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lunes, 21 de abril de 2025

Figura 3. Emperador Heraclio. XVI.

 

HISTORIA DE LA INDUMENTARIA ESPAÑOLA, Ed. Almuzara. 2025.


FIGURA 3: Cofia bajo una gorra, camisa labrada y cabezón rizado (que dará lugar al cuello de lechuguilla). 


1530, El emperador Heraclio ante las puertas de Jerusalén, tablas de la Vera Cruz, anónimo, Cartuja de Miraflores, Burgos, España.







lunes, 6 de junio de 2016

Personajes secundarios en el arte (4)

Apoyado en una barandilla, un hombre lleva gorra y borceguíes.

Primer cuarto del siglo XVI. Escuela castellana, La Virgen de Cristobal Colón, Museo Lázaro Galdiano, Madrid (detalle)

martes, 11 de marzo de 2014

El BONETE de hombre (1)

CAPIELLO, BONETE, BIRRETE o GORRO/BARRET

Cada término identifica un bonete con pequeñas diferencias.

La función de éste tocado fue la de adornar la cabeza, por lo tanto sólo los nobles y la gente acomodada los lucirán.
Se hacía de lana, tejiéndolos, luego se abatanaba la tela (fieltro), se teñía y por último se daba forma con un molde, prensándola. En algunas representaciones pictóricas podemos ver el rabito que queda en la parte superior tras tejerse. Los bonetes de lujos se recubrían con tela de seda o con terciopelo. 
Quedaba bien encajado en la cabeza, y de llevar cordeles de sujeción estos eran cortos, lo suficiente para atarlos bajo la barbilla.

A finales del siglo XV aparece el gremio de los boneteros.

En el siglo XII ya existía un tocado pequeño, gallonado, para hombres como para mujeres.


Segunda mitad del XII. Cenotafio de los santos Vicente, Sabina y Cristeta, Iglesia San Vicente, Ávila, España

Veamos los distinto tipos de bonetes:

1. CAPIELLO: de origen militar, inspirado en los yelmos cilíndricos o capiello de armar de principios del siglo XIII. Se prolongaba un poco en la parte posterior. Se guarnecía con ricos bordados de seda, metales y piedras preciosas.
Este bonete sólo lo llevaba la gente privilegiada.
(Ojo, los vocablos birrete y bonete para referirse al capiello no son correctos).

Capiello de ceremonia de Fernando de la Cerda (seda, hilos metálicos, aljófares, corales y vidrios); obsérvese que es cilíndrico y no lleva doblez. Anterior a 1275, Museo de Burgos

   
H. 1280-85. Cantigas de Santa María de Alfonso X el Sabio, Biblioteca de San Lorenzo de El Escorial, Madrid, España (detalles)

2. BONETE propiamente dicho, BIRRETE (forma castellana), BARRET (forma valenciana y catalana)/GORRO, era de base redonda con la copa troncocónica (influencia italiana), cuadrangular o redondeada, alta o baja.
Con el tiempo llegó a incorporar una pequeña vuelta más o menos ancha, que si el tocado estaba forrado por dentro se veía la tela. A su vez podía tener algún corte, los cuales permitían llevar la vuelta hacia arriba sin hacer ningún frunce a la copa.
Lucido por los hombres de clase alta y los criados de estos. Siendo un tocado de adorno, llegó un momento que se llevaba por cualquier motivo, tanto en casa como en la calle.
Podía ir directamente sobre el pelo o sobre la cofia. También formó conjunto con otros tocados como el sombrero o el turbante.
El bonete con aspecto de boina y sin vuelta quedó para uso de clérigos y físicos.


Hacia inicios del XII. Tapiz de la creación, Catedral de Gerona, España (detalle)

Dibujo del bonete de un clérigo. Entre 1285-1300. Iglesia de San Fructuoso de Bierge, Huesca, España (detalle) (para ver la pintura aquí)


Bonete doblado, redondo y aplastado en la copa; con vuelta y con cortes. Obsérvese que la vuelta es de otro color. Sobre cofia. H. 1280-85. Cantigas de Santa María de Alfonso X el Sabio, Biblioteca de San Lorenzo de El Escorial, Madrid, España (detalle)

En el siglo XIV hay un bonete al que se le llamó barret o gorro en lengua valenciana y catalana y birrete en lengua castellana. Hay autores que consideran que era un gorro de elaboración casera, para llevar por casa. 
A partir del siglo XV quedarían relegados estos dos términos para tocados para dormir. 
(Ojo, algunos autores llamaron birrete, erróneamente, a la gorra alta de lujo del siglo XVI).


