista de la Subdirección General de Museos Estatales. Patrimonio Nacional. Servicio de Publicaciones 1ª ed., 1ª imp. (03/2005).

martes, 16 de abril de 2013

COFIA de mujer

COFÍA, ALBANEGA, ESCOFIA, ESCOFIETA, escofión, CRESPINA, GARBÍN/GARVÍN, CAPILLEJO

Hablaremos de la cofia de la mujer desde la Edad Media hasta inicios del siglo XVI. Antes hay que echar un vistazo a la entrada sobre la cofia de hombre. Y en otra entrada hablaremos de la cofia de tranzado, que por ser genuínamente española merece ser más protagonista.

Las mujeres de la Edad Media se recogieron el pelo o se cubrieron la cabeza para dar a conocer su condición de casada. 
En el siglo XV, la cofia será el tocado más usado. Las mujeres mayores además se colocaban encima una toca

Eran telas de lienzo, lino, seda o eran de red. Exigía un trabajo de confección para amoldarla a la cabeza. Se sujetaba con agujas, alfileres y/o prendedores de pelo. 

En la segunda mitad del siglo XV en España se prefirió cofias que mostraran el cabello, por lo que se puso de moda una redonda, de lencería blanca, a veces adornada con un bordado. La forma de llevarla puesta siguió la moda de otros tocados: llegando hasta la frente o puesta ligeramente hacia atrás. Durante los años sesenta y setenta las cofias se ahuecaron a los lados; pudo ser una moda local catalana de breve duración.

Hubo dos tipos de cofias: 
1. la normal que también recibió el nombre de Albanega, escofia, escofieta, escofión:

La cofia tapaba las orejas. 1385-90. Retablo de la Santa Cena, anónimo, Villahermosa del Río, Castellón (detalle)


En la época de los Reyes Católicos se prefirió cofias que dejaran lucir el cabello. En los últimos años del siglo tuvieron mucha aceptación los tocados pequeños y recogidos, por lo que se puso de moda una cofia redonda, típicamente española, de lencería blanca (aunque también, y gracias a una seguidora del blog, las hubo color granate: en este caso sería solo entre gente principal), a veces adornada con un bordado.
También la forma de llevarla puesta siguió la moda de otros tocados: llegando hasta la frente o puesta ligeramente hacia atrás (las tocas hacia 1425 se colocaban en la coronilla).

Cofia que dejaba visible los cabellos, los cuales tapaban las orejas; moda de los años setenta. Nacimiento de la Virgen. H.1485-90. Pedro Berruguete, Museo Diocesano de Palencia (detalle) (imagen obtenida aquí)


Cofia de color granate bordada con hilo dorado. 1493-99. Adoración del sepulcro de San Pedro mártir, Museo del Prado, Madrid (detalle)

Cofia o albanega claramente española, es decir, pequeña y redonda. Está echada hacia atrás; está rodeada de una tira con pinjantes de estilo flamenco. H. 1496. Las bodas de Canaán Maestro de los Reyes Católicos, colección de Saatterwhite,  Nueva York  (detalle)

La cofia del personaje de la izquierda tiene forma de bolsa (que en el siglo XVIII estará muy de moda). Las dos cofias están ahuecadas a los  lados y muy echadas hacia atrás. 1450-60. Vida de Santa Clara, Miguel Nadal y Pedro García de Benavarre, Catedral de la Santa Creu y Santa Eulalia Barcelona (detalle)

Cofia de orejas, era similar a las cofias de los hombres que usaron entre los siglo XIII-XIV. Encima lleva un tocado llamado rollo. 1455. Marquesa de Santillana, Jorge Ingles, Retablo de la Virgen, colección Duque del Infantado, depositado en el Museo del Prado (detalle)


Cofia que a la altura de las orejas está plisada. La cofia va sujeta con un cinta a la altura de la coronilla; encima toca de espumilla. La cofia tapando las orejas y mostrando el cabello se vuelve a observar por los años 80. Isabel la Católica. H. 1500, Juan de Flandes, Palacio Real de Madrid (detalle)


Este tipo de cofia fue más popular entre los hombres. Sobre todo a inicios del siglo XVI. 1459. Puerta de los Leones, Catedral de Toledo (detalle) 


A finales de XVI y durante el XVII la cofia de tela era más un tocado de las mujeres comunes, aunque también podían llevarlas las damas de más edad. 

  La mujer cananea. Tabla del Oratorio o Políptico de Isabel la Católica, Juan de Flandes, h. 1496-1504, Palacio Real (detalle)

2. la de red, hecha con hilos, llamada también garvín, capillejo, crespina o reticulum. Esta cofia se documenta a finales del siglo XIV, aunque ya se usaba en el siglo anterior. El hilo iba trenzado (capillejo trenado), a veces con varios colores. Podía ir directamente sobre el cabello, sobre una tela que los cubría o formando parte de tocados más complicados.

 
Crespina cruzada por dos bandas (ver tocas). H. 1275. Cantigas de Santa María de Alfonso X el Sabio, Biblioteca de S. Lorenzo de El Escoria, Madrid (detalle)

Escena de la vida de San Pedro, Guillen de Manresa, 1362, Convento de Sant Domènec, Puigcerdà, Gerona (detalle)



Cofia de color tapando las sienes; este modo de llevarla perdurará hasta inicios del siglo XVI. Encima lleva una crespina cubriéndolo todo una impla que cubre también el cuello. Hacia 1363-1375. Retablo de la Virgen. Maestro de Sigena (probablemente de Pedro Serra), Museo Nacional de Arte de Cataluña, Barcelona (detalle)

Crespina echada hacia atrás. Melena muy larga, con raya en medio dejando bien visible las orejas. H. 1435-1440. Martirio de Santa Lucía, Bernardo Martorell, ©Museo Nacional de Arte de Cataluña, Barcelona (detalle)

Durante los años 60 y 70 las cofias se ahuecaron a los lados; pudo ser una moda local catalana de breve duración.

Crespina sobre cofia. La cofia está colocada hacia atrás y está ahuecada a los lados dejando bien visible las orejas. H. 1455, Santa Agueda, retablo de Santa Clara y Santa Catalina, Pedro García de Benabarre, Catedral de Barcelona (detalle)


Ver más imágenes de cofias en FACEBOOK

Entrada relacionada con la cofia:

Bibliografía:

  • Astor Landete, Marisa: Indumentaria e Imagen - Valencia en los siglos XIV y XV, Valencia.1999.
  • Bernis Madrazo, Carmen: Indumentaria medieval española. Instituto Diego Velázquez, Consejo Superior de Investigaciones Científicas, CSIC, 1956.
  • Bernis Madrazo, Carmen: Trajes y modas en la España de los Reyes Católicos: Los Hombres. Consejo Superior de Investigaciones Científicas, CSIC, 1975.
  • Bernis Madrazo, Carmen: Indumentaria española en tiempos de Carlos V. Madrid: Instituto Diego Velázquez (Consejo Superior de Investigaciones Científicas, CSIC), 1962.
  • Bernis Madrazo, Carmen: El traje y los tipos sociales en el Quijote. Madrid: Visor, 2001.
  • Menéndez Pidal, Gonzalo: La España del siglo XIII: leída en imágenes. Real Academia de la Historia, 1987.
  • Ruiz de Lóizaga, Saturnino: La nueva edición de los Cartularios de Valpuesta. Estudios mirandeses XXXI. Anuario de la Fundación Cultural "Profesor Cantera Burgos", Miranda de Ebro, 2011
  • Vestiduras ricas: el Monasterio de Las Huelgas y su época, 1170-1340. Revista de la Subdirección General de Museos Estatales. Patrimonio Nacional. Servicio de Publicaciones 1ª ed., 1ª imp. (03/2005).





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