Bonete con la copa redondeada. H. 1351-1400. San Juan Bautista, Maestro de Cubells, , colección particular (detalle)


Gorro/barret. 1343. Hecho del Rey don Jaime, Universidad de Barcelona, España (detalle)

Último tercio del XIV-principios del XV. Los reyes magos delante de Herodes, Museo Diocesano Episcopal de Vich, Barcelona, España (detalle)

En el siglo XV los bonetes, así como la mayoría de los tocados, tienen infinidad de formas.
En la segunda mitad, la mujer empieza a llevarlo y no faltó moralista que lo censurara. 

Formas:
Bonetes sencillos, es decir, lisos y sin vueltas, de moda durante todo el siglo.


Bonete sencillo, con el rabito en la parte superior (claro ejemplo de cómo se hacían con aguja los bonetes, como las actuales boinas). Finales XV. San Antonio Abad, maestro San Nicolás, activo en Burgos, subasta (detalle)


Los bonetes doblados pueden ser esos tocados que estaban hechos con doble tela, cada una de distinto color; aunque también es posible haga referencia a la vuelta que bordeaba la base. 


Segunda mitad del XV.  San Sebastián, Maestro de Morata, Museo Comarcal y Municipal, Zaragoza, España  (detalle) (imagen obtenida aquí)


Los bonetes de gran tamaño, con copa abombada a modo de bolsa, de cono, etc… están de moda desde inicios del XV. Concretamente, los que llevan un fruncido alrededor de toda su base fue moda desde los años 20 hasta los 30.


Bonete a modo de bolsa con vuelta. XV. Escuela catalana, subasta (detalle)


Bonete con gran copa a modo de bolsa, redondeada y fruncida (tocado más en boga durante las décadas tercera y cuarta del siglo XV). 1420-1435. Escena de la vida de Santa Bárbara, Museo Nacional de Arte de Cataluña, Barcelona, España (detalle)

Entre 1450-70 tiene forma de cono truncado o troncocónico (según la moda borgoñona que acentuaba el alargamiento y la esbeltez de la silueta). La copa empezó a elevarse cada vez más hasta alcanzar una altura considerable por los años 60. 

Máximo alargamiento del bonete. H. 1460. Príncipe Carlos de Viana (Sicilia),  Biblioteca Digital Hispánica, Biblioteca Nacional, Madrid, España (detalle)


Por mediados del siglo XV se pueden una gran variedad de bonetes: 1-2.  alargado, troncocónico, fruncida en la copa y sin vuelta. 3. copa redonda, vuelta alta. 4. copa baja, vuelta estrecha. 5. forma de bolsa con el extremo caíd hacía delante. H. 1450-1460. Jaime Huguet,  San Vicente en la hoguera, Retablo de San Vicente de Sarrià, Museo Nacional de Arte de Cataluña, Barcelona, España (detalle)

Entre 1470-85 se baja la altura de la copa, quedando fruncida arriba. La vuelta del tocado comienza a variar en tamaño y más tarde en forma (sería el preludio de la aparición de la gorra), y van ganando terreno los tocados pequeños y redondos llamados carmeñola. Ya a finales de siglo el bonete es sustituido por la gorra y queda para uso de clérigos y letrados. 

Bonete (o gorra) verde con vuelta. Bonete rojo sencillo. 1495-97. Jesús en el Templo, Maestro de los Reyes Católicos, Samuel H. Kress Collection, EEUU (detalle)

Este bonete (o gorra) será el más común; era con la copa fruncida en en cuatro pequeñas protuberancias: Santa Elena, verificación de la Santa Cruz de Pedro Berruguete, Museo de San Eulalia, Iglesia de San Juan de Paredes de Nava, Palencia, España (detalle)

Gorra o bonete. Lo decora además con una banda terminada cada extremo en una punta que bien puede ser un herrete de metal1491. sepulcro Juan de Padilla, Gil de Siloe, Museo de Burgos, España (detalle) Imagen cedida por Bonifacio de Esteban: Los caballero medievales en el Arte

H. 1496-99. Salomé con la cabeza del San Juan Bautista, Juan de Flandes, Museum Mayer van den Bergh, Bélgica (detalle) (imagen obtenida de aquí)

En el siglo XVI permanece un bonete sencillo, sin vuelta, con cuatro pequeñas protuberancias en la copa. Será usado por eclesiásticos (sobre todo sacristanes), colegiales, estudiantes, bachilleres, licenciados, graduados y doctores.

En el siglo XVII las pequeñas protuberancias del bonete de médicos pasan a cuatro picos.

XVII. El padre Juan de Pineda, en Libro de los retratos, Francisco Pacheco (detalle) (imagen del libro de Carmen Bernis)

Muchas veces los bonetes hacían conjunto con otros tocados: cofia, tocarollo, sombrero.

Ver más imágenes de bonetes en FACEBOOK

Enlace relacionado en este blog:
LA CARMEÑOLA
LA GORRA
EL BONETE de mujer

Bibliografía:
  • Astor Landete, Marisa: Indumentaria e Imagen - Valencia en los siglos XIV y XV, Valencia.1999.
  • Benito Vidal, María Purificación: La moda en la Valencia del siglo XV. Real Academia valenciana de cultura. 2003.
  • Bernis Madrazo, Carmen: Indumentaria medieval española. Instituto Diego Velázquez, Consejo Superior de Investigaciones Científicas, CSIC, 1956.
  • Bernis Madrazo, Carmen: Trajes y modas en la España de los Reyes Católicos: Los Hombres. Consejo Superior de Investigaciones Científicas, CSIC, 1975.
  • Bernis Madrazo, Carmen: Indumentaria española en tiempos de Carlos V. Madrid: Instituto Diego Velázquez (Consejo Superior de Investigaciones Científicas, CSIC), 1962.
  • Bernis Madrazo, Carmen: La moda en la España de Felipe II a través del retrato de corte. En el catálogo de la exposición Alonso Sánchez Coello y el retrato en la corte de Felipe II. Madrid: Museo del Prado. 1990.
  • Bernis Madrazo, Carmen: El traje y los tipos sociales en el Quijote. Madrid: Visor, 2001.
  • Sigüenza Pelarda, Cristina: La moda en el vestir en la pintura gótica aragonesa. Institución “Fernando El Católico”, Excma. Diputación de Zaragoza.
  • Menéndez Pidal, Gonzalo: La España del siglo XIII: leída en imágenes. Real Academia de la Historia, 1987.
  • Soláns Soteras, María Concepción: La moda en la sociedad aragonesa del siglo XVI. Institución “Fernando el Católico” (C.S.I.C.). Colección Estudios. Zaragoza. 2009.

jueves, 6 de marzo de 2014

MODALES CORTESANOS en el siglo XV



Ropa abierta sobre el jubón. Una faja a la cintura y bonete o gorra en la cabeza. 
1491. Sepulcro Juan de Padilla, Gil de Siloe, Museo de Burgos (detalle)

En la Corte y en las grandes ciudades no sólo se imponía la ropa que se debía de llevar, también los ademanes, las posturas.

Un ejemplo escrito y visual lo tenemos, respectivamente, en una égloga de Juan de la Encina y en el relieve del sepulcro de Juan de Padilla.

Égloga de Mingo, Gil y Pascuala
Juan del Encina
1496

Gil y Mingo son dos pastores que deciden ir a la Corte. Eso supone que han de convertirse en cortesanos, por lo tanto han de cambiar de ropa y adquirir sus hábitos:

GIL           ¡Qué buen capuz colorado! 
MINGO     Y el jubón es bien chapado:
                 ora daré buen respingo.
GIL           ¿Y tú vienes en jubón?
                 Toma, toma este mi sayo,    
                 que otro tengo que allí trayo.
MINGO      No lo quiero, compañón,
                 que tiene muy gran mangón.       
GIL            Calla, calla, qu'es al talle.    
MINGO      Dome a Dios que no me halle:     
                  pareceré frailejón.
GIL            ¿Quiéreslo?
MINGO      Que no lo quiero.  
GIL            Mira si quieres.
MINGO      ¡Porfiar!
GIL            No te hagas de rogar.  
MINGO      Muchas gracias, compañero.      
                 ¿No es aquéste buen apero?      
                 ¡Sí, que bien estoy assí!      
                 Por tu vida, Gil, me di:  
                 ¿no pareço assí escudero? 
GIL           Por mi vida, Mingo hermano,
                que estás assí gentilhombre;
                no siento quien no se assombre, 
                ya pareces cortesano.  
MINGO    ¿No semejo ya aldeano?      
GIL           Calla, calla, qu'es postema.   
                Ponte el bonete de tema       
                y en el costado la mano.
MINGO     ¿Y para qué en el costado?  
GIL           Porqu'es muy gran galanía.  
MINGO     Esso ya yo lo sabía       
                de quando estava cansado.  
GIL          Echa el bonete al un lado,    
                assí como aqueste mío.
MINGO    ¡Ha, pareceré jodío!       


Mi agradecimiento a Bonifacio de Esteban por la imagen. Recomiendo visitar su blog: Los caballeros medievales en el Arte

Bibliografía:
  • Bernis Madrazo, Carmen: Indumentaria Medieval Española, Instituto Diego Velázquez, Consejo Superior de Investigaciones Científicas, CSIC, 1956.

viernes, 21 de febrero de 2014

La GORRA de mujer

Fue una prenda masculina que apareció a finales del siglo XV y que terminó por incorporar la mujer a su vestuario como tocado de lujo. 
Mientras que fuera de España la gorra ya fue lucida por ellas desde las primeras décadas del siglo XVI, aquí tendrá menos aceptación y tardará en imponerse (hay grabados en el Códice Madrazo-Daza de hacia 1540 donde se ven mujeres con gorra y Luis Vives, en 1528, se quejaba del uso de este tocado).
Al principio la copa era baja pero poco a poco irá aumentado su altura hasta los años 90. Se hacía, además de fieltro, de terciopelo, raso y damasco. Estaba ricamente guarnecida y llevaba plumas y medallas.

Las gorrillas o gorritas eran de menor diámetro y muy altas. 

Veamos su evolución:


 H. 1540. Baile Español, Códice Madrazo-Daza, Biblioteca Nacional, Madrid (detalle)

Es una copia de J. Pantoja de la Cruz de un cuadro de Sofonisba Anguissola realizado hacia 1565. (H. 1605. Isabel de Valois, Juan Pantoja de la Cruz,  Museo del Prado, Madrid) (detalle)

La gorra empieza a elevarse:

La infanta Isabel Clara Eugenia, 1579, A. Sánchez Coello, Museo del Prado, Madrid (detalle)

La copa se estrecha y se eleva un poco más:

Gorilla. Isabel Clara Eugenia, 1585-90, A. Sánchez Coello, Museo del Prado, Madrid (detalle)

La copa sigue reduciendo su diámetro, fase final de un proceso iniciado en los años 80:

Las plumas ocultan la gorrilla, 1606. Margarita de Austria, J. Pantoja de la Cruz, Museo del Prado, Madrid (detalle)

Pero también por la primera década del siglo XVII empieza a moderarse la altura de la gorra, al igual que la del copete de pelo.


Enlace relacionado en este blog:
LA GORRA de hombre


Bibliografía:
  • Astor Landete, Marisa: Indumentaria e Imagen - Valencia en los siglos XIV y XV, Valencia.1999.
  • Benito Vidal, María Purificación: La moda en la Valencia del siglo XV. Real Academia valenciana de cultura. 2003.
  • Bernis Madrazo, Carmen: Indumentaria medieval española. Instituto Diego Velázquez, Consejo Superior de Investigaciones Científicas, CSIC, 1956.
  • Bernis Madrazo, Carmen: Trajes y modas en la España de los Reyes Católicos: Los Hombres. Consejo Superior de Investigaciones Científicas, CSIC, 1975.
  • Bernis Madrazo, Carmen: Indumentaria española en tiempos de Carlos V. Madrid: Instituto Diego Velázquez (Consejo Superior de Investigaciones Científicas, CSIC), 1962.
  • Bernis Madrazo, Carmen: La moda en la España de Felipe II a través del retrato de corte. En el catálogo de la exposición Alonso Sánchez Coello y el retrato en la corte de Felipe II. Madrid: Museo del Prado. 1990.
  • Bernis Madrazo, Carmen: El traje y los tipos sociales en el Quijote. Madrid: Visor, 2001.
  • Sigüenza Pelarda, Cristina: La moda en el vestir en la pintura gótica aragonesa. Institución “Fernando El Católico”, Excma. Diputación de Zaragoza.
  • Soláns Soteras, María Concepción: La moda en la sociedad aragonesa del siglo XVI. Institución “Fernando el Católico” (C.S.I.C.). Colección Estudios. Zaragoza. 2009.

lunes, 3 de febrero de 2014

La GORRA de hombre

La gorra era de origen alemán, siendo una variedad del bonete (tocado, este último, que quedaría relegado, en el siglo XVI, al estamento religioso y entre letrados). Se documenta por primera vez en los años 90 del siglo XV. Fue un tocado de adorno. 

Entre 1470-85 los bonetes bajaron la altura de su copa, quedando fruncidos arriba; será el preludio de la aparición de la gorra. Por eso, entre finales del siglo XV e inicios del XVI, los términos gorra y bonete harán referencia al mismo tocado.

Por lo tanto, podemos decir que la gorra era un tocado de copa redonda, con un “ruedo” o pequeña ala doblada hacia arriba llamada vuelta. A la vuelta se le reforzaba con una tela encerada para dar mayor rigidez.
A la gorra con solo la mitad posterior con vuelta se llamó gorra de media vuelta o media gorra (fue la más usada); y gorra entera cuando la vuelta era completa. 

Evolución de la gorra en el siglo XV:



Bonete o gorra entera pequeña y redonda, con la copa fruncida; partir de la década de los 70 empieza a tener mucho auge. 1470-75. Vida de Santa Elena, verificación de la Santa Cruz de Pedro Berruguete, Museo de San Eulalia, Iglesia de San Juan de Paredes de Nava, Palencia (detalle)

Gorra o bonete abierto en la parte anterior; comienza la moda de las gorras de media vuelta. 1499-1503. La flagelación, Pedro Berruguete, Catedral de Ávila (detalle) (imagen obtenida aquí)

Gorra con la vuelta abierta, pero por delante los dos extremos van unidos con un joyel. La copa empieza a aplastarse. Finales del siglo  XV, milagro de un obispo, escuela castellano-leonesa, subasta (detalle)

El personaje de la izquierda lleva gorra entera, es de copa aplastada; lleva pequeñas cuchilladas (la moda de acuchillar las prendas y tocados es de finales de siglo XV). El personaje de la derecha lleva bonete. XVI. Leyenda de Santa Úrsula, anónimo, subasta (detalle)

En los últimos quince años del XV, los tocados se llevan ladeados hasta la primera mitad del XVI. Pero también se llevan en horizontal, al gusto italiano.

Bonete o gorra. A partir de los 90 empieza a adornarse con plumas. H. 1496. Bodas de Canaán, Maestro de los Reyes Católicos, colección Satterwhite, Nueva York (detalle)

Hacia 1531 las ordenanzas de boneteros distinguían ya entre bonete y gorra. Acabarán especializándose, por lo que recibirán el nombre de Gorrero
En el siglo XVI las gorras tuvieron formas muy variadas, y a veces muy complicadas (tendencia italiana), para lo cual se usó cartones y cerquillos de hierro. Se hacían de fieltro, y los de lujo se forraban con terciopelo, raso, damasco... Se adornaba con plumas, medallas, pasamanería, joyas. Para sujetar la gorra se usaron cordones que se ataban por debajo de la barbilla.

Evolución de la gorra en el siglo XVI:

Gorra entera con vuelta muy ancha; las gorras similares a esta eran de origen italiano ¿serán las gorras milanesas? Los cordones en este caso van anudados por encima de la copa como adorno. Debajo seguramente sea una cofia. H. 1510-15. Llanto sobre Cristo muerto, Maestro de Bolea, retablo de la colegiata Santa María, Bolea, Huesca (detalle)


Gorra siguiendo la moda italiana. 1500-1505. Francisco y Rodrigo de Osona, Fine Arts Museum. San Francisco, EEUU (detalle)

Comienzan las extravagancias (en la iconografía se observa personajes con tocados imposibles).

 H 1510. San Damián, Fernando Yañez de la Almedina, Museo del Prado, Madrid (detalle)

1509. El Entierro de Cristo, Juan de Flandes, Retablo Mayor de la Catedral de Palencia (detalle) (imagen obtenida aquí)

Gorra con visera. 1520-25. San Martín visita al Emperador Valentiniano, retablo de San Martín de tours, Uncastillo, Zaragoza (detalle) (imagen de la obra de Soláns)

 Gorra muy ladeada sobre la cabeza; debajo lleva una crespina o cofia de red. H. 1525. Salomón, Maestro de Becerril, Museo del Prado, Madrid (detalle)

La gorra flamenca la trae Carlos V, es grande, muy aplastada y con una vuelta ancha. Se le colocaba muchos adornos.

H. 1515. Carlos V, Bernard van Orley, Museo de Louvre, Paris (detalle)

A partir de 1530, al acortarse el pelo, la gorra se hace de menor tamaño, con la copa aplastada, con vuelta estrecha.

 Primer cuarto del XVI. Círculo de Juan de Borgoña, San Sebastián con donante (Carlos V a lo divino), escuela toledana, Caylus, Madrid (detalle)

A mediados de siglo la copa de la gorra empieza otra vez a elevarse, comenzando por delante:

La copa está aplastada y la base va fruncida. Siempre va con cerquillo de metal para darle forma a la copa. 1550. El Emperador Maximiliano II, Antonio Moro, Museo del Prado, Madrid (detalle)

La gorra empieza a elevarse por la frente (siguiendo la moda de los peinados). 1564. Príncipe Carlos de Austria, Alonso Sánchez Coello, Kunsthistorisches Museum, Viena (detalle)

Un poco antes del reinado de Felipe II se estila gorras de copa alta, cilíndrica y rígida, con un pequeño reborde o “faldilla”, y otras llena de pliegues de arriba abajo a la que se le colocaba una toquilla (banda de seda). Estas gorras llevaron pasamanería, trencillas, medallas, joyas, plumas..., de ahí que se llamaran gorras aderezadas o de cortesano.

Gorra con toquilla. 1565, Felipe II, Sofonisba Anguissola, Museo del Prado (detalle)

En este caso la gorra es lisa; además carece de "faldilla" pero lleva una pequeña visera. H.1575. Infante Carlos Lorenzo, Alonso Sánchez Coello, Museo de San Diego, California, EEUU (detalle)

Gorra con la "faldilla" más ancha (su parecido con los sombreros es cada vez mayor). 1620. Felipe XIV y enano soplillo, Rodrigo de Villandrando, Museo del Prado, Madrid (detalle)

Otro modelo de gorra fue la de los estudiantes, Gorra de capigorrón, copa redonda, blanda y aplastada, semejantes a las que habían estado de moda a partir de 1530.

1609. Estampa en Vita San Ygnatti Loyolae, grabado Pedro Pablo Rubens (detalle) (imagen obtenida aquí)

Con el tiempo terminaron por usarla solo los abogados, escribanos de Cámara y togados.

Gorrilla: gorra pequeña.


A mediados de siglo también pasó a ser un tocado de lujo femenino. 


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Enlace relacionado en este blog:
LA GORRA de mujer
El BONETE de hombre


Bibliografía:
  • Astor Landete, Marisa: Indumentaria e Imagen - Valencia en los siglos XIV y XV, Valencia.1999.
  • Benito Vidal, María Purificación: La moda en la Valencia del siglo XV. Real Academia valenciana de cultura. 2003.
  • Bernis Madrazo, Carmen: Indumentaria medieval española. Instituto Diego Velázquez, Consejo Superior de Investigaciones Científicas, CSIC, 1956.
  • Bernis Madrazo, Carmen: Trajes y modas en la España de los Reyes Católicos: Los Hombres. Consejo Superior de Investigaciones Científicas, CSIC, 1975.
  • Bernis Madrazo, Carmen: Indumentaria española en tiempos de Carlos V. Madrid: Instituto Diego Velázquez (Consejo Superior de Investigaciones Científicas, CSIC), 1962.
  • Bernis Madrazo, Carmen: La moda en la España de Felipe II a través del retrato de corte. En el catálogo de la exposición Alonso Sánchez Coello y el retrato en la corte de Felipe II. Madrid: Museo del Prado. 1990.
  • Bernis Madrazo, Carmen: El traje y los tipos sociales en el Quijote. Madrid: Visor, 2001.
  • Sigüenza Pelarda, Cristina: La moda en el vestir en la pintura gótica aragonesa. Institución “Fernando El Católico”, Excma. Diputación de Zaragoza.
  • Soláns Soteras, María Concepción: La moda en la sociedad aragonesa del siglo XVI. Institución “Fernando el Católico” (C.S.I.C.). Colección Estudios. Zaragoza. 2009.




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